El mercado laboral privado estadounidense mostró un repunte en septiembre al sumar 90.000 empleos, según el reporte de ADP, superando ampliamente la previsión de 68.000 que manejaba Wall Street y recuperándose del débil desempeño de agosto.
¿Cuántos empleos privados se crearon en septiembre?
Durante septiembre de 2026, las empresas privadas estadounidenses agregaron 90.000 nuevos puestos de trabajo, según el informe mensual de ADP. Este resultado representó una aceleración significativa respecto a los 36.000 empleos registrados en agosto (cifra revisada a la baja) y superó en 22.000 puestos la expectativa de consenso de 68.000 que circulaba entre analistas de Wall Street.
El repunte ofrece una señal positiva sobre la dinámica del mercado laboral tras tres meses de desaceleración. Nela Richardson, economista jefe de ADP, describió el resultado como sólido, destacando que la creación de empleo repuntó mientras el crecimiento de los salarios se mantuvo firme. Sin embargo, este informe privado funciona como referencia previa al reporte oficial de nóminas no agrícolas que la Oficina de Estadísticas Laborales publicará el viernes.
Sectores que lideraron y sectores que retrocedieron en septiembre
La composición sectorial del empleo en septiembre mostró un patrón mixto. Educación y servicios de salud encabezaron las contrataciones con 55.000 nuevos puestos, la mayor contribución individual. Ocio y hospitalidad sumó 22.000 empleos, manufactura incorporó 17.000 y construcción agregó 15.000 durante el mes.
Sin embargo, no todos los sectores experimentaron crecimiento. Las actividades financieras redujeron 16.000 puestos, los servicios profesionales y empresariales perdieron 11.000, y los recursos naturales registraron una disminución de 1.000 empleos. En términos de tamaño empresarial, las compañías con entre 50 y 499 trabajadores registraron un aumento de 54.000 puestos, lo que indica que las firmas medianas tuvieron una contribución significativa al resultado agregado.
Evolución salarial y presiones inflacionarias
Más allá de la cifra de nuevos empleos, el informe de ADP también registró movimientos en las remuneraciones. El salario base aumentó 3,2% interanual, mientras que el salario bruto aceleró su crecimiento hasta 4,7%. Esta combinación de más puestos creados y salarios todavía en expansión refleja un mercado laboral resistente, aunque complica la lectura sobre presiones inflacionarias.
La Reserva Federal, que elevó las tasas de referencia a comienzos de septiembre en un cuarto de punto porcentual, sigue atenta a ambas métricas. Funcionarios de la Fed han señalado que el mercado laboral se mantiene mayoritariamente sólido tras el susto de crecimiento registrado durante 2025, pero que el riesgo principal radica en la inflación persistente más que en un deterioro generalizado del empleo.
Qué espera Wall Street del informe oficial de nóminas
El reporte de ADP es un adelanto, no un sustituto, del informe oficial que se conocerá el viernes. Wall Street espera que las nóminas no agrícolas muestren un aumento de 84.000 empleos para septiembre, por debajo de los 162.000 registrados en agosto. El consenso también prevé que la tasa de desempleo permanezca sin cambios en 4,1%, aunque estas son estimaciones previas a la publicación.
La diferencia entre la cifra de ADP (90.000) y la expectativa para el dato oficial (84.000) no constituye una contradicción, ya que ambos informes utilizan metodologías distintas y fuentes diferentes. La lectura completa de septiembre se completará cuando se conozcan las nóminas no agrícolas oficiales y se pueda contrastar con estas previsiones.
Impacto para empresas y administradores argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, el repunte del empleo privado estadounidense tiene implicaciones económicas relevantes. Un mercado laboral estadounidense dinámico, que suma empleos y mantiene salarios en crecimiento, tiende a sostener una demanda de importaciones y servicios que beneficia a exportadores argentinos. Además, la fortaleza del empleo en EE.UU. influye en la apreciación o depreciación del dólar respecto a otras monedas, afectando directamente la competitividad de productos argentinos en mercados internacionales y el costo de financiamiento en dólares.
Por otra parte, la persistencia de presiones inflacionarias que preocupan a la Reserva Federal podría mantener las tasas de interés estadounidenses elevadas, encareciendo el acceso al crédito en dólares para empresas argentinas. Los administradores deben monitorear estos indicadores laborales y monetarios de EE.UU. como señales adelantadas de volatilidad cambiaria y disponibilidad de financiamiento internacional.







