El crédito en pesos al sector privado contrajo 1% real durante julio de 2026, según el último informe del Banco Central de la República Argentina (BCRA). La baja fue impulsada principalmente por una reducción significativa en financiaciones con tarjeta de crédito, mientras que los préstamos hipotecarios mantuvieron su expansión y acumulan un crecimiento interanual de 41,6% a precios constantes.
¿Cuánto cayó el crédito al sector privado en julio?
Durante julio de 2026, el crédito a los hogares registró una contracción de 1,1% real, marcando la primera caída desde marzo del mismo año. Según datos del BCRA, el financiamiento al consumo fue el segmento más afectado, aunque también se observaron retrocesos en líneas comerciales, aunque de menor magnitud. La contracción en tarjetas de crédito explicó la mayor parte de esta disminución, con una caída de 3,3% real, mientras que los préstamos personales se mantuvieron relativamente estables con una baja de apenas 0,2% real.
En términos de relación con el Producto Bruto Interno (PBI), el stock de crédito en pesos al sector privado se mantuvo en torno al 9%. No obstante, cuando se incluye el financiamiento en dólares —que cerró julio en US$ 25.241 millones— la ratio de crédito total alcanzó el 12,6% del PBI, evidenciando un crecimiento de 0,8% respecto a agosto de 2025.
Morosidad bancaria: récord en familias pero con señales de desaceleración
La morosidad bancaria continúa en niveles elevados durante 2026. La irregularidad del crédito privado subió de 7,6% a 7,7% en julio, mientras que en el segmento de familias pasó de 12,8% a 12,9% y en empresas de 3,5% a 3,6%. Sin embargo, existe una señal positiva en los datos: la probabilidad de default estimada por el BCRA bajó de 4,4% a 3,9% en familias y de 2,6% a 2,4% para el total del sistema.
Esta reducción en la probabilidad de incumplimiento indica que el flujo de nuevos créditos que pasan a situación irregular muestra cierta desaceleración, aunque la mora acumulada continúa en alza. El comportamiento refleja las dificultades que enfrentan los hogares argentinos: durante el segundo trimestre de 2026, el PIB cayó 0,6% desestacionalizado y el consumo privado retrocedió 2,4%, lo que explica en parte la contracción en financiamientos de consumo.
Hipotecarios en expansión: el segmento que resiste
A diferencia del crédito de consumo, los préstamos con garantía real crecieron 1,1% real durante julio, traccionados principalmente por el crédito hipotecario. Los préstamos hipotecarios treparon 2,8% real en julio y acumulan una expansión interanual de 41,6% a precios constantes, sostenidos en la modalidad UVA con más de dos años consecutivos de aumentos.
Para fortalecer este segmento, en agosto de 2026 se anunció el Programa de Licitación de Plazos Fijos con Destino a Crédito Hipotecario. Mediante este programa, el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES licitará hasta $ 2.000.000.000.000,00 en depósitos a plazo fijo en UVA a entidades financieras para la compra de primera vivienda, con una tasa máxima de UVA + 7,5%, plazo mínimo de 15 años y tope de 150.000 UVA por operación. Este nuevo fondeo tiene potencial para ampliar la oferta de créditos hipotecarios y generar actividad conexa en seguros, cuentas bancarias y herramientas de ahorro.
En contraste, los préstamos prendarios cayeron 1,1% real en agosto de 2026 y retrocedieron 8,0% real en la comparación interanual, evidenciando menor volumen de financiamiento bancario garantizado sobre vehículos.
Tasas de interés: fondeo caro pero sin traslado lineal
Durante agosto de 2026, la tasa TAMAR de bancos privados cerró en 24,7% TNA, 1,4 puntos porcentuales por encima de julio. Sin embargo, este encarecimiento del fondeo no se trasladó de manera uniforme a las tasas activas que cobran los bancos a los clientes.
El promedio informado por el BCRA para préstamos personales continuó en 65,8% TNA, mientras que el de tarjetas de crédito bajó de 82,7% a 79,1% TNA. Cada entidad financiera ajusta sus condiciones según el plazo, el riesgo crediticio, la liquidez disponible y el perfil del solicitante, lo que explica por qué no existe un traslado lineal de los costos de fondeo. Para acceder al crédito en las mejores condiciones, resulta recomendable comparar el costo financiero total, el monto de la cuota y las condiciones específicas de cada oferta más allá de la tasa nominal.
Impacto para empresas y administradores: qué significa esta reconfiguración crediticia
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, este mapa de crédito de 2026 presenta desafíos y oportunidades diferenciadas. La contracción en financiamiento de consumo refleja una economía doméstica debilitada que afecta la demanda de bienes y servicios, lo que incide directamente en los ingresos de las pymes. La morosidad elevada en familias —aunque con señales de desaceleración— sugiere que los clientes finales enfrentan presiones financieras crecientes.
Por otro lado, el crecimiento sostenido del crédito hipotecario abre oportunidades para empresas vinculadas a la construcción, inmobiliario y servicios asociados. El nuevo programa de fondeo del FGS-ANSES puede dinamizar esta actividad durante los próximos trimestres. Desde la perspectiva de financiamiento empresarial, la caída en líneas comerciales requiere atención: las empresas deben diversificar sus fuentes de fondeo y evaluar alternativas más allá del crédito bancario tradicional. Monitorear la evolución de tasas resulta crítico para optimizar costos de capital y decisiones de inversión.







