El dólar mayorista se mantiene prácticamente sin movimientos en torno a los $1.514, tras retroceder apenas cincuenta centavos en la primera jornada de esta semana. La estabilidad cambiaria persiste a pesar de una demanda privada de divisas considerable, que absorbe la mayor parte de la oferta proveniente del sector agroexportador y limita el margen del Banco Central (BCRA) para acelerar la acumulación de reservas internacionales.
¿Por qué el dólar mayorista se mantiene planchado?
El tipo de cambio mayorista cerró el lunes en $1.514, con un volumen operado de aproximadamente u$s606 millones en el segmento de contado. Hasta el momento, durante septiembre de 2026 acumula un avance de apenas $5,50, equivalente al 0,4% de suba. La cotización se encuentra ampliamente por debajo del límite superior del esquema cambiario: para este martes, el techo de la banda se ubica en $1.908,79, lo que significa que el mayorista opera más de 25% por debajo de ese nivel.
En otros segmentos del mercado, el dólar mostró variaciones menores. En el Banco Nación, la venta cerró a $1.535, mientras que el dólar blue finalizó en $1.550. En los mercados financieros, el MEP operó cerca de los $1.534 y el contado con liquidación (CCL) rondó los $1.597. Los contratos de futuros también acompañaron la estabilidad, con la posición a diciembre ubicando el dólar mayorista en torno a los $1.605.
La oferta agraria y la demanda privada: el desajuste que frena las compras del BCRA
Uno de los interrogantes centrales del mercado actual radica en la capacidad del Banco Central para transformar la elevada oferta de divisas en una mayor acumulación de reservas. Según estimaciones de PPI, el sector agroexportador viene liquidando alrededor de u$s170 millones diarios durante septiembre de 2026, pero el BCRA está comprando apenas cerca de u$s14 millones por rueda.
La brecha se explica por el otro lado del mercado. El resto de los sectores de la economía registra una demanda neta promedio cercana a u$s154 millones diarios, el nivel más elevado desde octubre de 2025. De esta manera, la mayor parte de los dólares provenientes del agro se absorbe mediante importaciones, pagos externos y otras necesidades privadas. El lunes quedó en evidencia esta dinámica: el BCRA compró apenas u$s8 millones sobre un volumen negociado de alrededor de u$s608 millones, representando cerca del 1% del total operado. Con esta adquisición, el saldo positivo de septiembre alcanzó los u$s211 millones.
En lo que va de 2026, las compras de la autoridad monetaria ascienden a u$s14.306 millones, aunque el ritmo de acumulación perdió fuerza durante los últimos meses. El promedio diario de septiembre se redujo a u$s14 millones, frente a u$s38 millones en agosto, u$s103 millones en julio, u$s68 millones en junio y u$s137 millones en mayo. El economista Gustavo Ber señaló que "el dólar mayorista sigue planchado", en momentos en que el Central redujo su ritmo de compras y cedió mayor espacio para que la demanda privada absorba la oferta disponible.
¿Por qué las reservas internacionales no crecen al ritmo esperado?
Las reservas internacionales brutas permanecen por debajo de los u$s50.000 millones, pese a que el BCRA acumula su décima rueda consecutiva con saldo comprador. El lunes, el stock cayó otros u$s103 millones y terminó en u$s49.695 millones, el nivel más bajo de septiembre. Parte de la baja respondió a factores de valuación: el oro retrocedió 0,7% durante la jornada y habría restado alrededor de u$s50 millones al valor de las tenencias del Central, además de los movimientos de las principales monedas internacionales.
La caída muestra un aspecto crítico: las compras en el mercado cambiario no se trasladan de manera automática y en igual magnitud al stock de reservas brutas, que también se ve afectado por pagos, movimientos de depósitos y variaciones de valuación de los activos que las componen. Ignacio Morales, jefe de Inversiones de Wise Capital, destacó que el Central ya superó el objetivo de compras establecido para el año, aunque redujo sensiblemente el ritmo durante agosto y septiembre de 2026. "En lo que va de 2026, la entidad acumula u$s14.298 millones comprados, con lo que superó ampliamente el objetivo anual de u$s10.000 millones fijado en la cuarta fase del programa monetario", explicó.
La operación de canje dólar linked que observa el mercado
Este martes, la atención de los operadores estará puesta en una nueva operación del Tesoro vinculada con la deuda atada al tipo de cambio. La Secretaría de Finanzas buscará canjear alrededor de $5,43 billones de la Lelink D30S6, que vence a fin de septiembre, por instrumentos dólar linked con vencimientos posteriores. El resultado será seguido de cerca por el mercado debido a que una elevada aceptación permitiría trasladar hacia adelante una parte importante de esos vencimientos y reducir las necesidades de cobertura inmediata.
Una adhesión más baja, en cambio, podría mantener la demanda de cobertura cambiaria a medida que se aproxime el fixing. El antecedente de agosto dejó una señal de cautela, cuando una operación similar consiguió una aceptación de apenas 34,12%.
Qué significa la estabilidad del dólar y las reservas bajas para las empresas argentinas
Para los administradores y dueños de empresas argentinas, la actual dinámica del mercado cambiario presenta un escenario de relativa previsibilidad a corto plazo, pero con riesgos latentes. La estabilidad del dólar mayorista facilita la planificación operativa y reduce la volatilidad en los costos de importación, un alivio para las pymes que dependen de insumos externos. Sin embargo, la presión sobre las reservas internacionales brutas genera incertidumbre sobre la capacidad del BCRA para mantener esta estabilidad hacia adelante.
La demanda privada de divisas cercana a u$s154 millones diarios refleja una economía que sigue requiriendo importaciones y pagos externos significativos. Para las empresas, esto significa que el acceso a divisas seguirá siendo competitivo y que el ritmo de compras del Central no será suficiente para presionar al dólar a la baja. Al mismo tiempo, el nivel de reservas por debajo de u$s50.000 millones obliga a las autoridades a mantener una política cautelosa, lo que podría traducirse en mayor rigidez en la asignación de divisas si la situación se deteriora. Las operaciones de canje de deuda dólar linked también son relevantes: su éxito determinará si el Tesoro logra aliviar presiones de corto plazo o si, por el contrario, enfrentará mayores necesidades de cobertura que podrían tensionar el mercado cambiario en los próximos meses.







