El Tribunal Fiscal de Maryland anuló el impuesto a la publicidad digital del estado, ordenando devoluciones a grandes empresas tecnológicas. La decisión, tomada en agosto de 2026, declara inconstitucional la medida aprobada en 2021 que buscaba recaudar aproximadamente USD $250 millones anuales.
¿Por qué Maryland anuló el impuesto a anuncios digitales?
El tribunal determinó que la ley violaba la Ley Federal de Libertad de Impuestos de Internet, la Primera Enmienda y las cláusulas de comercio de la Constitución estadounidense. La decisión del viernes ordenó al estado devolver los montos ya recaudados a Apple, Google y Peacock TV, que habían impugnado la norma en múltiples instancias legales.
El razonamiento del tribunal fiscal fue contundente: el Congreso federal, no las legislaturas estatales, es el organismo competente para regular el comercio interestatal. Además, la ley se basaba inadecuadamente en ingresos globales en lugar de ingresos por publicidad dentro del estado, lo que constituía un gravamen extraterritorial prohibido.
Cómo funcionaba el impuesto a la publicidad digital en Maryland
La norma aprobada en 2021 gravaba los ingresos que las grandes empresas obtenían por anuncios digitales mostrados en Maryland. La estructura de alícuotas operaba en escala según los ingresos brutos globales anuales:
- Empresas con más de USD $100 millones en ingresos brutos anuales globales: alícuota del 2,5%
- Empresas con mayores ingresos: tasas progresivas
- Empresas con USD $15 mil millones o más en ingresos brutos anuales mundiales: alícuota máxima del 10%
Los legisladores argumentaban que Maryland necesitaba modernizar su sistema tributario frente a cambios significativos en la publicidad empresarial. Sin embargo, Meta, Amazon, Apple y Google presentaron recursos judicales sosteniendo que la ley los discriminaba injustamente.
Antecedentes legales: el camino hacia la anulación
Durante 2025, el Tribunal de Apelaciones del Cuarto Circuito de Estados Unidos ya había dictaminado que parte de la ley violaba la Constitución. El juez Julius Richardson señaló que la norma impedía a las empresas tecnológicas informar a sus clientes sobre el impuesto, vulnerando el derecho a la libertad de expresión.
En agosto de 2026, el Tribunal Fiscal de Maryland fue más allá y declaró el impuesto inválido en su totalidad. El tribunal determinó que no existe diferencia significativa entre la publicidad digital y los anuncios impresos o en vallas publicitarias, por lo que se aplica la prohibición federal de gravar el comercio electrónico cuando no se gravan servicios similares.
Reacción de los líderes estatales y próximos pasos
Los demócratas que controlaban la legislatura de Maryland expresaron su desacuerdo con el fallo. El presidente del Senado, Bill Ferguson, y la portavoz de la Cámara, Joseline Pena-Melnyk, emitieron un comunicado indicando que discrepan respetuosamente con la decisión y esperan que el proceso legal continúe.
Ambos funcionarios reafirmaron su compromiso de mantener el sistema tributario de Maryland al ritmo de la economía actual. El estado planea apelar la decisión ante instancias superiores, lo que podría extender el litigio durante meses. El Tribunal de Apelaciones del Cuarto Circuito podría tener la última palabra en el proceso.
Impacto para empresas y contribuyentes argentinos: precedente en regulación digital
Aunque la decisión ocurre en Estados Unidos, tiene implicaciones relevantes para empresas argentinas que operan en plataformas digitales globales. El fallo refuerza el principio de que los impuestos a actividades de comercio electrónico deben cumplir con estándares federales y no pueden discriminar a empresas tecnológicas basándose en ingresos globales.
Para administradores y dueños de empresas argentinas que utilizan publicidad digital a través de Google, Meta o Apple, este precedente sugiere que los gobiernos enfrentan restricciones legales significativas al intentar gravar estas actividades de forma discriminatoria. El caso también ilustra cómo los tribunales estadounidenses protegen la libertad de expresión comercial, un principio que puede influir en futuras regulaciones internacionales.
Además, la decisión subraya la tensión entre la necesidad de los gobiernos de generar ingresos tributarios y la protección del comercio electrónico bajo leyes federales. Otros estados estadounidenses que consideraban impuestos similares a la publicidad digital probablemente reconsiderarán sus estrategias, lo que podría afectar indirectamente las políticas tributarias globales hacia el sector tecnológico.







