La economista Marina Dal Poggetto advierte que sostener el tipo de cambio controlado genera inflación en dólares, encareciendo la economía argentina en el exterior.
¿Por qué el dólar controlado produce inflación en dólares?
Según Dal Poggetto, directora ejecutiva de la consultora Eco Go, el mecanismo es directo: cuando el Gobierno mantiene el dólar oficial "clavado" mientras la inflación local continúa acumulándose, el resultado es que los precios internos en moneda extranjera suben de manera relativa. Durante 2026, con una inflación acumulada hasta agosto del 28%, esa brecha se convierte en un problema estructural que afecta la competitividad internacional de la economía.
El dólar oficial ha superado los $1.500, mientras que las cotizaciones paralelas como el dólar blue rondan los $1.560. Este diferencial refleja la tensión que genera la intervención estatal en el mercado de cambios. Dal Poggetto señala que "el Gobierno controla el tipo de cambio y controla la tasa de interés", mecanismos que pretenden anclar la inflación pero que generan efectos no deseados en la estructura de precios relativos.
Contracción de actividad económica en sectores tradicionales
El diagnóstico de la economista sobre la actividad productiva es crítico. Explica que "la tasa de inversión está cayendo. Las inversiones no tienen un impacto macroeconómico. La inversión no crece, el consumo no crece, crecen las importaciones, pero no alcanza para impactar en el nivel de actividad". Este fenómeno refleja cómo el esquema de dólar controlado desalienta la inversión productiva, al tiempo que no logra estimular la demanda interna.
Sin embargo, Dal Poggetto diferencia sectores que mantienen dinamismo. Señala que "lo que crece es la energía y minería, el sistema financiero de la mano del crédito y el agro". Esta heterogeneidad es característica de la economía argentina durante 2026, donde ciertos rubros de exportación y financieros logran desacoplarse de la tendencia contractiva general.
El ancla cambiaria y tarifaria como herramienta anti-inflacionaria
El Ministerio de Economía busca estabilizar el Índice de Precios al Consumidor apelando a la postergación de ajustes en precios relativos. Dal Poggetto explica que el Gobierno "está usando el ancla cambiaria y está empezando a usar el ancla tarifaria tratando de sostener una dinámica de precios que corre algo abajo del 2%", con el objetivo de que la inflación cierre 2026 en la zona del 30%.
No obstante, esta estrategia tiene un costo oculto: fijar el tipo de cambio genera un desfasaje frente al incremento de costos locales. Cuando los precios internos suben pero el dólar permanece controlado, la Argentina se encarece medida en moneda extranjera, lo que afecta tanto a exportadores como a la percepción de valor de la economía en los mercados internacionales.
Limitaciones operativas del Banco Central en el mercado de cambios
Dal Poggetto advierte sobre las restricciones que enfrenta la gestión actual. Señala que "el Gobierno está comprando menos dólares", lo que refleja limitaciones en las reservas disponibles para intervenir en el mercado cambiario. Esta contracción en las compras de divisas es un indicador de la presión que soporta el esquema de tipo de cambio controlado.
La combinación de menor intervención en el mercado de cambios, inflación local persistente y control de tasas crea un entorno donde la estabilidad nominal no se traduce en estabilidad real. El resultado es que mientras la inflación oficial se modera nominalmente, la inflación en dólares continúa avanzando, erosionando la competitividad de la economía argentina en términos internacionales.
Impacto para empresas y administradores: cómo el desfasaje cambiario afecta tu negocio
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, el fenómeno de inflación en dólares tiene implicaciones directas. Si tu negocio importa insumos, los costos en moneda extranjera suben relativamente más que lo que el dólar oficial refleja, comprimiendo márgenes. Si exportas, la falta de ajuste cambiario reduce tu competitividad internacional, ya que tus precios en dólares suben sin que el tipo de cambio lo compense.
Además, el freno en la inversión productiva y el consumo que señala Dal Poggetto impacta directamente en la demanda de bienes y servicios. Las empresas que dependen del mercado interno enfrentan una contracción de actividad que no es compensada por la dinamia de sectores específicos como energía, minería o finanzas. El mensaje es claro: durante 2026, la estrategia de dólar clavado genera ganadores y perdedores, y es crítico identificar en cuál categoría se ubica tu empresa para ajustar estrategia financiera y operativa.







