John Paulson, reconocido gestor de fondos de cobertura, proyecta que el oro se encuentra en las primeras etapas de un ciclo alcista de largo plazo, impulsado por la desconfianza en las monedas fiduciarias y la creciente demanda de bancos centrales y sector privado.
¿Por qué Paulson ve un futuro alcista para el oro?
Durante su intervención en el programa The Exchange de CNBC el 22 de julio de 2026, Paulson expresó que el mercado del oro apenas comienza un ciclo alcista prolongado. El inversor, famoso por su apuesta exitosa contra las hipotecas de alto riesgo estadounidenses antes de la crisis financiera de 2008, vinculó su perspectiva a la erosión de confianza en las monedas fiduciarias—aquellas cuyo valor descansa en la credibilidad del emisor y no en un respaldo físico directo.
La tesis de Paulson se fundamenta en un cambio de estrategia que adoptó a partir de 2009. En ese momento, consideró que los estímulos fiscales y monetarios sin precedentes debilitarían al dólar estadounidense, lo que lo llevó a concentrarse en el oro como reserva de valor alternativa. Desde entonces, el precio del metal se ha cuadruplicado aproximadamente, aunque ha registrado retrocesos incluso tras superar el umbral de US$ 5.000 por onza.
Demanda institucional y privada: los pilares del crecimiento
Paulson destacó que tanto los bancos centrales como el sector privado continúan ampliando su demanda de lingotes. Los bancos centrales han liderado esta expansión al incrementar sus reservas de oro, mientras que el interés privado también se ha fortalecido, creando una base amplia de compradores institucionales y participantes individuales.
El inversor aseguró que el oro se está convirtiendo en la moneda de reserva más adecuada del mundo, reemplazando a las monedas fiduciarias. Esta combinación de demanda institucional y privada constituye uno de los principales pilares de su expectativa alcista para los próximos años. Sin embargo, el precio del oro no avanza de forma lineal: las correcciones pueden ser relevantes incluso dentro de tendencias positivas prolongadas.
Acciones mineras: la vía para obtener exposición apalancada
Paulson no recomienda limitarse a la compra de lingotes físicos. En su lugar, argumenta que los inversores pueden obtener una exposición más atractiva adquiriendo acciones de empresas mineras, especialmente aquellas con grandes reservas aún no desarrolladas. Las compañías mineras ofrecen una exposición distinta al metal físico: sus resultados dependen del precio del oro, pero también de sus reservas, costos operativos, proyectos de desarrollo y capacidad para abrir nuevos yacimientos.
El inversor mencionó específicamente a NovaGold Resources como ejemplo de esta estrategia. Paulson es copresidente de NovaGold y recientemente anunció la adquisición de la participación del 40% que Paulson Advisers mantenía en el proyecto Donlin Gold, ubicado en Alaska. Describió a NovaGold como una alternativa para obtener exposición apalancada al aumento de los precios del oro, destacando que la empresa cuenta con 40 millones de onzas de recursos y reservas indicadas y medidas, junto con una capitalización de mercado de US$ 4.200 millones.
Los riesgos de las acciones mineras frente a los lingotes
Es importante notar que una capitalización de mercado de US$ 4.200 millones no elimina los riesgos propios de una empresa minera. El desempeño de sus acciones puede depender del desarrollo exitoso de proyectos, de la evolución del precio del oro y de las condiciones financieras generales del mercado. Los lingotes permiten una exposición directa al precio del metal, mientras que las acciones mineras pueden amplificar los movimientos del oro pero incorporan riesgos adicionales relacionados con la gestión empresarial y la operación de cada compañía.
Paulson concluyó que la mejor manera de jugar al oro es a través de acciones como NovaGold, privilegiando empresas mineras con recursos significativos frente a la tenencia directa de lingotes. Sin embargo, sus declaraciones describen una tesis de inversión y no una certeza sobre el futuro.
Impacto para empresas y administradores argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la perspectiva de Paulson sobre el oro reviste particular relevancia en un contexto de incertidumbre monetaria global. La tesis de una posible pérdida de confianza en las monedas fiduciarias tiene implicaciones directas en estrategias de diversificación de activos y protección del patrimonio empresarial.
En Argentina, donde la volatilidad cambiaria y la inflación han sido factores recurrentes, la posibilidad de acceder a exposición en oro—tanto físico como a través de acciones mineras internacionales—puede constituir una herramienta de cobertura contra la devaluación de la moneda local. Las empresas que operan con márgenes ajustados o que dependen de importaciones pueden considerar el oro como instrumento de resguardo de valor a largo plazo.
Además, si los bancos centrales continúan aumentando sus reservas de oro—como sostiene Paulson—, ello podría sostener precios elevados del metal durante años, beneficiando a inversores que hubieran adoptado esta posición estratégica. Para administradores de empresas con excedentes de tesorería, la pregunta sobre dónde preservar valor en un entorno de desconfianza monetaria global adquiere urgencia renovada.







