Goldman Sachs revela que los gigantes tecnológicos desembolsarán aproximadamente US$ 725.000.000,00 en gastos de capital durante 2026 para financiar la infraestructura de inteligencia artificial, recurriendo a emisiones de acciones, deuda y reducción de recompras.
¿Cuánto invierten las empresas de IA en infraestructura?
Los cuatro hiperescaladores más grandes del sector tecnológico destinarán cerca de US$ 725.000.000,00 en gastos de capital durante 2026, según el análisis del banco de inversión Goldman Sachs. Esta inversión masiva supera ampliamente el flujo de caja operativo combinado de estas compañías, obligándolas a buscar financiamiento externo de manera agresiva para sostener la expansión de sus centros de datos y capacidades computacionales.
El gasto proyectado representa un incremento del 77% respecto a los US$ 410.000.000,00 invertidos en 2025. Esta aceleración refleja la competencia feroz entre gigantes como Alphabet, Amazon, Microsoft y Meta por liderar la carrera tecnológica de inteligencia artificial, donde la infraestructura es determinante.
Récord histórico de emisiones de acciones en 2026
Las empresas estadounidenses recaudaron US$ 252.000.000,00 mediante ofertas públicas iniciales (OPI), ofertas de seguimiento, valores convertibles y SPAC durante el segundo trimestre de 2026, superando el máximo histórico trimestral anterior de US$ 234.000.000,00 establecido en el primer trimestre de 2021.
Aproximadamente el 40% del volumen de ofertas de seguimiento hasta julio de 2026 provino de empresas relacionadas con inteligencia artificial. La actividad en este segmento alcanzó US$ 105.000.000,00 entre enero y julio, el nivel más alto para ese período desde 2021. Goldman Sachs proyecta que la emisión total de acciones corporativas estadounidenses llegará a US$ 700.000.000,00 durante 2026, cifra que representa aproximadamente el 1% de la capitalización de mercado del Russell 3000.
Deuda y sacrificio de recompras financian el déficit
Más allá de las emisiones accionarias, los hiperescaladores financiarán más de un tercio de sus gastos de capital en 2027 mediante deuda, según proyecciones de los estrategas de crédito de Goldman Sachs. Este recurso a la deuda se traduce en cientos de miles de millones en emisión de bonos globales solo el próximo año.
Alphabet ejemplifica esta dinámica. La compañía elevó su guía de gastos de capital para 2026 a US$ 195.000.000,00 a US$ 205.000.000,00, desde un rango anterior de US$ 180.000.000,00 a US$ 190.000.000,00. En el segundo trimestre de 2026, reportó un flujo de efectivo libre negativo de US$ 5.900.000,00, la primera vez desde su salida a bolsa en 2004, cuando su gasto de capital de US$ 44.900.000,00 superó la generación operativa de US$ 39.100.000,00.
La compañía también canceló recompras de acciones en el trimestre, en contraste con US$ 13.200.000,00 recomprados un año antes, redirigiendo ese capital completamente hacia infraestructura. Amazon enfrenta presión similar, con su flujo de efectivo libre tornándose negativo tras aumentos superiores a US$ 66.000.000,00 en gastos de propiedades y equipos.
Señales de tensión en el mercado de recompras
Históricamente, las recompras corporativas absorben la nueva oferta de acciones. Goldman Sachs espera que ese patrón se mantenga, aunque con variaciones sectoriales. Las recompras del S&P 500 registraban tasas de crecimiento de dos dígitos interanuales en el segundo trimestre de 2026, y se proyecta que alcancen US$ 1.400.000.000,00 para todo el año, lo que cubre ampliamente la emisión directa de acciones.
Sin embargo, la distribución no es uniforme. Los mayores gastadores en infraestructura de IA también son los que más reducen sus recompras. Las "Magnificent 7" mantuvieron un crecimiento colectivo plano en el segundo trimestre, mientras que sectores beneficiados indirectamente —proveedores de infraestructura y firmas financieras— aceleran su actividad de recompra para compensar.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Estos movimientos financieros en mercados globales tienen consecuencias directas para las pymes y medianas empresas argentinas. La competencia por capital en dólares en mercados internacionales presiona los costos de financiamiento global, afectando tasas de crédito y disponibilidad de fondos para operaciones de empresas argentinas con acceso a mercados de capital extranjeros.
Además, la aceleración del gasto en infraestructura tecnológica de gigantes como Alphabet y Amazon genera demanda creciente de servicios especializados, proveedores de equipamiento y soluciones de software. Empresas argentinas en sectores de tecnología, telecomunicaciones y servicios profesionales pueden identificar oportunidades de negocio en esta ola de inversión, tanto como proveedores como potenciales candidatos para financiamiento de proyectos relacionados con IA e infraestructura digital.
Por otro lado, la tensión en flujos de caja de grandes corporaciones y la redirección de capital hacia gastos de capital refuerza la importancia de que administradores argentinos optimicen su propia gestión de efectivo y consideren modelos de financiamiento alternativos en un contexto donde la disponibilidad relativa de crédito puede variar según sectores y geografías.







