Mauricio Macri reaparició en Jujuy el 24 de septiembre de 2026 para marcar nuevamente distancia con la administración de Javier Milei, revelando que le comunicó personalmente al Presidente la necesidad de ampliar el diálogo político, aunque aseguró que su planteo no tuvo respuesta.
¿Qué le pidió Macri a Milei?
El fundador del PRO manifestó que le transmitió al Presidente la urgencia de "armar equipo" y de impulsar una dinámica de mayor coordinación con el oficialismo libertario. Sin embargo, reconoció que "no hubo eco" a su propuesta. A pesar de esta fricción, Macri buscó separar sus críticas puntuales del respaldo más amplio que el PRO brinda al rumbo de reformas impulsado por la administración.
El expresidente enfatizó que el PRO "apoya a este Gobierno como nunca nadie lo hizo", remarcando el acompañamiento a las iniciativas legislativas y al propósito declarado de transformar el Estado. Durante la actividad en Jujuy, realizada en el Hotel Altos de la Viña junto al gobernador Carlos Sadir y a Fernando De Andreis, Macri redefinió su rol actual en la política nacional.
El rol de Macri en la reconstrucción del PRO
El expresidente planteó que su responsabilidad hoy es "ser mentor, ayudarlos a crecer, a prepararse" a los dirigentes amarillos. Dentro de esa estrategia, el PRO continúa apostando a la gestión y preparándose para gobernar en todo el país, con énfasis en formar candidatos competitivos en cada ciudad. Macri insistió en que antes de disputar cargos ejecutivos es necesario prepararse, porque "el mundo está lleno de buenas intenciones" pero la transformación requiere dirigentes formados y estudiados.
Esta línea se enmarca en el tour "Próximo Paso" que el PRO realiza desde marzo de 2026 por todo el territorio nacional, buscando darle un perfil federal al partido y mostrar vocación de gobierno nacional. Hasta el momento, el tour ha pasado por CABA, Vicente López, Mar del Plata, Chaco, Santa Fe y Mendoza, con la región patagónica aún sin fecha confirmada.
Críticas puntuales sobre la economía y el Presupuesto 2027
El tramo más crítico de Macri hacia Milei surgió al evaluar la situación económica. Reconoció avances en el equilibrio macroeconómico y la reducción del déficit fiscal, pero advirtió que la inflación debe bajar a un dígito y que el camino no está completo. Macri calificó el resultado fiscal conseguido por el Ejecutivo como un "superávit de baja calidad", vinculando esa caracterización directamente con las prioridades presupuestarias para 2027.
El expresidente reconoció que Milei logró el superávit "con mucha audidad, muy rápido, algo inédito en la historia argentina", pero cuestionó que un presupuesto que no permite mantener la infraestructura existente ni construir nueva infraestructura está "mal hecho". De esta manera, Macri combinó respaldo político con presión sobre aspectos concretos de la gestión.
Tensiones internas en el PRO frente a 2027
Mientras Macri visitaba a Sadir en Jujuy, el precandidato presidencial del PRO, Hernán Lacunza, se reunía con el gobernador radical de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, en un movimiento que algunos interpretan como desafío a la conducción partidaria. Lacunza ha expresado públicamente que "si el PRO va en alianza con LLA en las elecciones de 2027, desaparece", reflejando la preocupación de sectores macristas sobre la absorción del partido por la estructura libertaria.
Paralelamente, los gobernadores del PRO —Ignacio Torres en Chubut, Rogelio Frigerio en Entre Ríos y Jorge Macri en CABA— ya preparan listas para compartir con los libertarios en sus provincias, buscando evitar que la oposición peronista tome territorios que hoy gobiernan. Esta estrategia refleja cálculos electorales divergentes dentro de la coalición amarilla.
Impacto para empresas y administradores: la incertidumbre política y sus efectos económicos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, las fricciones entre el PRO y el Gobierno libertario generan incertidumbre sobre la continuidad de las políticas de reformas y ajuste fiscal. La crítica de Macri sobre la baja calidad del superávit —que limita inversiones en infraestructura— afecta directamente los planes de inversión privada y la disponibilidad de servicios públicos que las empresas requieren para operar.
Además, la fragmentación política dentro de la coalición de derecha abre interrogantes sobre qué sucederá tras las elecciones de 2027. Si el PRO pierde gobernaciones o poder legislativo, las políticas económicas podrían reorientarse, impactando en tributación, regulaciones y acceso al crédito. Los empresarios deben monitorear tanto la evolución de la inflación como los cambios en la composición del poder político, ya que ambos factores determinarán el contexto macroeconómico en el que operarán durante los próximos dieciocho meses.







