Desde noviembre de 2023, el gobierno libertario ejecutó una corrección de precios relativos que alcanzó avances significativos: dos tercios del proceso ya se completó, reduciendo rubros desalineados del 60% al 20%.
¿Qué fue la corrección de precios relativos?
El gobierno se propuso desde su llegada realizar un reordenamiento de la estructura de precios de la economía. Esto implicó aumentar valores que estaban "pisados" por regulación anterior y reducir otros que habían alcanzado niveles excesivos por restricciones a importaciones y otras distorsiones acumuladas. El resultado fue una recomposición progresiva de los precios relativos entre distintos rubros del Índice de Precios al Consumidor (IPC) del INDEC.
¿Cuánto avanzó el ajuste en 33 meses?
En los primeros 33 meses del mandato de Javier Milei, el IPC acumuló un alza del 336%. Sin embargo, la dinámica fue desigual: los servicios escalaron casi 500% desde noviembre de 2023, mientras que los bienes subieron 280,5%. El rubro más impactado fue "Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles" con +637,9%, que incluyó los ajustes en tarifas de servicios públicos. En el otro extremo, "Prendas de vestir y calzado" registró +160,8%, beneficiado por la apertura comercial y la política cambiaria.
Según el análisis de la consultora Equilibra, a fines de 2023 había un 60% de rubros del IPC desalineados respecto del nivel de equilibrio de noviembre de 2019. Hoy, ese porcentaje bajó al 20%, lo que significa que dos tercios del proceso de corrección ya fue realizado.
¿Qué quedó más caro y más barato?
Los rubros que más se encarecieron respecto de 2019 son restaurantes y hoteles (+37%) y carnes (+25%). Según economistas de Equilibra, el incremento en gastronomía responde a un "cambio estructural postpandemia" con mayor consumo y proliferación de plataformas digitales, dinámicas difíciles de revertir. En carnes, la baja demanda actual podría traer "algo más de desinflación" si no reaparecen presiones en precios internacionales.
Por el contrario, los rubros que quedaron más baratos incluyen equipamiento del hogar (-27%), equipos audiovisuales (-22%) y ropa (-20%). Estos descensos fueron generados por la apertura comercial y el tipo de cambio apreciado. No obstante, los analistas advierten que "pareciera que ya aportaron el grueso en materia desinflacionaria", dado que la apreciación cambiaria llegó a su límite operativo.
Servicios: alineados hoy, pero con presión alcista por delante
Los servicios lucen bastante "alineados" respecto del nivel de 2019, salvo excepciones como cuotas de colegios (rezagadas) y transporte público en provincias (por encima del nivel histórico). Sin embargo, el sendero alcista no parece haber llegado a su fin. Los servicios privados —alquileres, telefonía, prepagas, educación— mantienen un "alto grado de indexación a la inflación pasada", dinámicas que "será necesario frenar en algún momento", según Equilibra.
En servicios públicos, la presión seguirá al alza. Según el Instituto Interdisciplinario de Economía Política (IIEP) de la UBA, desde la reducción de subsidios en diciembre de 2023, las boletas de agua, energía, gas y transporte subieron por encima de la inflación promedio. Las tarifas pasaron a cubrir el 54% del costo total, cuando en febrero de 2024 representaban solo el 32%. El proyecto de Ley de Presupuesto 2027 estima una nueva quita de subsidios, lo que implicaría que la cobertura promedio alcance por encima del 88% con más aumentos en gastos fijos para las familias.
¿Qué sigue hacia adelante?
Economistas consultados coinciden en que el proceso de corrección aún tiene recorrido. Transporte y tarifas aún tienen "algo de recorrido" según OPEN, mientras que desde octubre comienza el ciclo de suba de carnes que probablemente empuje alimentos al alza. Los bienes transables (comercializables con el exterior) pueden seguir siendo "ancla" inflacionaria si el tipo de cambio se mantiene estable, pero los "aumentos postergados en regulados (combustibles y tarifas) sostendrán la presión sobre el IPC", advierten desde LCG.
A nivel regional, el Índice Mensual de Precios Relativos de Fundar mostró que en junio de 2026 los precios en Argentina se ubicaron casi en línea con el promedio latinoamericano. Hubo un "ordenamiento" visible: en rubros donde Argentina era más cara (restaurantes, indumentaria, recreación, equipamiento del hogar), los precios bajaron relativamente. En comunicación, en cambio, Argentina se encarecío aún más.
Impacto para administradores y dueños de empresas
Para los empresarios y administradores argentinos, estos movimientos de precios relativos tienen implicancias directas. La corrección ya realizada ofrece mayor certidumbre sobre la estructura de costos de distintos sectores, permitiendo proyecciones más confiables. Sin embargo, la presión aún vigente en servicios y regulados —que representa gastos operativos fijos para cualquier empresa— continuará presionando márgenes. Las expectativas de nuevos aumentos tarifarios hacia 2027 requieren que revisen contratos, presupuestos y estrategias de pricing. Sectores como retail y comercio exterior se benefician de la estabilidad cambiaria y los precios bajos de bienes transables, pero deben monitorear el ciclo alcista de alimentos que comienza en octubre. La indexación de servicios privados (telefonía, seguros, educación de empleados) también seguirá presionando costos operativos.







