La Cámara Nacional del Trabajo avaló en agosto de 2026 el despido con justa causa de un empleado que presentó documentación médica falsificada para justificar inasistencias. El fallo sienta jurisprudencia sobre los límites del derecho a la licencia por enfermedad y refuerza el criterio de que la falsedad documental constituye causa válida para la extinción del vínculo laboral sin indemnización.
¿Cuándo se considera justa causa la presentación de certificados apócrifos?
La presentación de certificados médicos falsos configura justa causa para el despido porque implica un acto de deshonestidad que afecta la relación de confianza entre empleador y trabajador. La Cámara Nacional del Trabajo determinó que la falsificación de documentación médica no es un incumplimiento menor, sino una conducta que vulnera los deberes básicos de lealtad y buena fe que rigen toda relación laboral. Este criterio reconoce que el empleador tiene derecho a verificar la veracidad de los certificados presentados y a tomar medidas disciplinarias severas ante el fraude.
Criterios que la justicia laboral considera para fallos de este tipo
Los tribunales laborales argentinos analizan varios elementos antes de confirmar un despido por falsedad documental. Entre ellos figuran la gravedad de la conducta, el grado de confianza requerido en el puesto, el historial disciplinario del trabajador y la efectiva verificación de la falsedad. En este caso, la Cámara Nacional del Trabajo consideró que la comprobación de la documentación apócrifa era clara y que no existían circunstancias atenuantes que justificaran una sanción menor. El fallo también reconoce que los empleadores tienen el derecho y la obligación de resguardar la integridad de los procesos administrativos internos.
Impacto del precedente en la relación laboral
Este fallo de la Cámara Nacional del Trabajo durante 2026 establece un precedente importante para empleadores y trabajadores. Refuerza que la falsificación de certificados médicos no será tolerada bajo ninguna circunstancia y que los empleados no pueden ampararse en argumentos de necesidad o emergencia para justificar la presentación de documentación falsa. Simultáneamente, el criterio jurisprudencial protege a los trabajadores que presentan documentación legítima, ya que los empleadores no pueden rechazar arbitrariamente certificados válidos emitidos por profesionales habilitados.
Qué deben considerar las empresas en materia de control de licencias
Para las pymes y empresas medianas argentinas, este fallo implica la necesidad de implementar procedimientos robustos de verificación de certificados médicos. Las recomendaciones incluyen:
- Solicitar datos completos del profesional: nombre, matrícula, teléfono y domicilio del médico que emite el certificado.
- Verificar la autenticidad: contactar directamente al profesional o consultar registros de colegios médicos cuando exista duda.
- Documentar el proceso: guardar copias de los certificados y registros de verificación para justificar decisiones disciplinarias.
- Aplicar sanciones progresivas: aunque la falsedad permite el despido directo, algunos empleadores optan por apercibimientos previos según políticas internas.
- Asesorarse legalmente: consultar con especialistas en derecho laboral antes de proceder al despido para asegurar que el procedimiento cumpla con todos los requisitos.
Implicancias para administradores de empresas argentinas
Como administrador o dueño de empresa, este precedente de la Cámara Nacional del Trabajo en 2026 te permite actuar con mayor seguridad jurídica frente a casos de documentación falsa. El fallo confirma que el despido sin indemnización es una opción válida cuando se comprueba la falsedad, lo que reduce significativamente el costo financiero y legal de resolver conflictos laborales por esta causa. Sin embargo, la carga probatoria recae en el empleador: debés demostrar con claridad que el certificado es falso, no simplemente sospechoso. Esto significa que invertir en sistemas de verificación confiables no es un gasto administrativo, sino una protección contra riesgos laborales y una herramienta para mantener la integridad de tus procesos internos. Además, este criterio jurisprudencial refuerza tu posición negociadora si enfrentas demandas de trabajadores despedidos por esta causa, ya que contás con un precedente de la máxima instancia laboral que avala tu decisión.







