La morosidad en créditos formales alcanza niveles críticos en Argentina, con 5,8 millones de personas en atraso superior a 90 días. Según datos del BCRA analizados por la consultora Analytica, de los 20,8 millones de individuos con créditos formales en el país, más del 27% registra irregularidades en sus pagos, presionando especialmente a bancos y billeteras digitales.
¿Cuántas personas están en mora en el sistema financiero argentino?
Los números son preocupantes. Durante 2026, el panorama de endeudamiento en Argentina muestra que 2,45 millones de deudores de bancos están en mora, mientras que las billeteras digitales concentran 2,41 millones de casos de atraso. El resto de los proveedores no bancarios suma otros 2,7 millones de deudores irregulares. En total, el stock de crédito a familias asciende a $82,8 billones, de los cuales $13,5 billones (16,3%) se encuentran en situación irregular.
La distribución del problema varía según el tipo de acreedor. Los bancos concentran el 81,1% del crédito total pero solo el 63,3% de la mora en términos de monto. Las fintech, en cambio, representan el 11,7% del crédito pero cargan con el 16,3% de los atrasos, reflejando tasas de interés que en muchos casos superan el 1000% anual en Costo Financiero Total (CFT).
El mecanismo de "mora importada" que amplifica los atrasos
Lo que los bancos denominan "mora importada" es un fenómeno regulatorio que distorsiona las cifras reales de incumplimiento. La Comunicación A 7443 del BCRA establece que si un deudor registra atrasos superiores al 40% de su pasivo total con otras entidades, todas deben degradar automáticamente su calificación crediticia interna, aunque el cliente esté al día con ellas.
Este efecto contagio quedó evidenciado en el balance del segundo trimestre de 2026 del Banco Macro. Mientras la morosidad real aumentó solo 27 puntos básicos (de 3,81% a 4,08%), las recategorizaciones obligatorias multiplicaron el impacto a 85 puntos básicos (de 5,40% a 6,25%). En términos de castigo contable, esto representó 2,38 puntos porcentuales en lugar de 1,15, casi el doble del problema real.
Tasas impositivas y normalización lenta de calificaciones
Otro factor que complica la situación es el tiempo que tarda el sistema en recuperarse. Según el último Informe de Política Monetaria del BCRA, pasar de la categoría de deudor 5 (máxima mora) a categoría 1 (cumplimiento perfecto) lleva hasta 9 meses en el mejor de los casos, aun cuando el cliente regularice sus pagos consistentemente.
Paralelamente, las entidades bancarias reclaman por la carga impositiva que recae sobre las tasas de interés. De acuerdo a estudios de ADEBA y ABA, el 40% de la tasa que cobran los bancos corresponde a impuestos, siendo el Impuesto a los Ingresos Brutos (IIBB) el que más incide. Este factor encarece el crédito y reduce la demanda, profundizando la crisis de acceso al financiamiento.
Respuesta del sector fintech y posición del Gobierno
La Cámara Argentina Fintech respondió a los cuestionamientos de la banca tradicional con un comunicado titulado "Argentina necesita más y mejor crédito". Señalan que más de 10 millones de argentinos accedieron a financiamiento a través de fintech, de los cuales 3,8 millones no tienen acceso al crédito bancario. La cámara propone soluciones compartidas: mejorar la información crediticia, reducir la carga impositiva, promover educación financiera y ofrecer alternativas tempranas para deudores en dificultades.
Desde el Gobierno, el Ministerio de Economía y el BCRA monitorean la situación pero decidieron no implementar medidas de asistencia directa para los casi 6 millones de personas con problemas de endeudamiento. El equipo económico considera que intervenir desde el Estado implicaría trasladar recursos públicos para resolver una cuestión entre privados, generando riesgo moral. Sin embargo, los datos muestran que la mora bancaria pasó de 3,5% a 12,7% en los últimos tres años, marcando un punto de inflexión preocupante.
Impacto para empresas y administradores: qué significa esta crisis crediticia para tu negocio
Para dueños y administradores de empresas, esta situación genera riesgos operativos significativos. Si tu negocio depende de líneas de crédito bancario o tiene clientes endeudados en fintech con tasas insostenibles, la contracción del consumo es inevitable. La mora de 5,8 millones de personas reduce la demanda agregada y presiona márgenes comerciales.
Además, si tu empresa tiene deudas con bancos, las normas de recategorización del BCRA pueden afectar tu calificación crediticia interna incluso si pagás regularmente, limitando acceso a nuevas líneas. La carga impositiva sobre tasas también te impacta indirectamente: bancos con márgenes comprimidos tienden a ser más restrictivos en aprobaciones de crédito productivo. Monitorear cambios en la regulación crediticia y diversificar fuentes de financiamiento es crítico en este contexto.







