La distensión geopolítica en Medio Oriente presionó una caída pronunciada en los precios del crudo, mientras que los mercados financieros argentinos mostraron comportamientos contradictorios: acciones al alza pero bonos bajo presión, elevando el indicador de riesgo soberano a máximos de seis semanas.
¿Cómo impactó la caída del petróleo en los mercados globales?
La cotización del petróleo Brent del Mar del Norte retrocedió 9,5% hasta los US$ 87,62 por barril, mientras que el barril WTI cayó 8,5% a US$ 81,73, en el contexto de una pausa en los ataques militares entre Estados Unidos e Irán por segundo día consecutivo. Este escenario generó un clima de menor tensión geopolítica que se trasladó a los activos de riesgo, aunque con resultados mixtos según el tipo de instrumento.
En Wall Street, la volatilidad caracterizó la sesión del lunes 28 de julio de 2026. El Dow Jones subió 0,5%, el S&P 500 cerró neutro y el Nasdaq retrocedió 0,2%, presionado por las decisiones de inversión de capital en el sector tecnológico que preocupan a los analistas respecto de la rentabilidad de proyectos de inteligencia artificial.
Desempeño de acciones argentinas en Nueva York
Los activos argentinos negociados en Wall Street ganaron terreno durante la sesión. El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires avanzó 0,7%, alcanzando los 3.305.316 puntos. Entre las acciones más destacadas, Corporación América subió 4,6% y Globant ganó 4,3%, liderando las ganancias en el segmento de renta variable local.
Sin embargo, el comportamiento de los bonos soberanos fue opuesto. Los Bonares y Globales en dólares cayeron 0,1% en promedio, reflejando una actitud más defensiva de los inversores internacionales respecto de la deuda argentina, pese a la mejora reciente en la calificación crediticia del país.
Riesgo país sube a máximos de seis semanas
El indicador de riesgo país de JP Morgan para Argentina alcanzó los 442 puntos básicos, marcando el nivel más alto desde el 11 de junio de 2026. Esta suba de cinco puntos refleja la debilidad relativa de los bonos argentinos en un contexto donde los mercados emergentes enfrentan presiones por la incertidumbre global y la proximidad de decisiones clave de política monetaria en Estados Unidos.
Durante su visita institucional a la Argentina, la directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, reconoció el avance en la acumulación de reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA), aunque el incremento del riesgo país sugiere que los inversores mantienen cautela sobre la sostenibilidad del programa económico.
Movimientos en el mercado cambiario argentino
El dólar mayorista cerró sin variantes a 1.497 pesos, máximo nominal que refleja la presión devaluatoria acumulada. Durante la jornada, la divisa tocó un máximo intradiario de $1.500 antes de encontrar resistencia que permitió descomprimir la cotización. El BCRA compró apenas US$ 27 millones, equivalente al 4,5% de la oferta privada, mientras que las reservas internacionales brutas cedieron US$ 18 millones, situándose en US$ 49.163 millones.
El dólar al público finalizó estable a $1.520 para la venta en el Banco Nación, también un máximo nominal que supera el récord anterior de $1.515 del 22 de octubre de 2025. En el segmento informal, el dólar blue ganó 15 pesos o 1%, cerrando a $1.560 tras haber tocado un máximo intradiario de $1.565.
Durante lo que va de julio de 2026, el dólar mayorista acumula una suba de 15 pesos o 1%, mientras que en el año asciende 42 pesos o 2,9%, muy por debajo de la inflación estimada en torno al 18% para el período. El Banco Central fijó el techo de las bandas cambiarias en $1.839,93, dejando el tipo de cambio oficial a 342,93 pesos o 22,9% del límite de flotación, proporcionando margen para futuras compras sin presiones devaluatorias inmediatas.
Implicancias para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas, la combinación de riesgo país en alza y dólar en máximos nominales plantea desafíos claros. La caída del petróleo internacional alivia presiones inflacionarias globales, pero la debilidad de los bonos argentinos señala que los inversores internacionales exigen mayor compensación por riesgo. Esto se traduce en costos de financiamiento más elevados para empresas que acceden a mercados internacionales de capital.
Para operaciones en dólares, el nivel de $1.520 al público marca un piso desde el cual cualquier nueva devaluación impactará directamente en costos de importación, endeudamiento en moneda extranjera y márgenes de empresas expuestas al tipo de cambio. Quienes dependan de importaciones o tengan deudas en dólares deben evaluar estrategias de cobertura. Simultáneamente, la estabilidad relativa del dólar mayorista en las últimas jornadas ofrece una ventana para operaciones de compra de insumos importados antes de posibles nuevas presiones devaluatorias.







