Los precios del crudo avanzaron más de 2% el 13 de julio de 2026 tras nuevos enfrentamientos militares entre Estados Unidos e Irán en el Golfo Pérsico, reavivando temores sobre la seguridad del tránsito marítimo en una de las rutas energéticas más críticas del mundo.
¿Cuánto subieron los precios del petróleo?
El Brent avanzó US$ 1,67 por barril, equivalente a 2,2%, hasta US$ 77,68, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) ganó US$ 1,59, o 2,23%, para ubicarse en US$ 73 por barril. La suba refleja la reacción inmediata de los mercados financieros ante la escalada de tensiones geopolíticas en Medio Oriente durante el fin de semana.
Los operadores incorporan rápidamente en las cotizaciones la posibilidad de interrupciones en el flujo de energía. No se trata solo de los barriles que podrían dejar de llegar, sino del riesgo de que los suministros futuros sean menos predecibles. Ese factor, conocido como prima de riesgo geopolítico, explica por qué los precios suben incluso cuando no hay una interrupción confirmada del tráfico.
Tráfico marítimo por Ormuz: caída a mínimos de cinco semanas
El movimiento de buques a través del estrecho de Ormuz se desaceleró significativamente. Según datos de seguimiento marítimo de Kpler, solo seis embarcaciones atravesaron el estrecho el domingo, 12 de julio, registrando el tráfico más bajo de los últimos cinco meses.
Aunque la cifra no confirma un cierre total de la vía fluvial, refleja el impacto inmediato de la incertidumbre sobre armadores y operadores responsables de transportar crudo y gas natural licuado. Los analistas de ANZ señalaron que los operadores navales han adoptado una postura cautelosa, ralentizando los movimientos entrantes por el aumento de preocupaciones sobre seguridad marítima.
La contradicción entre declaraciones iraníes de cierre y afirmaciones estadounidenses sobre la apertura de la ruta mantiene la incertidumbre. Para los mercados, la diferencia entre un cierre formal y una ruta abierta pero riesgosa se traduce en mayores costos de seguros, demoras en entregas y desvíos de rutas, lo que encarece la logística global.
Nuevos ataques militares elevan la prima de riesgo
Durante el fin de semana del 12 y 13 de julio de 2026, Irán atacó instalaciones estadounidenses en el Golfo Pérsico. Los Guardianes de la Revolución declararon el lunes haber atacado bases militares estadounidenses en Kuwait y Bahréin, aumentando significativamente el temor a una escalada renovada en una región crucial para los suministros mundiales.
Antes del inicio del conflicto, a finales de febrero de 2026, por el estrecho circulaba aproximadamente una quinta parte de los suministros diarios globales de petróleo y gas natural licuado. Cualquier interrupción prolongada podría afectar tanto los precios internacionales como las decisiones de compra de las refinerías en Asia y Europa.
Giovanni Staunovo, analista de UBS, señaló que "el enfoque seguirá en el número de tanqueros entrantes, ya que un menor número podría afectar la producción". El especialista indicó que el mercado observa actualmente una prima de riesgo y un riesgo de interrupción que sustentan las cotizaciones actuales.
Oleoductos alternativos: protección futura para las exportaciones
Goldman Sachs estimó que la ampliación de oleoductos en Medio Oriente podría proteger más de 60% de las exportaciones petroleras del Golfo para finales de 2028. El banco proyecta un aumento de 3,8 millones de barriles diarios en capacidad de desvío para finales de 2027, alcanzando 7,3 millones de barriles diarios adicionales para finales de 2028.
Con ese crecimiento, la capacidad efectiva total de desvío superaría 14 millones de barriles diarios para finales de 2028. Estas alternativas no eliminan el riesgo actual, pero podrían reducir la dependencia estructural de la ruta de Ormuz. Sin embargo, la infraestructura requiere tiempo para expandirse y no resuelve una interrupción inmediata del tráfico.
Acuerdo interino entre Estados Unidos e Irán enfrenta nuevas dudas
Los ataques generan dudas sobre la continuidad de un acuerdo interino firmado entre Estados Unidos e Irán el mes anterior. El entendimiento pretendía reabrir el estrecho y poner fin a la guerra tras otras 60 jornadas de negociaciones.
La continuidad del acuerdo depende ahora de la capacidad de ambas partes para contener nuevas acciones militares. Cada ataque añade presión política y reduce el margen para mantener conversaciones mientras persisten acusaciones sobre la seguridad de instalaciones y buques en la región.
Impacto en empresas argentinas: cómo la tensión en Ormuz afecta los costos de importación y energía
Para los administradores y dueños de empresas argentinas, la volatilidad del petróleo en Medio Oriente tiene consecuencias directas. Los aumentos en los precios del crudo se trasladan a corto plazo a los costos de combustible, transporte y energía eléctrica, presionando los márgenes operativos de pymes y grandes corporaciones.
Las compañías importadoras enfrentan dos riesgos simultáneamente: precios más altos del petróleo y mayores costos de flete marítimo por las primas de riesgo geopolítico. Esto es especialmente relevante para sectores como logística, manufactura y comercio exterior, que dependen de combustibles y transporte internacional.
Además, la incertidumbre sobre la continuidad de los suministros energéticos globales puede afectar las decisiones de inversión y la planificación financiera de mediano plazo. Las empresas que operan con márgenes ajustados deben monitorear la evolución de las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y el tránsito por Ormuz para anticipar presiones inflacionarias en sus costos operativos y ajustar estrategias de precios.







