El gobernador de Entre Ríos, Rogelio Frigerio, considera que discusiones económicas centrales en Argentina —como el tipo de cambio y la inflación— ya han sido resueltas por el resto del mundo y que el país insiste en repetir debates superados.
¿Por qué el tipo de cambio no es la solución a los problemas de competitividad?
Frigerio fue categórico al señalar que la discusión cambiaria constituye un debate antiguo que distrae de los verdaderos desafíos estructurales. Utilizó una analogía empresarial para explicar su posición: durante décadas, el gerente de costos carecía de relevancia porque las compañías podían aumentar precios para ocultar ineficiencias productivas internas y problemas de competitividad externa. Con la estabilidad de precios actual, ese ejecutivo se convirtió en la figura más crítica, ya que los problemas de fondo ya no pueden disimularse.
Aplicando esta lógica al tipo de cambio, el mandatario provincial argumentó que buscar en la cotización una solución a los problemas de competitividad constituye un atajo que elude los desafíos estructurales reales. Para Frigerio, la verdadera competitividad sistémica requiere otras herramientas: una reforma impositiva integral, mejora de infraestructura, inversión en capital humano y apertura de nuevos mercados para las exportaciones argentinas.
El equilibrio fiscal: la madre de todos los problemas finalmente atacada
Frigerio destacó que durante 50 años la profesión económica reconoció el déficit de las cuentas públicas como la raíz de los problemas macroeconómicos argentinos, pero nunca se atrevió a abordarlo directamente. Hoy, la situación cambió: el debate ya no gira en torno a si hay que resolver el desequilibrio fiscal, sino sobre los matices de cómo hacerlo.
Más allá del equilibrio presupuestario, el gobernador enumeró otras condiciones elementales aún pendientes: integración de Argentina a las democracias occidentales, desregulación de una economía excesivamente regulada, normas laborales que protejan trabajadores sin desalentar empleo, y estabilidad institucional para las inversiones. Aunque reconoció que el gobierno actual decidió atacar estos problemas de fondo, observó que hasta el momento eso no se refleja en una reducción del riesgo país.
Inflación: un problema que la economía mundial ya erradicó
Para Frigerio, la inflación es un desafío que la ciencia económica ya resolvió en la mayoría del mundo, pero Argentina insiste en repetir. Mientras otros países evolucionan enfrentando nuevos problemas económicos, Argentina permanece atrapada en los mismos: inflación y escasez de divisas.
Comparó el proceso argentino con el de naciones que experimentaron episodios prolongados de alta inflación y tardaron aproximadamente 20 años en ordenar sus variables macroeconómicas. Argentina, en cambio, busca lograrlo en un plazo significativamente menor. Frigerio vinculó la salida de este problema al acceso al crédito: los países que transitaron del subdesarrollo al desarrollo lo hicieron mediante dos vectores fundamentales: crédito y exportaciones. Argentina avanza en exportaciones pero de manera insuficiente en crédito.
El gobernador señaló que la disponibilidad de crédito depende en gran medida de la reducción del riesgo país, que a su vez está condicionada a la consolidación del cambio de rumbo económico. "Cuando lo haga, cuando se logre eso, yo creo que el crédito en la Argentina va a volar", expresó.
Las herramientas de Entre Ríos para acompañar la transición económica
En el plano provincial, Frigerio explicó que Entre Ríos fue la primera provincia en adherir al RIGI nacional y creó además un régimen propio de incentivos diseñado específicamente para su matriz agroindustrial, diferente de los esquemas nacionales orientados a minería y energía. Este régimen exime de impuestos locales durante 15 a 20 años a nuevos proyectos e ampliaciones de plantas.
En materia energética, la provincia logró transitar desde ser una de las más costosas del país a ubicarse en la mitad de la tabla, con el objetivo de convertirse en la más económica. Frigerio resumió la filosofía provincial: "Estamos todo el día viendo cómo podemos sacarle la pata de encima del Estado al que produce, al que invierte, al que arriesga."
Además, Entre Ríos fue la primera provincia en iniciar juicios a la Nación por fondos no transferidos, reclamo que derivó en un acuerdo con la ANSES respecto de la caja jubilatoria provincial. Frigerio aclaró que este reclamo no contradice su respaldo al rumbo económico nacional: "Nosotros tenemos que defender nuestros derechos con uñas y dientes, porque es parte de la responsabilidad que tengo como gobernador."
Qué significa este cambio de enfoque para empresas y administradores de negocios
Para los empresarios y administradores argentinos, el planteo de Frigerio implica un giro estratégico fundamental: dejar de esperar soluciones macroeconómicas automáticas (devaluación, control de precios, subsidios) y enfocarse en mejorar la productividad y competitividad operativa. En un contexto de estabilidad de precios y tipo de cambio más predecible, las empresas deben optimizar costos, invertir en capital humano y explorar nuevos mercados de exportación.
Las provincias como Entre Ríos ofrecen herramientas concretas: regímenes de incentivos fiscales, reducción de costos energéticos y desregulación. Para las pymes y empresas medianas, esto abre oportunidades de expansión con menor carga tributaria local. Simultáneamente, la expectativa de reducción del riesgo país y expansión del crédito sugiere que, en el mediano plazo, el acceso a financiamiento mejorará significativamente, permitiendo inversiones de largo plazo que antes eran inviables. La competitividad sistémica que Frigerio propone es, en definitiva, un desafío directo a las empresas para competir sin muletas macroeconómicas.







