Los seguros contra default argentino alcanzaron máximos en los plazos más cortos durante septiembre de 2026, reflejando la preocupación de inversores internacionales por la capacidad del Gobierno para afrontar vencimientos en moneda extranjera. El deterioro en el ritmo de compra de divisas por parte del Banco Central generó una inversión en la curva de Credit Default Swaps (CDS) que señala riesgos inmediatos de liquidez más que problemas de solvencia de mediano plazo.
¿Cuál es el nivel actual de los CDS argentinos?
Los contratos de seguros crediticios a un año operan en una zona de 1.600 a 1.900 puntos básicos, mientras que los de dos años se mueven entre 1.200 y 1.450 puntos. Esta estructura invertida resulta inusual: es más costoso cubrirse contra un evento crediticio durante los próximos doce meses que hacerlo a plazo mayor, una anomalía que concentra la atención del mercado en los vencimientos inmediatos.
Operadores del mercado OTC explican que la curva refleja un riesgo de refinanciación en el corto plazo más que dudas sobre la solvencia argentina de largo aliento. El mercado comenzó a enfocarse en la disponibilidad de dólares para afrontar los compromisos que se acumulan hacia 2027.
Freno en la acumulación de reservas: los números que alarman
El Banco Central redujo drásticamente su ritmo de compra de divisas durante 2026. Las adquisiciones pasaron de alrededor de USD 103 millones diarios en julio a USD 39 millones en agosto y menos de USD 15 millones diarios en septiembre. El promedio móvil de cinco ruedas llegó a caer a la zona de USD 12 millones diarios, uno de los niveles más bajos del año.
A pesar de que la balanza comercial continuó dejando un superávit importante, el Central absorbió apenas una pequeña proporción de las divisas operadas en el mercado. Las reservas llegaron a ubicarse USD 910 millones por debajo del máximo alcanzado en agosto, según cálculos de Fortress. El desafío no radica solamente en que ingresen dólares, sino en cuántos de esos dólares terminan efectivamente en el balance de la autoridad monetaria.
El calendario de vencimientos: USD 50.000 millones en dos años
La preocupación se intensifica cuando el freno en acumulación de reservas se enfrenta con el cronograma de deuda. Durante 2027, Argentina debe afrontar vencimientos en moneda extranjera por USD 21.400 millones, seguidos de otros USD 27.800 millones en 2028. Son casi USD 50.000 millones en apenas dos años, una cifra que obliga al Gobierno a combinar reservas disponibles, refinanciamiento de deuda y potencial regreso al mercado internacional de crédito.
El Fondo Monetario Internacional también expresó su preocupación en sus últimas revisiones. Señaló que la capacidad de pago argentina continúa expuesta a riesgos excepcionales y vinculó la sostenibilidad del programa con un fortalecimiento de las reservas y la recuperación del acceso a mercados de financiamiento internacional. El bajo nivel de reservas líquidas adquiere particular importancia ante las obligaciones que se aproximan.
¿Qué muestran los mercados de divisas offshore?
Los contratos NDF (Non-Deliverable Forward), utilizados por fondos, bancos y empresas internacionales para cubrirse del peso sin operar físicamente la moneda argentina, muestran una pendiente considerablemente alcista. Las cotizaciones OTC ubican al NDF de octubre de 2026 entre $1.555 y $1.570, el de diciembre entre $1.635 y $1.655 y el de marzo de 2027 entre $1.760 y $1.790. Para septiembre de 2027, las operaciones se mueven entre $2.010 y $2.060.
Estos valores incorporan diferenciales de tasas e inflación, restricciones cambiarias y distintas primas de riesgo. Aunque no deben interpretarse como proyecciones directas del dólar, muestran que el costo de cubrirse frente al peso aumenta considerablemente a medida que el horizonte se acerca a 2027. Dos mercados diferentes envían señales convergentes: los CDS reflejan encarecimiento en la cobertura crediticia de corto plazo, mientras los NDF muestran una prima creciente para cubrir riesgo cambiario conforme avanza el año próximo.
Movimientos previos del Banco Central
La preocupación ya había obligado al Banco Central a tomar medidas. En julio de 2026, refinanció USD 6.000 millones correspondientes a operaciones de repo y trasladó vencimientos que estaban concentrados en 2026 y 2027 hasta septiembre de 2028. La operación buscó despejar compromisos inmediatos y mejorar la liquidez en moneda extranjera en el corto plazo.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
El encarecimiento de los seguros crediticios y la volatilidad en los mercados de divisas offshore generan un escenario complejo para las empresas argentinas con exposición en moneda extranjera. Para administradores y dueños de negocios, la inversión en la curva de CDS representa un indicador crítico: el mercado internacional dejó de concentrar exclusivamente sus dudas en lo que pueda ocurrir después de las elecciones de 2027 y comenzó a cobrar una prima extraordinariamente alta para cubrirse de lo que pueda suceder antes.
Las compañías con deudas en dólares, importaciones o inversiones en el exterior deben monitorear atentamente estos movimientos. El punto decisivo será si el Gobierno consigue revertir en los próximos meses el freno en acumulación de reservas. Mientras el acceso al financiamiento internacional permanezca cerrado a tasas razonables, los dólares del Banco Central funcionan como una de las principales garantías frente al calendario de vencimientos, y su disponibilidad impacta directamente en la estabilidad macroeconómica que afecta a todas las operaciones empresariales.







