Dólar hoy
Cotizaciones del mercado cambiario argentino
Inflación mayorista julio 2026: hubiera sido 1,7% sin caída del petróleo
Economía

Inflación mayorista julio 2026: hubiera sido 1,7% sin caída del petróleo

La inflación mayorista registró 0,8% en julio de 2026 , marcando una desaceleración de 0,3 puntos porcentuales respecto a junio y posicionándose muy por debajo del Índice de Precios al Consumidor,…

La inflación mayorista registró 0,8% en julio de 2026, marcando una desaceleración de 0,3 puntos porcentuales respecto a junio y posicionándose muy por debajo del Índice de Precios al Consumidor, que alcanzó 2,1% en el mismo período. Este resultado fue impulsado principalmente por un shock puntual en los precios de energéticos, cuya magnitud ocultó presiones inflacionarias más profundas en otros segmentos de la economía.

¿Cuál hubiera sido la inflación mayorista sin la caída del petróleo?

De haberse excluido el desplome energético, la inflación mayorista de julio hubiera alcanzado 1,7% mensual, según el análisis del economista jefe de EcoAnalytics, Santiago Casas. El precio del petróleo crudo y el gas se desplomó 9,2% durante julio, restando 0,9 puntos porcentuales al índice general. Este componente fue determinante para que la variación resultara tan contenida, generando una interpretación potencialmente engañosa sobre el estado real de los costos mayoristas internos.

Casas advirtió sobre la necesidad de ser cautelosos al interpretar este dato. Aunque la reversión de precios energéticos constituye una noticia positiva para los costos domésticos, la evolución de la inflación mayorista no anticipa necesariamente lo que sucederá con la inflación minorista. Ambos índices miden fenómenos distintos: mientras el primero refleja costos en origen, el segundo captura lo que efectivamente pagan los consumidores finales en el comercio minorista.

Lecciones del pasado: inflación mayorista versus minorista

El economista ilustró esta divergencia con el caso de mayo de 2025, cuando los precios mayoristas registraron una deflación de 0,3% mensual, pero simultáneamente la inflación al consumidor avanzó 1,5% mensual. Desde ese mes, se acumularon diez meses consecutivos de aceleración inflacionaria minorista, hasta alcanzar 3,4% en marzo de 2026. Este desfase demuestra que los precios al por mayor no siempre anticipan los movimientos del consumidor.

En julio de 2026, Casas no observa una desaceleración tan pronunciada y generalizada en el resto de los costos domésticos. Los precios de construcción, por ejemplo, se incrementaron 2,2% mensual, alineándose con la inflación general y evidenciando presiones persistentes en sectores clave.

Análisis sectorial: dónde se concentra la inflación real

La consultora LCG desglosó la composición del índice mayorista de julio. La deflación de productos primarios fue de 2,2%, impulsada principalmente por la caída petrolera mencionada (comparada con una deflación de 1,2% en junio). Los productos importados desaceleraron a 0,5% mensual, versus 2,3% el mes anterior, en un contexto de relativa estabilidad cambiaria con el dólar.

Las manufacturas y la energía compensaron parcialmente estas caídas, manteniéndose cerca del 2% mensual con una variación de 1,8%. Este balance evidencia que, más allá del shock petrolero, existen presiones inflacionarias latentes en segmentos de la economía doméstica.

El economista Federico Machado destacó que julio marcó la cuarta ocasión durante la gestión de Milei en que el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) se ubicó por debajo del 1%. Las anteriores fueron en febrero de 2026, mayo de 2025 (cuando fue negativo) y diciembre de 2024. Sin embargo, Machado aclaró que este dato no refleja una caída de la inflación subyacente, sino un fenómeno particular: la caída de 9% en el petróleo y el aumento de 0,5% en bienes importados, mientras el promedio del resto de categorías ronda 3%.

Perspectivas hacia adelante: estabilidad relativa con riesgos latentes

Para agosto de 2026 en adelante, LCG proyecta que el tipo de cambio se moverá en márgenes estrechos, sin superar los $1.500, bajo administración del Banco Central mediante menores compras en el mercado de cambios o intervenciones en futuros y títulos DLK. Con mayor estabilidad petrolera internacional, cabría esperar que la inflación mayorista se estacione en torno a estos niveles moderados.

La consultora mantiene su proyección de inflación para todo 2026 en 27%, subrayando que la apertura comercial y la baja demanda siguen actuando como disciplinadores de precios, aunque con costos elevados en términos de actividad económica.

Qué significa este dato para empresas y administradores de negocios

Para dueños y administradores de empresas argentinas, este análisis revela un escenario complejo. Si bien la inflación mayorista de julio luce contenida en 0,8%, la realidad subyacente muestra presiones inflacionarias cercanas a 1,7% cuando se excluyen factores coyunturales. Esto implica que los costos de producción y adquisición de insumos podrían estar subiendo más de lo que sugiere el titular.

Las empresas que dependen de energéticos (combustibles, gas, electricidad) se beneficiaron en julio de la caída petrolera, pero deben estar atentas a posibles reversiones. Quienes operan en construcción, manufactura o comercio exterior enfrentan presiones persistentes: los costos de construcción crecieron 2,2% mensual, y los importados se desaceleraron pero siguen presentes. La proyección de 27% de inflación anual para 2026 sugiere que el ritmo de aumentos seguirá siendo significativo, requiriendo estrategias de actualización de precios de venta y revisión de márgenes operativos para mantener rentabilidad.

Etiquetas#inflación mayorista julio 2026#precio del petróleo argentina#inflación mayorista sin petróleo#IPIM índice precios#inflación costos producción

Más noticias