El Ministerio de Economía publicó la resolución que regula dónde y cómo invertir los fondos del Fondo de Asistencia Laboral, estableciendo criterios de diversificación y límites de concentración para preservar el valor de los aportes de empleadores y garantizar disponibilidad de recursos para prestaciones.
¿En qué instrumentos se puede invertir el FAL?
La normativa, firmada por el ministro Luis Caputo el 11 de agosto y publicada en el Boletín Oficial el 12 de agosto de 2026, restringe las inversiones a cuatro categorías de activos. Los recursos solo podrán colocarse en:
- Valores de deuda emitidos por el Estado nacional.
- Títulos de deuda de provincias y la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.
- Depósitos en entidades financieras autorizadas por el Banco Central.
- Obligaciones negociables emitidas por empresas privadas en Argentina.
Esta delimitación busca concentrar el universo de inversiones en activos seguros y con mercado establecido, evitando exposiciones a instrumentos de riesgo elevado o sin liquidez clara.
Requisitos que deben cumplir las inversiones del FAL
Para títulos provinciales y porteños, así como para obligaciones negociables privadas, la resolución exige autorización de oferta pública ante la Comisión Nacional de Valores (CNV), negociación en mercados autorizados y calificación de riesgo AAA en escala nacional otorgada por al menos dos calificadoras registradas.
Respecto de los rendimientos, los instrumentos pueden tener tasa fija, tasa TAMAR, ajuste por CER o ajuste vinculado al tipo de cambio. También se admiten Bonos Duales que combinen estas modalidades. Todos los activos deberán estar integrados y ser pagaderos en pesos, emitidos y negociados en mercados autorizados de Argentina.
Límites de concentración para evitar riesgos excesivos
El esquema de diversificación es central en la resolución. Para depósitos en una misma entidad financiera y sus vinculadas, el límite es del 15% del patrimonio total del FAL. En deuda de provincias y CABA, el máximo es 15% en conjunto y 5% por cada jurisdicción.
Para obligaciones negociables, el Gobierno fijó un tope del 20% de la cartera en forma agregada y 10% por emisor y sus vinculadas. Además, los instrumentos cuyo rendimiento esté vinculado total o parcialmente a la evolución del tipo de cambio no podrán superar el 10% del patrimonio del FAL.
Requisito de liquidez mínima obligatoria
Las entidades habilitadas deberán mantener al menos el 10% del patrimonio total del FAL en activos de alta liquidez y bajo riesgo de mercado. Para cumplir este porcentaje solo se computan depósitos a la vista, depósitos a plazo fijo precancelables o con vencimiento remanente de hasta 30 días, y letras del Tesoro nacional en pesos con plazo remanente máximo de 90 días.
Si ese porcentaje cae por debajo del mínimo debido al pago de prestaciones, la entidad deberá recomponerlo dentro de 90 días.
¿Qué ocurre si un instrumento pierde su calificación?
La norma contempla el caso en que un activo adquirido deje de cumplir con el requisito de calificación AAA. En esa situación, podrá mantenerse en cartera hasta su vencimiento o venderse de manera ordenada dentro de 180 días corridos. Mientras persista el incumplimiento, no podrán realizarse nuevas adquisiciones de instrumentos del mismo emisor.
Vigencia y normas complementarias
La resolución entra en vigencia desde el 13 de agosto de 2026, el día siguiente a su publicación. La CNV tendrá 45 días desde la entrada en vigencia para dictar normas complementarias y aclaratorias necesarias para implementar el nuevo esquema.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas que contribuyen al FAL, esta regulación representa una mayor seguridad en la preservación de sus aportes. Los límites de concentración reducen el riesgo sistémico de que grandes sumas se expongan a un único emisor o tipo de activo, mientras que el requisito de calificación AAA y negociación en mercados autorizados garantiza que los fondos se inviertan en instrumentos con suficiente solvencia.
La obligación de mantener el 10% en activos líquidos asegura que las prestaciones puedan pagarse sin demoras, protegiendo tanto a empleadores como a trabajadores. Además, la restricción a activos en pesos y mercados argentinos alinea las inversiones del FAL con la economía local, evitando exposiciones cambiarias que podrían afectar la disponibilidad de fondos en contextos de volatilidad.







