El petróleo profundiza su caída en los mercados internacionales mientras que el riesgo país argentino vuelve a presionar al alza. Durante la jornada del 22 de septiembre de 2026, los activos locales muestran debilidad en medio de una recuperación parcial de las bolsas globales liderada por tecnología.
¿Cuál es la situación del petróleo en los mercados?
El crudo registra su quinta caída consecutiva, con el barril Brent del Mar del Norte cotizando a US$ 99,53 para entregas en noviembre, una baja del 0,8% en la jornada. Se trata del nivel más bajo desde el 8 de septiembre, reflejando una presión vendedora sostenida que ha llevado el precio por debajo de la barrera de los 100 dólares por barril.
La reanudación de operaciones en el oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita contribuye a esta caída. Tras el cierre del 13 de septiembre por ataques con drones, la infraestructura fue reactivada y se espera que aumente su capacidad de bombeo a 4 millones de barriles diarios, cerca del 4% del suministro mundial. Esta recuperación de la oferta saudí alivia las presiones alcistas que se habían generado durante la interrupción.
Bolsas globales avanzan mientras Argentina retrocede
En contraste con la debilidad de los activos argentinos, los mercados de Nueva York negocian con ganancias. El S&P 500 y el Nasdaq retornan a máximos históricos nominales, con subidas entre 0,1% y 0,4%. El índice VIX, medidor de volatilidad e incertidumbre de inversores, se sitúa por debajo de los 15 puntos, reflejando mínimos de 2026 y una recuperación de la confianza en los mercados globales.
Sin embargo, los activos argentinos nadan contracorriente. Los bonos soberanos en dólares caen en promedio 0,1%, mientras que el riesgo país argentino sube 9 unidades básicas para ubicarse en 543 puntos. Se trata de la séptima suba consecutiva, evidenciando una pérdida de confianza de los inversores hacia la deuda argentina en medio de incertidumbres macroeconómicas locales.
Bolsa local bajo presión: Merval retrocede
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires baja 0,5% durante la jornada, permaneciendo debajo de la barrera de los 3.000.000 puntos en pesos. Entre los papeles argentinos operados en dólares en el exterior, predominan las bajas, lideradas por Bioceres con una caída del 6,5%.
Las acciones de empresas petroleras argentinas muestran comportamientos mixtos: Vista Energy cede 0,2%, mientras que el ADR de YPF rebota 1,1%, aprovechando parcialmente la recuperación de precios desde mínimos de septiembre.
Operaciones de deuda: el Tesoro busca aliviar vencimientos
En el frente fiscal, el Tesoro Nacional ejecuta un canje de deuda dollar-linked (DL) para evitar volatilidad antes de vencimientos de fin de mes. Según reportes de analistas de Cohen Aliados Financieros y Max Capital, la operación busca aliviar la presión de pagos mediante la conversión de instrumentos que vencen a fines de septiembre.
La curva en pesos mostró un sesgo negativo en el tramo largo, mientras que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) moderó el ritmo de compras de divisas. Estos movimientos reflejan tensiones en el mercado local de crédito y una cautela mayor en la gestión de reservas.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
El aumento del riesgo país a 543 puntos básicos tiene consecuencias directas para las empresas argentinas. Un riesgo país elevado encarece el acceso al financiamiento internacional, aumenta las tasas de interés para créditos en dólares y reduce la confianza de inversores extranjeros en el país. Para las pymes y medianas empresas que dependen de importaciones o que necesitan financiamiento externo, esta presión se traduce en mayores costos operativos.
La debilidad del Merval y la caída de acciones de empresas locales reflejan una reasignación de carteras hacia mercados más seguros. Los administradores de empresas deben monitorear con atención la evolución del riesgo país, ya que determina las condiciones de acceso a crédito, la viabilidad de proyectos de inversión y la competitividad relativa de Argentina como destino de negocios frente a otras economías emergentes. La recuperación de precios petroleros, aunque parcial, puede beneficiar a sectores vinculados a energía y recursos naturales.







