Un reajuste en la composición del índice MSCI Emerging Markets podría canalizar cerca de US$ 10.000 millones hacia América Latina, según análisis de BofA Global Research. El flujo depende de reclasificaciones aún no confirmadas, siendo la eventual salida de Corea del Sur el factor más relevante de este movimiento potencial de capitales.
¿Cuánto capital ingresaría a América Latina con estos cambios?
BofA estima que la salida conjunta de Corea del Sur, Grecia, Indonesia y Turquía reasignaría aproximadamente US$ 9.585 millones hacia la región. Bajo este escenario, la ponderación de América Latina en el índice se elevaría desde el actual 7,2% hasta 8,94%. Sin embargo, estos cálculos representan un impacto potencial condicionado a que todas las reclasificaciones se concreten en los plazos estimados.
La mayor parte del efecto depende de Corea del Sur, que actualmente representa 17,93% del MSCI Emerging Markets. Su eventual reclasificación a mercado desarrollado generaría ingresos cercanos a US$ 9.000 millones para América Latina, equivalentes a US$ 8.691 millones según las proyecciones del banco estadounidense.
Corea del Sur: ¿cuándo se definiría su reclasificación?
La reclasificación de Corea del Sur a mercado desarrollado aún no es una decisión confirmada. BofA considera que este movimiento corresponde al horizonte de 2027, no a 2026. En junio del año actual, MSCI identificó brechas en convertibilidad cambiaria, liquidez y accesibilidad que el país debe resolver.
Seúl ha respondido implementando operaciones con el won durante 24 horas e impulsando reformas para agilizar la convertibilidad y el acceso de inversores extranjeros. Con la revisión de estas medidas pendiente, los analistas de BofA proyectan un posible veredicto hacia mediados de 2027. En caso de aprobarse, Brasil pasaría de 4,3% a 5,2% del índice, mientras México avanzaría de 1,8% a 2,2%, consolidando la ponderación regional en torno al 8,8%.
Grecia confirmada; Indonesia y Turquía bajo revisión
Grecia es el único cambio confirmado entre los cuatro mercados analizados. El país, con 0,57% del MSCI EM, será reclasificado como mercado desarrollado en la revisión de mayo de 2027, liberando aproximadamente US$ 228 millones en favor de América Latina.
Indonesia y Turquía responden a otra dinámica: si no registran mejoras significativas, MSCI podría degradarlos de mercados emergentes a mercados frontera. Actualmente representan 0,51% y 0,40% del índice, respectivamente. De concretarse su salida, el efecto estimado ascendería a US$ 205 millones para Indonesia y US$ 159 millones para Turquía.
Otros movimientos en el radar: Argentina y Vietnam
Más allá de estos cambios, el mercado monitorea otros reacomodamientos de largo plazo. Argentina continúa como mercado independiente, y BofA estima que un eventual anuncio de regreso a la categoría de emergentes difícilmente llegaría antes de mediados de 2027. Por su parte, Vietnam, actualmente clasificado como mercado frontera, impulsa reformas con el objetivo de ascender a emergente hacia 2030.
Impacto para empresas y administradores argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, estos movimientos en los índices globales tienen implicaciones directas. Un mayor flujo de capitales hacia América Latina podría fortalecer los mercados de valores de la región, mejorando las condiciones de financiamiento y valuaciones de empresas listadas. Brasil y México, como principales beneficiarios de este reajuste, capturarían mayor liquidez institucional, lo que podría elevar comparativamente el atractivo relativo de Argentina como mercado emergente.
Las próximas decisiones de MSCI determinarán cuánto de este escenario potencial se materializa. El examen de noviembre de 2026 resultará clave para Indonesia y Turquía, mientras que junio de 2027 marcará el momento crítico para Corea del Sur. Hasta entonces, los US$ 10.000 millones proyectados permanecen como un flujo condicional que depende del cumplimiento de reformas regulatorias en mercados asiáticos y europeos.







