Tras semanas de estancamiento en los mercados estadounidenses, los inversores confían en que las ganancias corporativas del segundo trimestre de 2026 reactiven un movimiento alcista en Wall Street, con proyecciones de crecimiento del 26% en el S&P 500.
¿Cuál es el escenario de ganancias para el segundo trimestre?
Una semana después del inicio de la temporada de resultados del segundo trimestre, las señales muestran un panorama positivo para los mercados. Más empresas del S&P 500 están elevando sus previsiones que manteniéndolas sin cambios o reduciéndolas, lo que genera cierta confianza entre los operadores. Según analistas, las ganancias del S&P 500 podrían crecer un 26% en el segundo trimestre de 2026, una de las mejores marcas registradas fuera de recuperaciones posteriores a grandes recesiones. En Europa, el índice MSCI Europe apunta a superar expectativas con un alza del 12%.
Terry Ewing, director de renta variable de Mediolanum International Funds Ltd., resumió el sentimiento del mercado: "A pesar de las fricciones geopolíticas y las preocupaciones inflacionarias, tenemos perspectivas de ganancias bastante sólidas y generalizadas. Eso favorece a las acciones". Este optimismo se sostiene en el hecho de que cerca del 90% de las empresas que publicaron sus números hasta ahora superaron las estimaciones, lo que podría representar la tasa de superación más alta desde 2013.
¿Por qué crece el optimismo más allá de las tecnológicas?
Un factor clave en el impulso actual es que el crecimiento se está extendiendo más allá de las grandes empresas tecnológicas, según Binky Chadha, analista de Deutsche Bank. Los expertos esperan que todos los sectores del S&P 500 registren un aumento de beneficios en el tercer trimestre, lo que sería la primera vez que esto ocurre desde 2021. Este giro representa un cambio drástico respecto a principios de 2025, cuando las corporaciones ofrecían perspectivas sombrías por aumento de costos, debilidad del consumidor e incertidumbre tras la guerra comercial global.
Gina Martin Adams, estratega jefe de mercados de HB Wealth Management, explicó que un crecimiento superior al 20% es inusualmente fuerte para el S&P 500 en esta fase del ciclo económico, considerando que la tasa anual promedio de los últimos veinte años fue del 7,8%. Según su análisis, el fenómeno responde a dos factores: "El primero es la IA impulsando el crecimiento, pero el segundo, un factor aún más poderoso, es el repunte de los componentes no basados en IA del S&P 500 a medida que disminuyen los temores comerciales del año pasado".
¿Cuáles son los riesgos latentes en el mercado?
A pesar del optimismo, persisten preocupaciones significativas. Crece la incertidumbre sobre si los cientos de miles de millones de dólares invertidos en centros de datos reportarán beneficios reales a las grandes empresas de inteligencia artificial. Además, el recrudecimiento de las tensiones entre Estados Unidos e Irán continúa avivando la volatilidad en los mercados.
Savita Subramanian, de Bank of America, advierte que si los resultados o las perspectivas para los próximos meses no están a la altura, las acciones podrían quedar en una posición vulnerable. Martin Adams también señaló que el panorama de las previsiones de beneficios podría ser incompleto: solo una cuarta parte de las empresas del S&P 500 publica estimaciones trimestrales, y algo más de la mitad lo hace anualmente, concentrado principalmente en sectores tecnológico y de consumo discrecional.
Impacto para empresas y administradores argentinos
Para los empresarios y administradores argentinos, la evolución de Wall Street es crítica. Los beneficios del primer semestre de 2026 podrían alcanzar el 28%, la tasa más alta para ese período desde 2004 sin contar recuperaciones post pandemia. Si el S&P 500 logra romper el rango de estancamiento en que se encuentra desde principios de junio, el efecto cascada impactará en mercados emergentes como el argentino a través de flujos de capitales, valuaciones de empresas con exposición internacional y acceso al financiamiento externo.
Sin embargo, Martin Adams advierte que las ganancias de algunos sectores tecnológicos se acercan a su techo, lo que podría limitar la rentabilidad del índice en general. La ampliación del crecimiento a otros sectores puede impulsar el mercado alcista por más tiempo, pero las empresas argentinas con operaciones en dólares o financiamiento en moneda extranjera deben monitorear de cerca la volatilidad geopolítica y las decisiones de política monetaria que condiciones de mercado como estas generan en el exterior.







