Tras el fin de semana largo, el dólar oficial retoma cotizaciones cercanas a sus máximos nominales, operando en torno a los $1.500 en el segmento mayorista luego del cambio de tendencia observado a finales de junio de 2026.
¿Cómo operó el dólar mayorista esta semana?
En la última rueda de operaciones, la cotización del dólar mayorista registró una caída de $4,50 (equivalente a 0,3%), cerrando en $1.488 para la venta tras haber alcanzado un récord nominal de $1.492 en la rueda anterior. El balance semanal acumuló una baja marginal de 50 centavos. A pesar de este retroceso puntual, los operadores continúan observando la proximidad del dólar mayorista con la barrera de los $1.500, que funciona como referencia psicológica clave para el mercado.
La cotización se ubicó a $328,64 por debajo del techo de la banda cambiaria, que se sitúa en $1.816,64. Esta distancia representa el 22,1%, el mayor margen registrado en las últimas 11 ruedas, lo que indica que aún existe espacio de apreciación del tipo de cambio dentro del esquema oficial.
Proyecciones de mercado para el segundo semestre 2026
Después de varios meses de relativa estabilidad cambiaria, los analistas han corregido al alza sus expectativas y anticipan un recorrido más dinámico durante la segunda mitad del año. Sin embargo, no esperan un salto abrupto, sino un deslizamiento gradual condicionado por la oferta de divisas, la demanda de cobertura y la estrategia del Banco Central.
En el mercado de futuros, los contratos registraron bajas de hasta 0,3%. La posición con vencimiento a fines de julio descendió a $1.498,50, mientras que para diciembre el mercado proyecta un tipo de cambio mayorista cercano a $1.645. El Relevamiento de Expectativas de Mercado del Banco Central mostró las siguientes proyecciones promedio:
- Julio 2026: $1.482
- Agosto 2026: $1.513
- Septiembre 2026: $1.548
- Octubre 2026: $1.589
- Noviembre 2026: $1.621
- Diciembre 2026: $1.673
Estas nuevas previsiones reflejan la expectativa de mayor movilidad cambiaria, después de un período prolongado en el que el dólar avanzó por debajo de la inflación. Analistas proyectan movimientos en el corto plazo: Federico Glustein estima que durante julio el dólar podría moverse en una franja de entre $1.520 y $1.570, impulsado por menor oferta de divisas y mayor búsqueda de cobertura por parte de empresas e inversores.
Variables que definirán el comportamiento cambiario
Los especialistas identifican tres frentes clave que determinarán el comportamiento del dólar durante el segundo semestre de 2026. Del lado de la oferta, la incógnita central es cuántos dólares del complejo agroexportador quedaron sin liquidar y si esa venta se posterga hacia los próximos meses. Además, se monitorea si la canilla de deuda corporativa y provincial en moneda extranjera se reabre después del freno registrado en junio.
En cuanto a la demanda, se espera que el fin del efecto aguinaldo descomprima parte de la presión, aunque persiste el riesgo de que la cobertura preelectoral tome el relevo. El Banco Central deberá buscar un equilibrio delicado entre acumular reservas, evitar presión excesiva sobre las tasas de interés y sostener el tipo de cambio como una de las anclas del programa económico.
Reservas internacionales en su nivel más alto desde 2019
Las reservas internacionales brutas del Banco Central se aproximaron a los US$ 50.000 millones, su nivel más elevado desde septiembre de 2019. La mejora se explicó principalmente por el ingreso de un préstamo de US$ 2.000 millones con garantía del Banco Mundial y otra operación de US$ 1.200 millones respaldada parcialmente por el Banco Interamericano de Desarrollo.
El secretario de Finanzas, Federico Furiase, afirmó que estos préstamos constituyen una fuente de refinanciamiento con condiciones más óptimas que las que resultarían de una colocación en mercados internacionales bajo las condiciones actuales. Los fondos serán utilizados para refinanciar parte de los vencimientos de capital de 2027, sin implicar un incremento de la deuda pública.
Implicancias para empresas y administradores de negocios
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, el escenario de mayor volatilidad cambiaria durante el segundo semestre de 2026 requiere una gestión activa de exposiciones en dólares. Las proyecciones de apreciación gradual del tipo de cambio (desde $1.482 en julio hasta $1.673 en diciembre) impactan directamente en costos de importación, márgenes de operaciones con divisas y estrategias de cobertura.
Las compañías con pasivos en moneda extranjera deben evaluar si adelantar refinanciamientos antes de nuevas subas, mientras que aquellas con ingresos en dólares pueden beneficiarse de la tendencia apreciadora. La reapertura potencial de la canilla de deuda corporativa internacional también presenta oportunidades de refinanciamiento a mejores condiciones, aunque requiere monitoreo constante de las variables que el Banco Central está siguiendo para calibrar su política de reservas y tipo de cambio.







