Las acciones de Cerebras repuntaron en la preapertura del lunes 5 de octubre de 2026 luego de que Sam Altman reafirmara públicamente la cercanía entre OpenAI y el fabricante de chips, revirtiendo parte de la caída de la semana anterior tras el anuncio sobre GPT-6.1 Sol.
¿Cuánto subieron las acciones de Cerebras tras el respaldo de Altman?
Las acciones de Cerebras avanzaron 6,3% en la preapertura del lunes, alcanzando USD $177 por acción, según reportó CNBC. Este movimiento revirtió parte de la presión que había golpeado al papel durante la semana anterior, cuando la compañía había caído 20% y tocó su precio más bajo desde su debut bursátil en mayo de 2026.
El rebote se produjo tras una publicación del viernes en la que Sam Altman, CEO de OpenAI, describió a Cerebras como un "socio cercano" y reafirmó el compromiso profundo entre ambas empresas para impulsar la velocidad de sus modelos. Las acciones ganaron casi 3% en la negociación extendida del viernes inmediatamente después de sus comentarios.
¿Por qué el mercado había castigado a Cerebras la semana anterior?
La caída de 20% respondió al anuncio de que OpenAI utilizaría GPU de Nvidia en lugar de chips de Cerebras para el modo Ultrafast de GPT-6.1 Sol. Dado que OpenAI representa una pieza crítica en las perspectivas comerciales del fabricante de hardware, cualquier señal de que un cliente destacado elija otro proveedor para una carga de trabajo específica genera incertidumbre en los inversores.
Sin embargo, la reacción del mercado al respaldo de Altman muestra que los inversores distinguen entre una alianza vigente y la asignación concreta de cada proyecto. La declaración ofreció tranquilidad sobre la relación general, aunque no anunció cambios en la decisión técnica respecto a GPT-6.1 Sol.
¿Qué respalda la alianza entre Cerebras y OpenAI?
En enero de 2026, Cerebras firmó un acuerdo de USD $10.000 millones para suministrar a OpenAI 750 megavatios de capacidad de cómputo hasta 2028. Este contrato multianual da contexto a la insistencia de Altman en que la asociación sigue siendo cercana y operativa.
Las cifras del acuerdo describen una oportunidad significativa, aunque no garantizan que todas las cargas de trabajo futuras se ejecuten en equipos de Cerebras. En los centros de datos de inteligencia artificial, la elección de hardware puede variar según los requisitos técnicos y de rendimiento de cada modelo específico. Por eso, un anuncio sobre una función particular no equivale automáticamente al fin de una alianza más amplia.
Valoración actual y perspectivas de márgenes
La capitalización de mercado de Cerebras ronda actualmente algo más de USD $39.000 millones, frente a USD $95.000 millones en su debut bursátil en mayo de 2026. El precio de la acción se mantiene aproximadamente a la mitad de su máximo posterior a la salida a bolsa, reflejando un ajuste pronunciado en la valuación.
Los analistas de Citi mantuvieron sin cambios sus perspectivas de ingresos de Cerebras para el período 2026-2028, según reportó CNBC. Sin embargo, enfatizaron que la capacidad de la acción para superar al mercado depende cada vez más de señales de estabilización en el margen bruto. Advirtieron que otro retraso en alcanzar un mínimo para ese margen podría perjudicar el sentimiento, especialmente porque Cerebras conserva una valuación premium respecto a sus pares.
Impacto para empresas argentinas que operan en infraestructura tecnológica
Para los administradores y dueños de empresas argentinas involucradas en infraestructura de inteligencia artificial o que dependen de proveedores globales de hardware especializado, la volatilidad en torno a Cerebras ofrece lecciones sobre riesgos de concentración. La dependencia de clientes estratégicos únicos amplifica la exposición a decisiones técnicas y cambios de rumbo en proyectos clave.
Asimismo, la evolución de alianzas entre proveedores de chips (Cerebras vs. Nvidia) impacta directamente en los costos y disponibilidad de capacidad de cómputo para startups y empresas que ofrecen servicios de IA. Monitorear estos movimientos resulta crítico para planificar inversiones en infraestructura y evaluar proveedores a largo plazo. El respaldo de Altman, aunque tranquilizador, no elimina la necesidad de diversificar fuentes de suministro y evaluar múltiples opciones tecnológicas en proyectos de escala.







