Durante julio de 2026, el sector agropecuario argentino liquidó USD 2.918 millones en divisas, registrando una contracción del 28% respecto a igual mes de 2025. Comparado con junio de este año, el monto representa una baja del 3%. En el acumulado de los primeros siete meses de 2026, las liquidaciones totalizaron USD 16.297 millones, cifra que refleja una caída del 16% frente al mismo período de 2025, según datos de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) y el Centro de Exportadores de Cereales (CEC).
¿Por qué cayó la liquidación agrícola en julio?
La contracción interanual obedece principalmente a un efecto de base estadística. Durante julio de 2025, finalizó la vigencia del Decreto 38/2025, que había implementado una reducción temporal de las retenciones a la exportación. Ese esquema transitorio generó un volumen de ventas y registración de contratos de exportación muy superior al promedio histórico en ese mes, creando una base de comparación especialmente elevada.
En contraste, 2026 transcurre bajo una dinámica de campaña agrícola normal, sin medidas transitorias que aceleren o distorsionen el ritmo habitual de comercialización. Este contexto explica por qué, pese al desempeño productivo récord que se registra en el año, las liquidaciones muestran retroceso en la comparación anual.
Proyección de liquidación para 2026: revisión a la baja
La Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) proyecta que el sector agropecuario liquidará USD 34.897 millones durante el año 2026. Sin embargo, esta estimación implica un ajuste a la baja de aproximadamente USD 1.200 millones respecto de la proyección realizada en mayo de 2026, como consecuencia de la caída prevista en los precios internacionales de exportación de granos y derivados.
Récord histórico en volúmenes exportados
A pesar de la contracción en dólares, los números en toneladas cuentan una historia diferente. Durante los primeros siete meses de 2026, las exportaciones de granos y sus derivados industriales alcanzaron 69 millones de toneladas, un crecimiento interanual del 11,3% y superior al máximo previo de 65 millones de toneladas registrado en 2022.
El desempeño responde a una demanda externa que continúa absorbiendo cereales en niveles históricamente elevados. El trigo destaca con exportaciones de 11,7 millones de toneladas, un 70% por encima del promedio de los últimos años. El girasol totalizó 5 millones de toneladas, más del doble de su nivel habitual.
No obstante, el crecimiento de las exportaciones quedó rezagado respecto del aumento de la producción. Comparado con 2022, los despachos al exterior crecieron 6,15%, mientras que la producción avanzó 26% en el mismo período. Esta brecha refleja que la mayor oferta doméstica no se tradujo en un incremento proporcional de los envíos internacionales.
Índice de Actividad Agropecuaria en máximo histórico
El Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR), elaborado por la Bolsa de Comercio de Rosario, registró durante junio de 2026 un aumento desestacionalizado del 3% mensual, superando el máximo alcanzado en febrero y ubicándose en el nivel más alto desde el inicio de la serie.
Nueve de las doce variables que integran el índice mostraron avances respecto de mayo. El principal impulso provino de las labores agrícolas, que crecieron 4,1% mensual, impulsadas por la cosecha de cultivos gruesos y el avance de la siembra de trigo y cebada. La molienda de soja aumentó 2% y el crushing de girasol avanzó 0,6%.
En la comparación interanual, el IACA-BCR se ubicó 10,9% por encima de junio de 2025. El IACA-Cultivos avanzó 14,3% interanual, reflejando una campaña agrícola 2025/26 récord con producción histórica de trigo y maíz, la mayor cosecha de girasol del siglo y el volumen de soja más alto desde 2018/19.
El IACA-Agroindustria mejoró 1,5% frente a junio de 2025, con destacadas subas en molienda de cebada (22,3% interanual), procesamiento de girasol (14,6%) y crushing de soja (5,2%). El IACA-Agroexportación creció 12,6% interanual, acumulando doce meses consecutivos de expansión.
Implicancias para empresas y administradores agrícolas argentinos
Para los empresarios y administradores del sector agropecuario, estos datos presentan un escenario de oportunidades y desafíos simultáneos. La brecha entre el crecimiento de producción (26% desde 2022) y el de exportaciones (6,15% en el mismo período) sugiere que existe capacidad ociosa de comercialización internacional que podría aprovecharse mediante estrategias de diversificación de mercados o agregación de valor.
La caída de USD 1.200 millones en la proyección anual de liquidaciones refleja la presión de precios internacionales, factor que obliga a optimizar márgenes operativos y eficiencia productiva. Simultáneamente, el IACA en máximos históricos y el récord de 69 millones de toneladas exportadas en siete meses confirman que la demanda externa sigue siendo robusta, lo que abre ventanas para negociaciones comerciales y acuerdos de largo plazo.
Desde la perspectiva financiera y fiscal, los administradores deben monitorear cómo la normalización de los esquemas de retenciones (tras el cierre del Decreto 38/2025) impacta en el flujo de caja y en la planificación tributaria. El contexto de precios internacionales a la baja requiere también revisión de costos de producción y logística para mantener rentabilidad competitiva en mercados globales.







