Fitch Ratings analizó el esquema de financiamiento que el Tesoro argentino diseñó para 2026-2027 y reconoció la estrategia proactiva del Gobierno para cubrir vencimientos en dólares antes de las elecciones legislativas de octubre de 2027. Sin embargo, la calificadora enfatizó que el éxito dependerá de que el Banco Central acumule reservas internacionales de manera significativa durante ambos años.
¿Qué contempla el plan de financiamiento anunciado?
El Ministerio de Economía, a través del ministro Luis Caputo, presentó el 6 de julio pasado una estrategia integral para cubrir necesidades de divisas. El plan combina préstamos multilaterales, garantías que respaldan créditos comerciales, privatizaciones y emisión de bonos locales en dólares estadounidenses. Fitch destacó que esta combinación refleja una decisión deliberada de no retornar a los mercados internacionales de deuda, pese a que los diferenciales de los bonos soberanos argentinos se han comprimido significativamente.
Durante 2026, el financiamiento está prácticamente asegurado. Según el análisis de la calificadora, los 4.000 millones de dólares inicialmente previstos en bonos nacionales ya fueron emitidos, cifra que luego se amplió a 6.000 millones de dólares. Además, ya se desembolsaron 3.200 millones de dólares de los 4.000 millones previstos en préstamos bancarios respaldados por garantías de organismos multilaterales de desarrollo. Estos movimientos se completaron antes de los pagos realizados en julio sobre bonos en dólares, lo que refuerza la cobertura de corto plazo.
¿Cuánto aumentan las necesidades de financiamiento en 2027?
El escenario se torna más desafiante cuando se proyecta hacia adelante. Las necesidades de financiamiento en dólares estadounidenses aumentan de 19.200 millones de dólares en 2026 a 24.900 millones de dólares en 2027, un incremento que refleja la concentración de vencimientos en el año electoral. Para cubrir esa brecha, el plan prevé emisión continua de deuda local en dólares por 5.000 millones, privatizaciones por 1.500 millones y 2.000 millones de dólares de otras fuentes aún no identificadas con precisión.
Fitch advirtió que el cumplimiento de estas metas dependerá de las condiciones de mercado, que pueden variar significativamente en un año atravesado por procesos electorales. La volatilidad política suele afectar la disponibilidad de crédito y el apetito de inversores por activos locales.
El rol central del Banco Central en la acumulación de reservas
El análisis de Fitch destaca que el Banco Central será la pieza clave para el éxito del esquema. El plan requiere que la entidad monetaria pase de ser un contribuyente de divisas al Tesoro a convertirse en comprador neto de reservas internacionales. Esto implica que el BCRA deberá realizar compras de divisas superiores a las compensatorias para cumplir con los objetivos de acumulación fijados en el programa vigente con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Hasta mediados de julio de 2026, el Banco Central ya había acumulado 12.400 millones de dólares en compras, superando el límite inferior del rango objetivo anual de entre 10.000 y 17.000 millones de dólares. Fitch reconoció que la segunda mitad del año suele presentar dificultades mayores, una vez finalizada la cosecha de soja. No obstante, destacó que la menor dependencia de importaciones energéticas podría facilitar el proceso de acumulación.
Riesgos electorales y presiones sobre el peso argentino
De cara a 2027, Fitch anticipó que la acumulación de reservas podría volverse más compleja antes de octubre, cuando se realicen las elecciones legislativas. Los ciclos electorales históricamente generan presiones sobre la demanda privada de dólares y pueden acelerar la depreciación del peso argentino. Sin embargo, la calificadora planteó que un buen desempeño en la acumulación durante 2026 podría facilitar el cumplimiento de metas en 2027, ya que el programa del FMI podría evaluar los objetivos de manera acumulativa.
Fitch fue enfático: dado que el plan no incorpora emisión internacional de deuda, cualquier acumulación significativa de reservas requeriría otro año de compras masivas del BCRA similares a las de 2026. La mejora estructural de la balanza comercial, impulsada por el superávit energético creciente y el aumento de exportaciones mineras, podría respaldar ese esfuerzo.
Implicancias para empresas y administradores de negocios argentinos
El plan de financiamiento tiene consecuencias directas para las decisiones de inversión y gestión de divisas en las empresas argentinas. Al evitar la emisión internacional de deuda, el Gobierno reduce costos de intereses pero limita la entrada de dólares frescos al sistema financiero, lo que podría mantener presiones sobre la liquidez en moneda extranjera durante 2027.
Para los administradores de empresas, esto significa que la disponibilidad de dólares podría seguir siendo restrictiva, especialmente en el segundo semestre de 2027 cuando converjan la menor liquidez estacional y las presiones electorales. La estrategia de acumulación de reservas del Banco Central será determinante para que no se reproduzcan cuellos de botella en el acceso a divisas. Empresas con necesidades de importación o pago de deuda externa deberían monitorear de cerca la evolución de las compras de divisas del BCRA y anticipar sus necesidades de financiamiento. Al mismo tiempo, la mejora esperada en la balanza comercial por mayor superávit energético podría beneficiar a empresas exportadoras y proveedoras del sector energético.
Fitch concluyó que la trayectoria futura de la calificación soberana argentina dependerá fundamentalmente de si el Banco Central logra sostener compras importantes de divisas y fortalecer los colchones externos del país, variables que aparecen como críticas para mantener la estabilidad macroeconómica y la confianza del mercado en los próximos dos años.







