El Ministerio de Economía busca captar más de USD 1.351 millones con el Bonar 2029 en una licitación quincenal que incluye un instrumento innovador: un bono dual que ajusta por Tamar o dólar oficial para atraer inversores con cobertura cambiaria.
¿Qué es el nuevo bono dual que lanza el Gobierno?
La Secretaría de Finanzas incorpora un instrumento inédito en la licitación de este miércoles 29 de julio: un bono dual diseñado para inversores que desean mantener exposición en pesos sin perder protección frente al tipo de cambio oficial. Se trata de un cupón cero con vencimiento el 28 de enero de 2028 que ajusta por el mayor rendimiento entre dos mecanismos: la Tamar (tasa mayorista para plazos fijos de más de $1.000 millones) o el dólar linked.
Esta estructura permite que los tenedores reciban el beneficio más alto de ambos sistemas de ajuste, combinando la renta en pesos con cobertura cambiaria. El equipo de Finanzas busca con esta herramienta no solo medir el apetito de los inversores por nuevas alternativas de protección, sino también extender el plazo promedio de la deuda en moneda local, especialmente considerando los vencimientos concentrados en 2027, año electoral.
Comparativa de rendimientos: Boncer versus dólar linked
Actualmente, el Boncer TZX28 —el bono de referencia más cercano para valorar el nuevo dual— rinde aproximadamente 8%, mientras que un dólar linked de duración similar ofrece 8,9%. Esta diferencia de 90 puntos básicos refleja el riesgo que el mercado asigna a una posible brecha cambiaria después de las elecciones presidenciales.
El carácter dual del nuevo instrumento intenta captar inversores que priorizan la doble cobertura ante la inestabilidad cambiaria sin renunciar a la exposición en moneda local. Nicolás Capella, Sales Trader de Invertir en Bolsa, estimó que el monto adjudicado en el Bonar 2029 podría ubicarse entre USD 300 millones y USD 500 millones sumando ambas rondas de licitación.
Vencimientos en pesos y estrategia de tasas
Además de buscar dólares frescos, el Gobierno debe renovar y extender vencimientos por 8,5 billones de pesos en esta licitación. El menú de instrumentos incluye opciones a tasa fija, bonos Cer/Tamar, títulos dólar linked y el hard dollar AO29.
En la licitación anterior, la Secretaría de Finanzas recibió ofertas por USD 985 millones en la primera vuelta pero adjudicó solo USD 470 millones, priorizando mantener la Tasa Nominal Anual (TNA) por debajo del 8% sobre captar la mayor cantidad de dólares. Esta estrategia confirmó que el objetivo central es preservar el costo de financiamiento, restringiendo volúmenes si es necesario. Si no se reúne la suma buscada el miércoles, el jueves se abrirá una segunda vuelta donde se podrá colocar hasta USD 150 millones adicionales.
Contexto de confianza y expectativas cambiarias
La aparición del bono dual se produce en un escenario de volatilidad política y cambiaria. El vocero presidencial Adrián Ravier sostuvo hace poco que es "una posibilidad" que el dólar llegue a $1.800 en los próximos meses, posteriormente aclarando que se refería a octubre de 2027. Desde enero, el tipo de cambio mayorista se mantiene con variaciones en torno a $1.500.
Ignacio Morales, director de inversiones de Wise Capital, consideró que los comentarios sobre el dólar oficial en $1.800 no tendrían impacto determinante en la licitación. El Gobierno probablemente esperará consolidar la desinflación antes de convalidar una suba brusca del tipo de cambio. Sin embargo, Morales proyectó que los instrumentos dólar linked, especialmente la Lelink de septiembre y el nuevo bono dual, recibirán buena demanda.
Un dato preocupante es la caída del Índice de Confianza en el Gobierno medido por la Universidad Torcuato Di Tella, que retrocedió más de 6% respecto al mes anterior y alcanzó el menor registro de la gestión de Javier Milei. El mercado utiliza este índice como termómetro electoral y de expectativas políticas, lo que intensifica la atención de los inversores sobre el clima político y las perspectivas cambiarias.
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para los dueños y administradores de empresas, esta licitación y el nuevo bono dual tienen implicaciones directas. La estrategia del Gobierno de extender plazos en pesos mientras ofrece cobertura cambiaria refleja la persistencia de la incertidumbre sobre el tipo de cambio futuro. Esto afecta decisiones de financiamiento empresario: tasas de interés más altas en pesos y la permanencia de brechas cambiarias implican mayores costos de capital para inversiones y operaciones.
La volatilidad política medida por el índice de confianza también impacta en el acceso al crédito y en la disponibilidad de financiamiento para pymes. Empresas con exposición en dólares deben monitorear la estrategia de política cambiaria del Gobierno: un salto del tipo de cambio oficial modificaría pasivos y márgenes operativos. Simultáneamente, la extensión de plazos de deuda pública reduce presión sobre tasas de corto plazo, lo que beneficia a empresas con deuda en pesos a plazo fijo.
La aparición de instrumentos como el bono dual también señala que el Gobierno busca mantener la confianza de inversores institucionales, un factor clave para la estabilidad cambiaria que las empresas necesitan para planificar operaciones e inversiones a mediano plazo.







