Durante junio de 2026, la demanda de divisas en el mercado oficial argentino mostró un repunte significativo, con compras brutas que alcanzaron los USD 2.443 millones por parte de aproximadamente 1,5 millones de personas. Este comportamiento refleja la consolidación de una práctica que se intensificó tras la salida del cepo cambiario en abril de 2025, cuando los argentinos comenzaron a acceder sin restricciones al mercado de cambios oficial.
¿Cuánto compraron realmente los argentinos en junio?
Según el informe de Evolución del Mercado de Cambios y Balance Cambiario del Banco Central de la República Argentina (BCRA), la adquisición neta de dólares en billetes sin fines específicos durante junio de 2026 totalizó USD 2.015 millones. Este guarismo refleja la diferencia entre las compras brutas de USD 2.443 millones y las ventas brutas de USD 428 millones, realizadas por aproximadamente 715.000 individuos que optaron por desprenderse de divisas.
El volumen de operaciones creció respecto al mes anterior. En mayo de 2026, la compra neta de dólares había alcanzado USD 1.804 millones, lo que significa que junio registró un incremento intermensual cercano a USD 200 millones. La participación de compradores también mostró variación: mientras que en mayo intervinieron 1,4 millones de personas con compras brutas de USD 2.260 millones, en junio esa cifra aumentó a 1,5 millones de compradores.
Destino de los dólares: depósitos, activos externos y consumo
El reporte oficial del BCRA proporciona un análisis detallado sobre el destino de los aproximadamente USD 2.000 millones que salieron netos del mercado de cambios en junio de 2026. La distribución fue la siguiente:
- USD 800 millones quedaron depositados en instituciones bancarias locales, reflejando una preferencia por mantener divisas en el sistema financiero argentino.
- USD 500 millones incrementaron la posición de activos externos, es decir, fueron transferidos hacia el exterior como inversión o ahorro.
- USD 700 millones fueron entregados a entidades financieras para cubrir gastos de servicios y corrientes realizados con tarjetas de crédito y débito.
Este desglose evidencia que la demanda de dólares responde a múltiples motivaciones: desde la constitución de ahorros en moneda extranjera hasta la cobertura de gastos en el exterior y el mantenimiento de liquidez en divisas dentro del sistema bancario local.
La tendencia post-cepo: más de un año de operaciones normalizadas
Desde abril de 2025, cuando se eliminaron las restricciones cambiarias, la compra de dólares se convirtió en una conducta financiera habitual entre los ahorristas argentinos. A lo largo de más de doce meses, la demanda de divisas ha mantenido un ritmo sostenido, con variaciones mensuales vinculadas a la coyuntura económica y financiera. El repunte observado en junio de 2026 se enmarca dentro de esta dinámica de normalización del mercado de cambios.
Las fluctuaciones mensuales reflejan tanto decisiones de inversión como necesidades de cobertura ante cambios en las expectativas sobre inflación, tasas de interés y estabilidad macroeconómica. La participación de 1,5 millones de compradores en junio de 2026 subraya que la demanda de dólares no proviene de un reducido grupo de operadores, sino que está distribuida entre una base amplia de personas físicas.
Impacto en las empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, la persistencia de una fuerte demanda de dólares en junio de 2026 tiene implicaciones directas en la estrategia financiera y operativa. El acceso normalizado al mercado de cambios oficial permite a las pymes y empresas medianas cubrir sus necesidades de divisas sin intermediarios, aunque la magnitud de compras privadas puede influir en la disponibilidad de dólares y en las presiones sobre el tipo de cambio.
La salida de USD 500 millones hacia activos externos refleja una preferencia creciente por diversificar inversiones fuera de Argentina, un comportamiento que las empresas también replican. Simultáneamente, los USD 800 millones depositados en bancos locales indican que existe confianza en el sistema financiero argentino para mantener posiciones en divisas, lo cual facilita la gestión de tesorería corporativa. Para quienes operan en el comercio exterior, estos datos confirman que el acceso al dólar oficial sigue siendo una herramienta disponible y utilizada por la mayoría de los ahorristas, lo que impacta en la competitividad relativa de las operaciones de importación y exportación.







