El barril de crudo alcanzó máximos de casi 90 dólares este martes en medio de la escalada de tensiones entre Irán y Estados Unidos por el control del estrecho de Ormuz, generando volatilidad en los mercados energéticos globales que impacta directamente en los costos de importación para empresas argentinas.
¿A qué precio llegó el petróleo Brent hoy?
El crudo Brent del mar del Norte alcanzó un máximo intradiario de 90,03 dólares, superando brevemente la barrera psicológica de los 90 dólares. Hacia las 09:00 GMT, el barril avanzaba 2,55% hasta los 89,96 dólares, impulsado por las demandas de Teherán que Washington considera irreconciliables. Sin embargo, la ganancia no se sostuvo: en las cotizaciones posteriores, el Brent retrocedía 0,40% hasta los 87,37 dólares, cerrando la sesión alrededor de 87,72 dólares.
El West Texas Intermediate (WTI), la referencia estadounidense, mostró una evolución más moderada con una caída de 0,19% hasta los 81,97 dólares. Esta volatilidad refleja la incertidumbre del mercado respecto a la disponibilidad de crudo en los próximos meses.
Irán y Estados Unidos: demandas irreconciliables en el estrecho de Ormuz
El conflicto escaló durante la semana previa. El lunes, el Brent ya había subido hasta 5% tras las exigencias de Irán para reabrir el estrecho de Ormuz, una vía estratégica que canaliza aproximadamente el 20% del comercio mundial de petróleo. Teherán solicita compensaciones económicas por los daños sufridos durante los últimos cinco meses de enfrentamiento militar.
La respuesta del presidente estadounidense Donald Trump reavivó la incertidumbre. A través de redes sociales, Trump rechazó las demandas iraníes y, a su vez, exigió compensaciones por las víctimas estadounidenses, incluyendo referencias al atentado contra el USS Cole en 2000 y miles de muertes civiles. "Este mensaje refuerza la idea de que hay pocas posibilidades de una reapertura inminente del estrecho", señaló Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management.
¿Por qué sube tanto la volatilidad del petróleo?
Los analistas de ING identificaron un patrón recurrente: optimismo inicial cuando las negociaciones parecen avanzar, seguido de desmoralización cuando no hay progreso concreto. John Evans, analista de PVM, explica que los inversores reaccionan con intensidad a las declaraciones políticas porque anticipan un aumento significativo de la oferta si el estrecho se reabriera, lo que podría desplomar los precios.
Simultáneamente, el mercado enfrenta presiones adicionales: los hutíes continúan bloqueando el tráfico marítimo en el mar Rojo y las reservas mundiales de petróleo siguen disminuyendo. Esta combinación de factores mantiene los precios elevados pese a las fluctuaciones diarias.
Reservas estratégicas estadounidenses en mínimos históricos
La Reserva Estratégica de Petróleo de Estados Unidos cayó por debajo de los 300 millones de barriles, alcanzando sus niveles más bajos en años. Este colchón, diseñado para amortiguar shocks de oferta como el bloqueo actual de Ormuz, se redujo de forma sostenida durante los cinco meses de conflicto. La combinación de bloqueos regionales y reservas menguantes amplifica el riesgo de desabastecimiento global.
Contexto de mercados: Asia mixta y Wall Street en baja
La volatilidad petrolera se desarrolló en un contexto de mercados accionarios desiguales. En Asia, el Kospi surcoreano subió 0,7% impulsado por Samsung Electronics (+4,1%), mientras que el Hang Seng de Hong Kong cayó 1,1% y el Shanghai Composite retrocedió 0,8%. El ASX 200 australiano avanzó 0,2% tras la decisión del Banco de la Reserva de Australia de mantener su tasa de referencia en 4,35%.
En Europa, el CAC 40 parisino, el DAX alemán y el FTSE 100 británico cedían 0,2% a mitad de jornada. Los futuros de Wall Street mostraban presión: el S&P 500 y el Dow Jones bajaban 0,1% tras una sesión del lunes en la que los índices se alejaron levemente de sus máximos históricos. Los mercados aguardan el dato de inflación estadounidense de julio, previsto para el miércoles, que se espera descienda a 3,4% desde 3,5% en junio.
Impacto para empresas y administradores argentinos
La escalada de precios del petróleo tiene implicaciones directas para el tejido empresarial argentino. Las compañías importadoras enfrentan costos de fletes más elevados cuando el crudo supera los 90 dólares, presionando márgenes en sectores como logística, alimentos y manufactura. Además, la volatilidad del dólar estadounidense se amplifica con la incertidumbre energética global, complicando la planificación financiera de empresas con exposición en moneda extranjera.
Para administradores de negocios, es crítico monitorear la evolución del conflicto Irán-EEUU y los niveles de reservas estratégicas. Una reapertura del estrecho de Ormuz podría aliviar presiones de costos en el corto plazo, mientras que un prolongamiento del bloqueo mantendría la presión inflacionaria en energía y transporte. La incertidumbre geopolítica también impacta en decisiones de inversión y financiamiento internacional para empresas argentinas.







