Los precios del crudo registran ganancias semanales significativas impulsadas por la escalada geopolítica en el estrecho de Ormuz, donde el tráfico de tanqueros se encuentra casi paralizado debido a los enfrentamientos entre Estados Unidos e Irán.
¿Cuál fue el movimiento de precios del petróleo esta semana?
Durante la jornada del viernes 10 de julio, el Brent retrocedió USD $0,19 hasta USD $76,11 por barril, mientras que el West Texas Intermediate (WTI) cayó USD $0,21 hasta USD $71,87. Ambas referencias registraron bajas moderadas del 0,3% en el cierre diario. Sin embargo, pese a este retroceso intradía, el balance semanal muestra un desempeño completamente distinto: el Brent acumula una ganancia cercana al 6% y el WTI un avance de alrededor del 5% desde el inicio de la semana.
Esta divergencia entre la caída diaria y la ganancia semanal refleja la dinámica de un mercado que incorpora una fuerte prima de riesgo geopolítico, aunque realiza tomas de ganancias puntuales tras los máximos alcanzados a mitad de semana.
Ormuz paralizado: el cuello de botella que sostiene los precios
El estrecho de Ormuz concentra una importancia crítica para el comercio energético global. Antes del inicio de los enfrentamientos el 28 de febrero de 2026, por esta ruta transitaba aproximadamente 20% de los suministros diarios globales de petróleo y gas. Actualmente, según datos de seguimiento de embarcaciones, el tráfico de tanqueros se encuentra casi paralizado, con armadores evaluando continuamente los riesgos tras los ataques recientes.
Esta inmovilidad operativa tiene un impacto inmediato en la formación de precios. Aunque el suministro físico no haya colapsado completamente, la amenaza sobre el corredor marítimo es suficiente para sostener presión alcista en los futuros. El mercado descuenta posibles demoras, mayores costos de seguros marítimos y menor disponibilidad en destinos clave.
Vandana Hari, analista de Vanda Insights, señaló que no existen señales claras sobre cuándo podría restablecerse la normalidad en la ruta. Este elemento de incertidumbre es crucial: el mercado energético reacciona no solo a daños concretos, sino también a la duración incierta del trastorno.
Escalada militar y nuevos incidentes en el Golfo Pérsico
La tensión entre Washington y Teherán se intensificó durante la semana. Las fuerzas armadas iraníes lanzaron ataques contra infraestructura militar estadounidense en estados del Golfo, en respuesta a bombardeos previos de Estados Unidos en provincias costeras del sur y este de Irán. Además, medios iraníes informaron sobre múltiples explosiones en el sur de Irán, incluyendo la zona de Bushehr donde opera una planta nuclear del país.
Se reportó también que Irán atacó a un buque de gas natural licuado de Qatar que salía de la ruta marítima cercana a Omán, episodio que precipitó los ataques más recientes y agravó la percepción de riesgo para la navegación comercial.
En este contexto, la administración Trump optó por no atacar infraestructura energética iraní, decisión que según Daniel Hynes, estratega de materias primas de ANZ, proporcionó cierto alivio al mercado. El presidente Trump afirmó esta semana que no creía que la guerra se reiniciara y que "cualquier cosa que suceda será muy rápido", aunque su declaración convivió con una percepción de calibración en Washington sobre el alcance de su respuesta militar.
Prima de riesgo y perspectivas de oferta global
La escalada geopolítica introduce variables estructurales más allá del ruido diario. La Agencia Internacional de Energía (AIE) había previsto un importante excedente en el mercado petrolero para 2027. Una interrupción prolongada en Ormuz podría requerir revisiones de esas proyecciones, alterando las expectativas sobre disponibilidad futura.
Giovanni Staunovo, analista de UBS, observó que la ausencia de nuevos ataques estadounidenses durante la noche del jueves pesó sobre los precios del viernes. Sin embargo, destacó que la caída en los flujos a través de Ormuz limita la presión bajista, creando un equilibrio frágil donde cualquier señal de escalada adicional podría revertir las ganancias de la semana.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
La volatilidad del petróleo en el mercado internacional tiene repercusiones directas en la economía argentina. Para empresas importadoras de combustibles y derivados, los movimientos en el crudo se trasladan rápidamente a costos operativos y presupuestos de logística. Administradores de pymes que dependen del transporte deben monitorear estas fluctuaciones, ya que los precios internacionales del petróleo influyen en los precios locales de nafta, gasoil y energía.
Además, la volatilidad en commodities como el petróleo suele afectar el apetito por riesgo en mercados emergentes, impactando tasas de interés, expectativas inflacionarias y disponibilidad de financiamiento en moneda extranjera. En un contexto donde Argentina mantiene exposición a divisas y commodities, los movimientos geopolíticos en Medio Oriente generan efectos indirectos sobre la estabilidad macroeconómica y las decisiones de inversión empresarial.







