El carry trade en pesos enfrenta una encrucijada crítica tras la volatilidad cambiaria de junio de 2026. Ya no alcanza con evaluar la tasa nominal de instrumentos como LECAPs y BONCAPs: los inversores deben identificar el precio exacto del dólar MEP en el que la ganancia en pesos deja de compensar el riesgo de depreciación. Con el MEP rondando los $1.527 a mediados de julio de 2026, los márgenes de seguridad se han reducido significativamente respecto a los meses anteriores.
¿Cuál es el breakeven del dólar para cada LECAP?
El punto de equilibrio cambiario define el nivel exacto del MEP al vencimiento en el que la inversión en pesos iguala la rentabilidad de haberse dolarizado desde el inicio. Durante junio de 2026, los inversores que mantuvieron posiciones en pesos registraron pérdidas de entre el 3% y el 4,5% medidas en dólares, según reportes de estrategia del mercado. Esa caída obligó a replantear qué instrumentos ofrecen verdadero valor.
Las LECAPs de corto plazo tienen márgenes muy ajustados frente al dólar actual:
- S31L6: Deja de ser negocio si el MEP supera $1.544 al vencimiento. El colchón frente al spot es menor a $20, por lo que queda muy expuesta a presión cambiaria.
- S14G6: Pierde si el MEP supera $1.558. Margen de $31 frente al spot: positivo pero insuficiente para volatilidad mayor.
- S31G6: Deja de convenir si el MEP supera $1.572. Colchón de $45, algo mayor pero todavía acotado.
- S30S6: Pierde si el MEP supera $1.604. Distancia de $77 frente al spot: defensa más cómoda dentro del tramo corto.
- S30N6: Deja de ser negocio si el MEP supera $1.660. Es la LECAP corta con más margen: colchón de $136 frente al MEP actual.
Los títulos de plazo más extendido ofrecen mayor protección cambiaria, aunque concentran más riesgo de precio. El T15E7 empata contra el dólar cerca de $1.715, mientras que los BONCAPs más largos como T30A7 ($1.828), T31Y7 ($1.863) y T30J7 ($1.889) permiten tolerar un dólar significativamente más alto antes de perder contra la dolarización.
Cómo el BCRA usó dólar linked para acumular reservas
Durante el primer semestre de 2026, el Banco Central enfrentó un dilema conocido como el "Trilema del Tesoro": mantener simultáneamente un dólar bajo, tasas bajas y compras de divisas. La solución pasó por instrumentos dólar linked, que permitieron retirar liquidez en pesos mientras ofrecían cobertura cambiaria a inversores. Esta estrategia facilitó acumular compras por aproximadamente US$ 11.165 millones en el primer semestre.
Sin embargo, la estrategia generó una contracara delicada. A medida que la demanda de dólar aumentó en junio, la venta de más dólar linked intensificó la presión cambiaria, con mayor demanda de cobertura, menor liquidez disponible y volatilidad creciente en tasas de muy corto plazo. El BCRA respondió en junio de 2026 con intervenciones concentradas en TZV26 y D31L6 por un monto de aproximadamente US$ 2.500 millones de valor nominal, operatoria que permitió actuar sobre el tipo de cambio oficial y extraer pesos del sistema.
Qué instrumentos ofrecen valor en julio de 2026
Tras la volatilidad de junio, el mercado diversifica sus opciones según el escenario cambiario esperado. En tasa fija corta, títulos como S31L6, S14G6 y S31G6 mantienen atractivo táctico por la ampliación de tasas reales, aunque requieren una pausa en la depreciación del dólar financiero para justificar el riesgo.
En CER, la inflación implícita del segundo semestre resultó inferior a las proyecciones, lo que mantiene valor en instrumentos como Boncer 2026, X30S6, TZXD7 y TZXS8. En este caso, la rentabilidad depende tanto de la tasa como de la validación de la inflación en los próximos meses. Para quienes buscan tasas variables que aún no incorporan una convergencia a terreno real positivo, TMG28 y TXMJ9 ofrecen una lógica distinta: no apuestan únicamente a la calma cambiaria, sino a la normalización de tasas reales de mediano plazo.
Los inversores que priorizan cobertura cambiaria vuelven a mirar dólar linked. Instrumentos como D31G6 y D30S6 no maximizan el carry trade, pero resignan parte de la tasa para reducir exposición ante otro salto del dólar.
Impacto del breakeven cambiario en las decisiones de inversión empresarial
Para dueños y administradores de empresas argentinas, la nueva lógica del carry trade tiene implicaciones directas en la gestión de tesorería y financiamiento. La decisión de mantener posiciones en pesos ya no depende únicamente de la tasa nominal, sino de la tolerancia al riesgo cambiario según el horizonte de inversión.
Una empresa que necesita capital a corto plazo debe evaluar si el rendimiento de S31L6 ($1.544 de breakeven) justifica quedarse en pesos, o si resulta más prudente dolarizarse desde el inicio. Aquella con horizonte de mediano plazo puede encontrar valor en S30N6 ($1.660 de breakeven) o en instrumentos CER que desvinculan la decisión de la depreciación pura. Las compañías con exposición en dólares, en cambio, pueden utilizar dólar linked como cobertura natural sin sacrificar rendimiento.
El mensaje central es que en julio de 2026 la volatilidad cambiaria obliga a replantear cada decisión de inversión. Un MEP que suba desde $1.527 hacia $1.600 elimina el atractivo de LECAPs cortas; si alcanza $1.800, solo los vencimientos largos mantienen margen; y si se aproxima a $1.900, incluso los BONCAPs más extendidos quedan con colchón ajustado. La prudencia exige alinear el vencimiento elegido con la expectativa cambiaria propia, no solo con la tasa publicada.







