La misión del Fondo Monetario Internacional (FMI) continúa en Argentina durante septiembre de 2026 para evaluar la tercera revisión del programa acordado en abril de 2025. El organismo centra su análisis en dos pilares centrales: la acumulación de reservas internacionales y el cumplimiento de la meta fiscal comprometida, mientras se intensifica el debate sobre los sectores que se benefician con la política económica actual.
¿Cuál es la situación de pobreza que enfrenta Argentina?
Durante el período de visita de la misión liderada por Joyce Wong, la tasa de pobreza alcanzó el 32,3% de la población, lo que representa un aumento de cuatro puntos porcentuales respecto a mediciones anteriores. Este indicador refleja el costo social de las políticas implementadas y genera interrogantes sobre la distribución de beneficios en la sociedad argentina. La directora del FMI, Kristalina Georgieva, y su vocera Julie Kozack han enfatizado públicamente la necesidad de comunicar adecuadamente cómo los ajustes generan oportunidades para sectores específicos de la economía.
Pagos de deuda: el desafío de septiembre a diciembre
Argentina enfrenta compromisos inmediatos con el organismo internacional que requieren una gestión cuidadosa de sus recursos externos. El viernes 27 de septiembre de 2026, el Tesoro debe abonar aproximadamente US$ 793 millones en concepto de intereses al FMI. Según confirmaron desde el Ministerio de Economía, estos fondos provendrán de recursos acumulados por el Tesoro Nacional.
El economista Federico Machado explicó que aunque estos depósitos ya están disponibles en las cuentas del Ministerio de Economía, su utilización impactará en las reservas brutas del Banco Central (BCRA), ya que esos fondos están contabilizados dentro de ese total. La operación típica implica que el Tesoro compre Derechos Especiales de Giro (DEG) a un socio del FMI, frecuentemente el Tesoro de Estados Unidos, para concretar el pago.
Más allá de septiembre, Argentina deberá afrontar vencimientos adicionales con el organismo:
- Noviembre de 2026: US$ 791 millones
- Diciembre de 2026: US$ 391 millones
- Total de vencimientos hasta fin de año: US$ 3.800 millones (incluyendo otros compromisos en moneda extranjera)
El Tesoro cuenta actualmente con más de US$ 2.000 millones obtenidos a través de licitaciones de deuda en dólares y compras de divisas. Sin embargo, Machado advierte que estos recursos podrían resultar insuficientes. Considerando los depósitos disponibles y lo que falta colocar del programa AO29, los recursos ascienden a unos US$ 3.100 millones, lo que obligaría al Gobierno a recurrir a fuentes adicionales de financiamiento como operaciones de compra de reservas al BCRA, nuevos repos, emisión de bonos o instrumentos alternativos.
¿Cómo avanza el cumplimiento de metas fiscales?
El Gobierno ha asegurado que las metas comprometidas con el FMI se encuentran en línea con lo acordado y que transita con confianza la revisión en curso. En materia fiscal, el Sector Público Nacional acumula un superávit primario de 1,1% del PBI, dejando una diferencia de 0,3% del PBI respecto de la meta establecida para fin de año de 1,4%.
A diferencia de revisiones anteriores, cuando la acumulación de reservas forzaba al Gobierno a solicitar waivers (excepciones) para obtener aprobación, en esta oportunidad esa meta se cumplió anticipadamente, aunque el ritmo de compras se desaceleró. Ahora la presión se concentra en lo fiscal: con la recaudación en caída, el Gobierno deberá profundizar los recortes de gasto para alcanzar el objetivo comprometido. El presupuesto proyectaba un resultado primario de 1,3% del PBI, aunque el Ejecutivo mencionó un promedio hacia 2029 en sus supuestos macroeconómicos.
Críticas internacionales: el diagnóstico de Gita Gopinath
Gita Gopinath, ex número dos del FMI, elogió públicamente el compromiso del Gobierno con el superávit fiscal, pero cuestionó si el resto de la clase política argentina está dispuesta a sumarse a ese esfuerzo. Además, identificó dos aspectos que, a su criterio, requieren revisión: el tipo de cambio y la acumulación de reservas internacionales.
Gopinath sostuvo que "el peso argentino necesita ajustarse más y debe permitírsele depreciarse en mayor medida de lo que está ocurriendo actualmente". Sobre las reservas, indicó que Argentina debería acelerar su compra de dólares: "están siendo demasiado reticentes a comprar dólares para aumentar sus reservas de divisas". Estas observaciones de un referente del organismo internacional abren un debate sobre la compatibilidad entre los objetivos de estabilidad cambiaria del Gobierno y las recomendaciones de política monetaria que prevalecen en Washington.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la evolución de esta revisión del FMI tiene consecuencias directas. El cumplimiento de metas fiscales mediante recortes de gasto público afecta la demanda de servicios y bienes, mientras que la política de acumulación de reservas condiciona la disponibilidad de divisas en el mercado. La tensión entre mantener un tipo de cambio relativamente estable y permitir una depreciación mayor del peso genera incertidumbre sobre el costo de importaciones y el valor real de los pasivos en moneda extranjera que muchas empresas mantienen.
Además, con vencimientos de deuda externa que suman US$ 3.800 millones hasta fin de año, la capacidad del Tesoro para refinanciar compromisos dependerá de la aprobación de esta revisión y de acceso a nuevas fuentes de financiamiento. Cualquier obstáculo en la negociación con el FMI podría traducirse en presión sobre el tipo de cambio, restricciones crediticias y menor disponibilidad de divisas, variables críticas para la operación de empresas que dependen de importaciones o tienen deudas en dólares.







