El Ministerio de Economía anunciará este lunes el menú de bonos para la primera licitación de deuda de julio, con vencimientos por $16 billones. El mercado anticipa el debut del Bonar 2029, que pagará 6% anual en dólares.
¿Qué vence en julio y cuál es la estrategia del Gobierno?
Durante julio de 2026 vencen aproximadamente $16 billones en deuda en pesos, según informó el secretario de Finanzas, Federico Furiase. La mayor parte de estos títulos está en poder de inversores privados, mientras que una porción menor la mantienen dependencias estatales (excluyendo al Banco Central y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad). Esta cifra refleja la presión que enfrenta la administración para refinanciar vencimientos en el corto plazo, en el marco de una estrategia destinada a estirar plazos de la deuda.
Entre los títulos con vencimiento específico en julio destaca una Lecap que vence el 17 de julio con circulación de aproximadamente $2,7 billones. El Gobierno logró en el llamado anterior de junio un rollover del 81%, refinanciando $13 billones de los $16 billones que vencían, liberando unos $3 billones. Este desempeño será clave para evaluar la demanda de dinero en el mercado durante las próximas licitaciones.
¿Cuándo se espera el debut del Bonar 2029?
Los analistas de mercado anticipan que el Bonar 2029 se incluya en el primer llamado a licitación de julio de 2026. El Gobierno ya concluyó la colocación de los Bonares 2027 y 2028, mediante los cuales obtuvo aproximadamente US$ 4.000 millones. Furiase anunció un programa de nuevas emisiones en dólares de legislación doméstica por US$ 5.000 millones, del cual el Bonar 2029 sería parte central.
El nuevo bono pagará una tasa del 6% anual con cupones mensuales y se venderá al precio que determine el mercado. Esta estructura busca atraer demanda de inversores tanto locales como extranjeros, aprovechando la tendencia a la baja del riesgo país que se ha registrado en las últimas semanas.
Compresión de tasas en pesos y perspectivas de la curva
Durante la semana previa al 13 de julio de 2026, las tasas de interés en los mercados secundarios continuaron comprimiéndose. Las Lecaps con vencimiento entre julio y noviembre de 2026 redituaban tasas efectivas mensuales de entre 1,73% y 1,93%, mientras que los Boncaps con vencimientos entre enero y junio de 2027 se estabilizaron en un rango de 1,84% a 1,90%.
La curva CER, por su parte, mostró escasos cambios y mantiene rendimientos reales cercanos a CER +1,9% en el tramo corto (2026), CER +5,2% en vencimientos de 2027 y CER +7,8% en la parte más larga (2028 en adelante), según señala la sociedad de bolsa PPI. Los inversores esperan que el anuncio del programa financiero para lo que resta de 2026 y 2027 refuerce la tendencia a la caída del riesgo país y, consecuentemente, mantenga las tasas en pesos en trayectoria descendente.
Factores de demanda de dinero y desafíos de refinanciación
El Ministerio de Economía monitorea activamente la marcha de la demanda de dinero para evaluar si se vuelca nueva liquidez al mercado. Existe un incremento estacional de demanda de liquidez en los primeros días de julio debido a vencimientos de mediados de año y pagos de aguinaldos de empresas. A pesar de estos movimientos, el Gobierno cuenta con fondos suficientes para afrontar un rollover por debajo del 100%, sin necesidad de acudir a emisión adicional.
Sin embargo, existe un desafío estructural: la lentitud en que sube la demanda de moneda de parte del público, combinada con crédito estancado al sector privado y tasas activas elevadas. Esta dinámica condiciona la capacidad de refinanciación y la velocidad de recuperación de la demanda monetaria que el Gobierno necesita para consolidar la estabilidad macroeconómica.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas, la evolución de estas licitaciones tiene implicaciones directas. La compresión de tasas en pesos y la perspectiva de caída del riesgo país pueden impactar favorablemente en los costos de financiamiento en el mediano plazo, aunque las tasas activas elevadas y el crédito limitado mantienen restricciones en el corto plazo. El éxito de las licitaciones de julio será un indicador clave sobre la confianza del mercado en la estrategia fiscal del Gobierno y su capacidad para refinanciar la deuda sin presiones inflacionarias adicionales. Monitorear estas colocaciones permite a los empresarios anticipar movimientos en tasas de interés, acceso al crédito y dinámica de liquidez en la economía.







