Corea del Sur prepara un presupuesto histórico para 2027 que superará los KRW 800 billones (aproximadamente US$ 531.000 millones), financiado principalmente por mayores ingresos tributarios derivados del auge de los semiconductores para inteligencia artificial y por recortes de gasto público.
¿Cuánto crecerá el presupuesto de Corea del Sur en 2027?
El presupuesto proyectado representa un aumento superior a 10% respecto del presupuesto principal de 2026, que ascendió a KRW 727,9 billones. El presidente Lee Jae-myung presentó la propuesta durante una reunión nacional de estrategia fiscal, con exposición del ministro de Presupuesto Park Hong-keun. Esta cifra constituiría el mayor presupuesto en la historia del país.
Para alcanzar el objetivo, el gobierno combina dos estrategias: capturar mayores ingresos tributarios vinculados a la industria de semiconductores y ejecutar recortes de gasto. Las autoridades planean eliminar aproximadamente KRW 50 billones en gastos existentes, duplicando el recorte realizado durante 2025. El ajuste incluye la supresión de programas considerados poco efectivos y la revisión de partidas discrecionales y obligatorias.
Chips de IA: el motor de la recaudación fiscal
Los ingresos fiscales nacionales podrían alcanzar al menos KRW 500 billones durante 2027, según las proyecciones del ministerio. Esta cifra supera ampliamente la previsión anterior de KRW 412 billones, representando un incremento de KRW 88 billones. El aumento responde principalmente a la demanda creciente de chips de memoria de alto ancho de banda, componentes esenciales para los centros de datos que ejecutan sistemas de inteligencia artificial.
Samsung Electronics y SK Hynix lideran la producción surcoreana en este segmento y cotizan en la Bolsa de Corea. Ambas compañías se benefician del crecimiento de la infraestructura global de IA. Los chips de memoria permiten procesar volúmenes masivos de datos con mayor velocidad, capacidad clave para entrenar y operar modelos avanzados de inteligencia artificial.
El desempeño del sector tecnológico amplía la recaudación sin depender únicamente de nuevos impuestos. Una industria de semiconductores más rentable genera mayores contribuciones corporativas y fortalece las expectativas fiscales. Sin embargo, las proyecciones dependen de la continuidad de la demanda mundial y enfrentan riesgos asociados a ciclos de precios y competencia internacional.
Fondo de Respuesta Futura: redistribución de ingresos extraordinarios
Lee Jae-myung presentó el Fondo de Respuesta Futura como mecanismo para canalizar ingresos fiscales que superen las tendencias de largo plazo. El fondo dirigiría esos recursos hacia cuatro prioridades estratégicas:
- El futuro y desarrollo tecnológico
- Políticas para la juventud
- Desarrollo de regiones fuera de Seúl
- Educación
La propuesta requiere legislación específica para funcionar. Bajo la Ley Nacional de Finanzas de Corea del Sur, los ingresos fiscales excedentes tienen usos definidos, incluido el pago de bonos gubernamentales. Por esa razón, el gobierno utiliza la denominación "ingresos fiscales adicionales" para impulsar una ley especial que permita dirigir esos recursos hacia áreas no cubiertas por las reglas actuales.
El jefe de gabinete presidencial, Kang Hoon-sik, sugirió inicialmente el fondo el 5 de julio de 2026, vinculándolo con vivienda, emprendimientos y respaldo laboral para personas de entre 20 y 30 años. También propuso apoyar la expansión de la producción de chips fuera del área metropolitana de Seúl, buscando descentralizar los beneficios económicos del auge de la IA.
Inteligencia artificial y transformación del mercado laboral
La administración de Lee también prometió ampliar la red de seguridad social mientras la inteligencia artificial transforma el mercado laboral. El gobierno espera un aumento en la cantidad de trabajadores no estándar, término que abarca empleos con relaciones laborales distintas a los contratos tradicionales.
El plan combina inversión industrial con políticas sociales. Por un lado, busca fortalecer semiconductores, centros de datos y robótica; por otro, pretende atender los efectos laborales de la automatización. Durante junio de 2026, Lee presentó aproximadamente US$ 1 billón en gastos relacionados con chips, centros de datos y robótica, con participación de líderes de Samsung y SK Hynix.
Esta estrategia evidencia que Seúl considera la inteligencia artificial una prioridad estratégica de largo plazo. El presupuesto de 2027 constituiría una pieza fiscal para sostener una agenda tecnológica más amplia que combina competitividad industrial con protección social.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
El caso de Corea del Sur ofrece lecciones relevantes para empresarios argentinos. Primero, ilustra cómo gobiernos internacionales capturan ingresos tributarios del auge de la inteligencia artificial mediante sectores de alta tecnología. En Argentina, la industria de semiconductores es incipiente, pero el crecimiento de startups de IA y servicios tecnológicos presenta oportunidades tributarias similares.
Segundo, muestra la importancia de vincular política fiscal con estrategia industrial. Mientras Corea del Sur invierte en chips y centros de datos, empresas argentinas en software, análisis de datos y automatización podrían beneficiarse de políticas públicas equivalentes. Tercero, evidencia el desafío de redistribuir ingresos extraordinarios: el Fondo de Respuesta Futura busca que beneficios sectoriales alcancen educación, juventud y desarrollo regional, modelo que podría adaptarse a contextos locales.
Para administradores de empresas argentinas, el presupuesto surcoreano sugiere monitorear cómo gobiernos globales financian transiciones tecnológicas. Los cambios en estructura tributaria, subsidios a investigación y desarrollo, y políticas laborales en mercados competidores afectan la competitividad relativa. Además, el énfasis en protección social durante transformaciones tecnológicas anticipa presiones similares en Argentina, donde la automatización también genera demandas por redes de contención laboral.







