Fitch Ratings valoró el programa financiero del Gobierno para cubrir vencimientos en dólares durante 2026 y 2027, aunque alertó que su ejecución dependerá de compras significativas de divisas por parte del Banco Central, especialmente en el año electoral.
¿Qué evalúa Fitch del plan financiero de Caputo?
La agencia calificadora consideró que el plan presentado por el ministro de Economía Luis Caputo exhibe un "enfoque proactivo" para atender las necesidades de financiamiento en dólares y reducir la incertidumbre sobre los compromisos de deuda. Tras la mejora de calificación de Argentina a B-/Estable en mayo de 2026, Fitch enfatizó que el fortalecimiento de las reservas internacionales será determinante para continuar mejorando el perfil crediticio del país.
El programa contempla cubrir los pagos mediante préstamos de organismos multilaterales, créditos comerciales respaldados por garantías, privatizaciones y nuevas emisiones de bonos en dólares en el mercado local. Para la agencia, anticipar estas fuentes de financiamiento antes de las elecciones presidenciales de octubre de 2027 puede reducir la volatilidad financiera asociada al calendario político.
¿Cómo se financia 2026 y qué cambia en 2027?
Durante 2026, los recursos aparecen razonablemente asegurados. El Gobierno ya colocó US$ 4.000 millones mediante bonos en dólares en el mercado doméstico y obtuvo US$ 3.200 millones a través de préstamos bancarios respaldados por organismos multilaterales, permitiendo al Tesoro afrontar los vencimientos sin recurrir inmediatamente a emisiones internacionales.
Sin embargo, el desafío crece significativamente en 2027. Las necesidades de financiamiento en moneda extranjera aumentarán desde US$ 19.200 millones en 2026 hasta US$ 24.900 millones el próximo año. El programa prevé cubrir esto mediante emisiones por US$ 5.000 millones en el mercado local, ingresos por privatizaciones de US$ 1.500 millones y otros US$ 2.000 millones de fuentes aún no identificadas.
¿Cuál es el rol del Banco Central en el financiamiento?
El principal punto de atención radica en que el Tesoro deberá comprar dólares al Banco Central para cubrir las necesidades de financiamiento no cubiertas por esas fuentes. Esto invierte el flujo tradicional: en lugar de aportar dólares al balance de la autoridad monetaria, pasará a ser un comprador neto de reservas internacionales.
Hasta mediados de julio de 2026, el BCRA había comprado US$ 12.400 millones, superando el límite inferior del rango previsto para todo el año (entre US$ 10.000 millones y US$ 17.000 millones). No obstante, Fitch advirtió que la acumulación suele complejizarse en la segunda mitad del año, una vez finalizada la liquidación de la cosecha de soja. Como factor favorable, destacó que la menor dependencia de importaciones energéticas podría aliviar la demanda de divisas.
¿Qué riesgos plantea el año electoral 2027?
Para 2027, Fitch anticipó un escenario más desafiante. El proceso electoral podría incrementar la demanda privada de dólares, elevar la presión sobre el tipo de cambio y dificultar la acumulación de reservas. La agencia señaló que una mayor acumulación significativa requeriría otro año de compras elevadas del BCRA, similar a las de 2026.
La mejora estructural de la balanza comercial podría contribuir a ese objetivo. Fitch mencionó como factores favorables el crecimiento del superávit energético y el aumento de las exportaciones mineras. Sin embargo, ese aporte podría limitarse si la incertidumbre electoral impulsa una mayor dolarización de carteras o una depreciación más pronunciada del peso.
Fitch también destacó que evitar, por el momento, una colocación internacional reduce los costos de intereses y favorece los indicadores fiscales. Pero advirtió que esa estrategia limita la posibilidad de fortalecer rápidamente la liquidez en moneda extranjera, necesaria para consolidar la estabilidad macroeconómica y sostener la confianza de los inversores.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, el análisis de Fitch tiene implicaciones directas. La dependencia de compras del BCRA para financiar el Tesoro en 2027 introduce incertidumbre sobre la disponibilidad de dólares en el mercado. Durante un año electoral, la presión sobre el tipo de cambio podría afectar los costos de importación, el financiamiento en moneda extranjera y las decisiones de inversión.
Las empresas exportadoras podrían beneficiarse de una balanza comercial más sólida, pero enfrentarán mayor volatilidad cambiaria. Quienes dependan de acceso a dólares para capital de trabajo o refinanciamiento de deuda deberán anticipar posibles restricciones. La mejora en la calificación de riesgo de Argentina es positiva para el costo de financiamiento soberano, pero la presión sobre reservas en 2027 requiere monitoreo cercano de la política monetaria y cambiaria.







