La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) ajustó a la baja sus perspectivas de expansión para la Argentina en 2026, fijando el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) en 2,6%, una reducción de 0,2 puntos porcentuales respecto a su estimación anterior.
¿Cómo impactó el desempeño de 2025 en las nuevas proyecciones?
Tras registrar un crecimiento del 4,5% durante 2025, la economía argentina mostraría una pérdida de impulso hacia adelante. La OCDE proyecta además un crecimiento del 3,0% para 2027, también recortado en 0,5 puntos porcentuales respecto a estimaciones previas. Este ajuste refleja una desaceleración en el ritmo de expansión económica que caracterizó al año anterior, cuando el país mostró una recuperación más dinámica.
Contexto global: economía mundial con mayor resiliencia
En contraste con la revisión bajista para Argentina, la OCDE mejoró levemente su proyección para la economía global en 2026. El organismo internacional incrementó en una décima su estimación de crecimiento del PIB mundial, situándolo en 2,9%. Según el informe trimestral del organismo con sede en París, "el crecimiento económico mundial se ha desacelerado, pero se ha mantenido resiliente".
Esta resiliencia se explica por factores compensatorios: los amortiguadores fiscales aplicados a las tarifas energéticas y la fuerte tracción de las inversiones en inteligencia artificial mitigan parcialmente los shocks externos derivados de tensiones geopolíticas en Medio Oriente. Sin embargo, la OCDE advirtió sobre la elevada volatilidad que caracteriza el escenario económico global.
¿Qué perspectiva tiene la OCDE sobre la inflación argentina?
A pesar del recorte en las proyecciones de crecimiento, la OCDE mantiene una perspectiva positiva respecto a la desinflación en Argentina. El organismo prevé que la inflación continúe bajando hasta alcanzar el 30,8% en 2026. Esta mejora se produce "a pesar de los obstáculos que plantean los costos de la energía y los fertilizantes", según detalla el informe. La moderación inflacionaria representa un logro relevante en el contexto de la política económica implementada durante los últimos períodos.
Implicaciones para empresas y administradores de negocios
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, estas proyecciones de la OCDE generan un panorama mixto que requiere atención estratégica. El crecimiento esperado del 2,6% para 2026 implica una expansión más moderada que la observada en 2025, lo cual podría impactar en la demanda interna y los márgenes operativos. Las empresas deberán evaluar cuidadosamente sus planes de inversión y presupuestos en función de este escenario de menor dinamismo.
Sin embargo, la continuidad en la tendencia desinflacionaria hasta el 30,8% anual ofrece un entorno más predecible para la fijación de precios, la planificación financiera y las negociaciones de contratos a mediano plazo. Este factor es especialmente relevante para pymes que dependen de márgenes ajustados y requieren certidumbre en sus costos operativos. Además, la mayor estabilidad de precios facilita el acceso al crédito y reduce la incertidumbre en las decisiones de inversión, aspectos críticos para la viabilidad de proyectos empresariales en economías con inflación históricamente elevada.







