El ministro de Desregulación Federico Sturzenegger impulsa un proyecto que busca abrir las operaciones de cabotaje a buques de bandera extranjera, pero enfrenta resistencia legislativa y presión del sector naviero argentino que advierte sobre el riesgo de desaparición de la actividad nacional.
¿Qué propone el proyecto de Sturzenegger para la Marina Mercante?
La iniciativa que circula en el Gobierno permitiría que embarcaciones extranjeras realicen operaciones de cabotaje entre puertos argentinos con solo informar su ingreso ante la Agencia Nacional de Puertos y Navegación (ANPyN). Los buques podrían operar durante períodos de hasta 90 días, lo que según el sector naviero habilitaría a empresas extranjeras a realizar miles de viajes reemplazando embarcaciones al vencimiento del plazo para continuar operando durante todo el año.
El proyecto también redefine qué actividades quedan alcanzadas por el régimen y excluye los movimientos internos de mercaderías que formen parte de operaciones de comercio exterior. Esto significaría una apertura significativa del mercado de transporte de cargas y pasajeros a la competencia internacional sin restricciones.
Fracasos recientes debilitan al ministro en el Congreso
La posición de Sturzenegger se ha visto debilitada por dos derrotas legislativas recientes. Hace una semana, el Ministerio de Seguridad publicó un decreto que modificaba las condiciones laborales del Practicaje, actividad esencial para el ingreso y egreso de embarcaciones en puertos argentinos. La medida provocó un paro de 48 horas con pérdidas millonarias para las empresas, obligando al Gobierno a retroceder.
En paralelo, el Senado suspendió el tratamiento de la Ley de Tierras y del Manejo del Fuego por falta de acuerdo con los gobernadores. Ambas iniciativas eran fundamentales para el proyecto de Inviolabilidad de la Propiedad Privada. Desde la jefatura del bloque libertario expresaron enojo con el ministro, con voces del oficialismo legislativo advirtiendo que no continúen mandando proyectos que no pueden aprobarse.
FENA moviliza al Congreso: la estrategia de las navieras
La Federación de Empresas Navieras Argentinas (FENA), que representa al 95% de las compañías navieras que operan en el país, prepara una respuesta legislativa para frenar el proyecto. Los dirigentes navieros iniciaron conversaciones con distintos bloques y buscan reunirse con el oficialismo a cargo de la senadora Patricia Bullrich.
Gustavo D'Amico, presidente de FENA, advirtió que la iniciativa oficial podría provocar la desaparición de la marina mercante nacional en un plazo de tres años. "Si esto se aprueba, es el genocidio de una actividad estratégica", expresó. La cámara empresaria propone una alternativa: revisar los costos de la actividad mediante una negociación integral que reúna a empresas, sindicatos y organismos estatales.
¿Cuáles son los costos que FENA quiere renegociar?
Según los cálculos de la cámara, el costo del cabotaje argentino está compuesto por:
- 45% impuestos
- 50% costos laborales
- 5% gastos operativos
FENA sostiene que las empresas locales no pueden competir en igualdad de condiciones frente a flotas extranjeras que no dejan nada en el país y operan con otra estructura de costos. El sector está dispuesto a discutir modificaciones en los convenios laborales y la carga impositiva, pero rechaza una apertura unilateral del mercado sin equiparar las condiciones de competencia.
Críticas por falta de diálogo del Ministerio de Desregulación
D'Amico cuestionó duramente la falta de consulta del Ministerio de Desregulación con las compañías afectadas. La entidad envió tres notas formales al Gobierno solicitando reuniones, pero no obtuvo respuesta. "Sturzenegger no nos consulta. Es irracional. Mandamos tres notas en nombre de FENA y no tuvieron ni el respeto de contestarlas", manifestó.
La relación entre el ministro y el sector ya estaba tensionada por el intento de reforma a través del decreto 340, que fue judicializado y desarticulado tras presentaciones de sindicatos marítimos. El decreto sobre el Practicaje representó el punto de quiebre definitivo.
Por qué la Marina Mercante es estratégica para Argentina
Para Leonardo Abiad, gerente general de FENA, la marina mercante debe considerarse una actividad estratégica por su papel en el abastecimiento de combustibles, el funcionamiento de las refinerías y la logística general del país. Legislaciones como la Jones Act de Estados Unidos reservan el transporte de mercaderías entre puertos nacionales a barcos construidos, registrados y tripulados en ese país.
"En el mundo se protege el cabotaje nacional. Es estratégico para las refinerías, para el transporte y para toda la logística del país", indicaron desde FENA. Esta perspectiva contrasta con el enfoque desregulador del Gobierno, que ve la apertura como un mecanismo para reducir costos logísticos.
Impacto para las empresas y administradores de negocios argentinos
La disputa sobre la Marina Mercante tiene implicaciones directas para el costo operativo de cualquier empresa que dependa del transporte de cargas por vía marítima. Una desaparición de la marina mercante nacional significaría que toda la logística de cabotaje quedaría en manos de operadores extranjeros, con fletes probablemente denominados en dólares y sin garantía de disponibilidad ni continuidad operativa.
Para las refinerías, plantas de energía y empresas de sectores como alimentos, químicos y agroindustria, la pérdida de opciones locales de transporte marítimo elevaría costos y reduciría competencia. Los administradores de empresas que operan en puertos o dependen de cabotaje deben seguir de cerca este debate legislativo: una aprobación del proyecto de Sturzenegger modificaría radicalmente la estructura de costos logísticos del país en los próximos años. La batalla en el Congreso determinará si Argentina mantiene una capacidad de transporte marítimo nacional o delega completamente esta función estratégica a operadores internacionales.







