Las acciones tecnológicas estadounidenses registran su mayor afluencia de capitales en cinco semanas, con US$ 19.000 millones en entradas semanales durante 2026. El índice Nasdaq Composite sube por tercera sesión consecutiva y se aproxima a una línea de tendencia bajista que lo contiene desde junio, mientras analistas debaten si la recuperación logrará romper la resistencia crítica en el rango 26.000-26.400 puntos.
¿Cuál es el volumen de fondos que ingresó a tecnología?
Durante la última semana de julio de 2026, los fondos de tecnología estadounidense atrajeron aproximadamente US$ 19.000 millones, la cifra más alta en una sola semana desde al menos 2017 según datos de Barchart. Este flujo récord refleja un cambio significativo en la estrategia de inversores después de la corrección que afectó a los valores tecnológicos de gran capitalización durante julio.
Los estrategas de Deutsche Bank, liderados por Parag Thatte, registraron US$ 15.600 millones en entradas solo en la semana anterior al análisis. El equipo sostiene que esta rotación hacia los hiperescaladores apenas está comenzando, ya que el rendimiento relativo de estas empresas frente al S&P 500 se encuentra cerca de mínimos de tres años, ofreciendo lo que consideran la mejor relación riesgo-recompensa disponible en el mercado actual.
El promedio móvil de cuatro semanas de estos flujos se ha vuelto casi vertical, marcando el período más fuerte de entradas de capital registrado. Datos de Bank of America proyectan que 2026 alcanzará aproximadamente US$ 152.000 millones en entradas anuales de fondos tecnológicos, un máximo histórico para ese año.
Nasdaq rebota pero enfrenta resistencia clave
El Nasdaq Composite ha impreso tres sesiones consecutivas al alza y se negocia cerca de los 25.790 puntos, representando un avance del 1,6% en el día de la publicación. El índice ahora prueba la línea de tendencia bajista trazada desde el máximo de 27.190 puntos alcanzado el 1 de junio de 2026.
Sin embargo, una zona de suministro entre 26.000 y 26.400 puntos se interpone directamente en el camino. Esta área ha rechazado cada intento de recuperación desde finales de junio, actuando como barrera psicológica y técnica para los compradores. El índice de Fuerza Relativa (RSI) se ubica en 53, aún en territorio neutral con espacio antes de alcanzar condiciones de sobrecompra.
La recuperación revierte una corrección dolorosa de julio que afectó particularmente a los valores tecnológicos de megacapitalización. El ETF de los Magníficos Siete cayó más del 8% desde su pico de principios de junio, mientras que el Índice de Semiconductores de Filadelfia perdió más del 19% en el mismo período.
¿Qué ocurriría si el Nasdaq supera la resistencia?
Un quiebre confirmado por encima de la línea de tendencia expondría la zona de resistencia de 26.000 a 26.400 puntos, con el movimiento requerido menor al 1% desde los niveles vigentes. Si los compradores logran limpiar esa zona de suministro, el siguiente objetivo técnico sería el máximo previo de 27.190 puntos, aproximadamente un 5,4% más alto que los niveles actuales.
Los datos de flujos de fondos y la estructura del gráfico apuntan en la misma dirección, aunque los analistas advierten que el volumen sigue siendo moderado, sugiriendo que la convicción de los inversores no ha retornado completamente. La debilidad reciente en valores como Micron y SanDisk indica que el rebote sigue siendo desigual bajo la superficie del mercado.
Por el contrario, un rechazo en la línea de tendencia podría desencadenar otra caída. El primer soporte se ubicaría en 24.707 puntos, aproximadamente un 4% por debajo. Una corrección más profunda podría alcanzar el retroceso de Fibonacci del 0,618 en 23.173 puntos, alrededor del 10% más bajo, donde también converge una zona de demanda de abril de 2026.
Contexto macroeconómico y calendario de eventos
Durante la semana posterior al análisis, el mercado debe procesar un calendario pesado que incluye reportes de ganancias corporativas y nuevos datos del mercado laboral estadounidense. Los inversores continúan evaluando cuidadosamente el gasto de capital en inteligencia artificial de las grandes tecnológicas, un factor determinante para la valuación de estos valores.
El Nasdaq Composite ya ha acumulado una ganancia del 21,4% en el segundo trimestre de 2026, su mejor desempeño trimestral desde 2020. Mark Hackett, estratega jefe de mercado en Nationwide, interpretó la corrección de julio como un reinicio saludable en lugar de un pico definitivo, argumentando que la fortaleza general del mercado durante la caída de los Magníficos Siete sugiere solidez subyacente.
Implicaciones para empresas y administradores argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la evolución del Nasdaq y los flujos tecnológicos estadounidenses tienen repercusiones directas en múltiples dimensiones. Las compañías que dependen de importaciones de tecnología o componentes electrónicos deben monitorear cómo la volatilidad en los valores tecnológicos impacta en los precios y disponibilidad de insumos en el mercado global.
Además, la recuperación de los fondos tecnológicos estadounidenses afecta indirectamente el tipo de cambio y las expectativas de riesgo país. Una rotación masiva hacia tecnología en EE. UU. puede modificar los flujos de capital global, influyendo en la demanda de activos emergentes como los argentinos. Las empresas con exposición a divisas o con planes de financiamiento internacional deben considerar cómo estos movimientos del Nasdaq impactan en el costo del capital y la disponibilidad de crédito externo.
Por último, la decisión técnica del Nasdaq en la zona 26.000-26.400 puntos tendrá implicaciones para la volatilidad global y el apetito por riesgo. Un quiebre alcista podría fortalecer el sentimiento hacia mercados emergentes, mientras que un rechazo podría desencadenar una aversión al riesgo que complique el acceso a financiamiento internacional para empresas argentinas en el corto plazo.







