Corea del Sur enfrenta un debate crítico sobre la implementación de un gravamen del 22% a las ganancias de criptomonedas a partir del 1 de enero de 2027, con legisladores advirtiendo sobre riesgo de fuga de capitales hacia plataformas extranjeras.
¿Cuál es el impuesto a criptomonedas que entra en vigor en Corea del Sur?
A partir de enero de 2027, Corea del Sur aplicará un gravamen del 22% sobre las ganancias derivadas de transferencias y préstamos de activos virtuales. La estructura fiscal combina una tasa base del 20% más un impuesto local sobre la renta del 2%, con una deducción anual de 2,5 millones de wones. Esta medida afectaría a aproximadamente 13 millones de usuarios de criptomonedas en el país.
El legislador surcoreano Park Soo-young, del Partido del Poder Popular, ha cuestionado públicamente la implementación del gravamen, argumentando que genera un trato discriminatorio frente a otros instrumentos de inversión. Mientras que el gobierno eliminó los impuestos a las ganancias de capital en acciones y bonos nacionales, las criptomonedas seguirían sujetas a una carga fiscal significativa.
¿Por qué existe oposición política al impuesto de criptomonedas?
La resistencia legislativa se centra en varios puntos clave. En primer lugar, Park Soo-young señala una asimetría fiscal injusta: mientras que las inversiones en acciones domésticas quedaron exentas de impuestos, los activos digitales enfrentan un gravamen del 22%. Esto, según el legislador, envía una señal negativa a los inversores sobre la rentabilidad de mantener criptomonedas en lugar de dirigir capital hacia el mercado de valores nacional.
En segundo lugar, existe preocupación sobre el tratamiento de pérdidas. El régimen propuesto permite cobrar impuestos sobre ganancias, pero no ofrece mecanismos comparables para compensar pérdidas cuando los precios de activos virtuales caen. Esta asimetría ha generado una petición pública que superó 50.000 firmas en mayo de 2026, obligando a la Asamblea Nacional a revisar el tema en comisión.
Historial de aplazamientos y presión regulatoria
El impuesto a criptomonedas en Corea del Sur ha sido pospuesto tres veces desde 2020. El último aplazamiento movió la fecha de entrada en vigor de 2025 a enero de 2027, reflejando la presión política y social que rodea la medida. El Partido del Poder Popular presentó en marzo de 2026 una iniciativa legislativa para abolir por completo el gravamen antes de su implementación.
Mientras tanto, el Ministerio de Economía y Finanzas confirmó en mayo de 2026 que procederá con la implementación según lo previsto. El Servicio Nacional de Impuestos trabaja en guías operativas con los cinco principales exchanges del país: Dunamu (Upbit), Bithumb, Coinone, Korbit y Gopax. El primer período completo de presentación de declaraciones sería en mayo de 2028 por los ingresos obtenidos durante 2027.
Riesgo de fuga de capitales hacia exchanges extranjeros
Park Soo-young advierte que el impuesto podría acelerar la salida de riqueza desde plataformas coreanas hacia exchanges internacionales. Para respaldar su argumento, citó datos que muestran que aproximadamente 124 billones de wones fluyeron hacia intercambios de criptomonedas en el extranjero entre enero y septiembre de 2025.
Este movimiento ya preocupa a los reguladores. Según cifras de la Comisión de Servicios Financieros publicadas en marzo de 2026, los exchanges surcoreanos registraron salidas de criptomonedas por 90 billones de wones (aproximadamente USD 60.000 millones) durante el segundo semestre de 2025, un aumento del 14% respecto a los 78,9 billones de wones del primer semestre. Aunque el regulador atribuyó parte de esta actividad a operaciones de arbitraje transfronterizo, la tendencia es motivo de alerta para las autoridades fiscales.
Para contener estos movimientos, Corea del Sur endurecerá su marco regulatorio. Las enmiendas a la Ley de Transacciones de Cambio Extranjero crean una categoría de servicio de transferencia de activos virtuales, exigiendo que empresas que manejen transferencias de criptomonedas hacia el exterior se registren ante el ministro de finanzas.
Impacto fiscal para empresas y emprendimientos en activos digitales
Para los administradores de negocios argentinos con operaciones o inversiones en criptomonedas, el caso de Corea del Sur ofrece lecciones relevantes sobre cómo los gobiernos abordan la tributación de activos digitales. La implementación de un gravamen del 22% sobre ganancias virtuales, combinada con la falta de mecanismos para deducir pérdidas, crea un entorno fiscal asimétrico que desincentiva la retención de activos en jurisdicciones de alto impuesto.
En Argentina, donde la tributación de criptomonedas sigue siendo un área en evolución, el precedente surcoreano ilustra los riesgos de diseñar regímenes fiscales que generen trato desigual entre clases de activos o que no contemplen compensación de pérdidas. Las empresas que operan en el sector digital deben monitorear cómo otras jurisdicciones equilibran recaudación fiscal con competitividad internacional, especialmente en un mercado donde la movilidad de capitales es alta y los usuarios pueden redirigir fondos hacia plataformas extranjeras con relativa facilidad.
El desenlace en Corea del Sur dependerá del equilibrio de fuerzas en la Asamblea Nacional antes del 1 de enero de 2027. La historia reciente sugiere que la presión política y social podría nuevamente modificar el calendario, pero mientras tanto, exchanges y usuarios permanecen en incertidumbre regulatoria.







