Las empresas giraron al exterior USD 3.300 millones en dividendos y utilidades durante los primeros siete meses de 2026, según confirmó el Banco Central en su último Informe de Política Monetaria. Se trata del volumen más alto registrado desde 2010, reflejando el impacto directo de la flexibilización del cepo cambiario que el Gobierno implementó desde 2025.
¿Cuánto giraron las empresas en dividendos durante 2026?
El BCRA confirmó que entre enero y julio de 2026 las compañías remitieron USD 3.300 millones en concepto de dividendos y utilidades hacia el exterior. De ese total, USD 2.800 millones se giraron en el primer semestre, evidenciando una aceleración progresiva mes a mes. En junio se registró el pico máximo con USD 1.015 millones, la cifra mensual más elevada en dieciséis años, mientras que julio cerró con aproximadamente USD 500 millones.
Esta magnitud de giros no se observaba desde 2010, cuando aún regía el régimen de flotación cambiaria anterior. Durante los últimos seis años, las restricciones cambiarias habían impedido que las compañías con inversión extranjera directa remitieran ganancias a sus casas matrices, generando una acumulación importante de utilidades retenidas dentro del sistema local.
Cambios en la política cambiaria desde abril de 2025
La reversión de ese esquema restrictivo comenzó en abril de 2025, cuando el Gobierno habilitó el acceso al mercado único y libre de cambios para girar dividendos de utilidades generadas a partir de ejercicios iniciados desde el 1° de enero de ese año. Para ganancias de períodos anteriores, se mantuvieron mecanismos alternativos como la utilización de bonos Bopreal, que permitieron a las empresas acomodar gradualmente sus planes de remesa.
El régimen de flotación entre bandas vigente desde abril de 2025 facilitó este proceso al permitir ajustes en los precios relativos sin correcciones abruptas en otros instrumentos de política económica. Según el BCRA, ese esquema permitió a la economía argentina transitar períodos de crisis internacional sin disrupciones en el mercado financiero doméstico.
Compra de reservas y normalización de pagos externos
El giro de dividendos formó parte de un proceso más amplio de normalización comercial. Entre enero y julio de 2026, el BCRA adquirió USD 13.337 millones en el mercado de cambios, superando el nivel de referencia de USD 10.000 millones establecido para todo 2026. Simultáneamente, las empresas normalizaron el pago de importaciones y deuda externa.
La amortización de bonos Bopreal avanzó según lo previsto, permitiendo reducir aproximadamente el 50% de la deuda comercial acumulada antes de diciembre de 2023. El BCRA destacó que esta dinámica se desarrolló en un contexto de "mayor libertad cambiaria para las empresas", facilitando la reversión de la dolarización de portafolios del sector privado.
Contexto histórico: 2016 versus 2026
El antecedente más cercano se remonta a 2016, cuando el levantamiento del cepo cambiario de aquellos años permitió una salida significativa de utilidades acumuladas. Desde entonces, particularmente a partir de 2020, los montos girados se redujeron a niveles marginales debido al endurecimiento de los controles. El primer semestre de 2026 representa el registro semestral más elevado desde la reimplementación de restricciones sobre giro de utilidades.
El Banco Central vinculó este proceso con su estrategia más ampla de acumulación de reservas y reducción de pasivos en moneda extranjera que desarrolla desde fines de 2023, enmarcándolo como parte de la transición "desde un régimen de alta inflación hacia otro de baja inflación".
Implicaciones para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas con inversión extranjera, la flexibilización del cepo representa un cambio estructural en la capacidad de gestión financiera. La liberación del giro de dividendos permite optimizar la estructura de capital y mejorar la rentabilidad visible para accionistas externos, reduciendo la necesidad de mantener utilidades retenidas en el país como colchón de liquidez.
Las compañías importadoras se benefician de la normalización de pagos comerciales y la reducción de deuda acumulada. Con el 50% de la deuda comercial ya amortizada y acceso directo al mercado de cambios, pueden planificar operaciones con mayor previsibilidad. Además, el 75% de dólares comprados en el mercado de cambios que se depositan dentro del sistema financiero local—equivalente a USD 1.100 millones mensuales—evidencia que la confianza en pesos está mejorando, lo que facilita operaciones de crédito en moneda extranjera a través del sistema bancario.
La estrategia del BCRA de acompañar estos flujos con compra de reservas y reducción de pasivos en dólares genera un contexto más estable para la planificación empresaria, aunque requiere monitoreo continuo de la evolución del tipo de cambio y la inflación en los próximos meses.







