Los productores agrícolas mantienen sin liquidar aproximadamente la mitad de la cosecha de soja esperada para 2026, acumulando más de US$ 12.000 millones en divisas potenciales que podrían ingresar al mercado de cambios en los próximos meses.
¿Cuánta soja falta vender y cuál es el monto en dólares?
Según datos de la Secretaría de Agricultura actualizados a mediados de julio de 2026, las ventas totales de soja alcanzaban 22,2 millones de toneladas, representando apenas el 43% de la producción estimada en 51,5 millones de toneladas por la Bolsa de Comercio de Rosario. Tras las últimas liquidaciones registradas en agosto, ese porcentaje se ubicaría actualmente en torno al 50% de la campaña esperada.
El volumen pendiente de comercialización, combinado con un remanente de 3,5 millones de toneladas del año anterior, representa un valor de más de US$ 12.000 millones a cotizaciones internacionales vigentes. Los operadores del mercado de cambios estiman que aproximadamente el 75% de ese monto ingresar al mercado oficial, lo que implicaría un flujo superior a US$ 9.000 millones en los próximos trimestres.
Este volumen retenido por los productores contrasta con las expectativas iniciales de la campaña y refleja una estrategia deliberada del sector agrícola. Analistas de Max Capital señalan que los vendedores de soja "parecen no tener apuro por vender y podrían estar esperando mejores incentivos" para acelerar sus operaciones, ya sea por suba de precios internacionales o cambios en la política fiscal.
Retenciones a la soja: cuándo baja la alícuota
Durante el evento de La Rural en julio, el presidente Javier Milei reiteró su compromiso de eliminar completamente las retenciones al sector agropecuario. No obstante, el ministro Luis Caputo aclaró que la reducción escalonada de aranceles ya fue anunciada en mayo de 2026 y no habrá modificaciones adicionales en el corto plazo.
Para la soja específicamente, el cronograma de baja de retenciones comenzará en 2027 con una reducción de 0,25 puntos porcentuales a lo largo del año, pasando de 23,75% a 21%. Durante 2028, la alícuota disminuirá 0,5 puntos mensuales, siguiendo el mismo patrón que otros cultivos. La expectativa de eliminación total de derechos de exportación quedaría reservada para un eventual segundo mandato presidencial.
Presión cambiaria y proyecciones del dólar mayorista
La demanda sostenida de dólares mantiene presión alcista sobre el tipo de cambio oficial mayorista, que se negocia por debajo de los $1.500 gracias a intervenciones del Banco Central en los mercados de dólar linked y contratos de futuros. Sin embargo, durante la última semana de julio, el BCRA redujo notablemente su presencia operativa en estos segmentos.
Las declaraciones del vocero presidencial Adrián Ravier, quien mencionó la posibilidad de un dólar cercano a $1.800 en los próximos meses, generaron volatilidad y expectativas devaluatorias en el mercado. Las consultoras privadas, en cambio, proyectan un escenario más moderado: $1.673 para el cierre de 2026 y alrededor de $1.805 dentro de doce meses, según estimaciones de Wise Capital.
Impacto para empresas y administradores: oportunidades y riesgos en el mercado de cambios
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, el panorama actual presenta tanto oportunidades como desafíos en el acceso a divisas. El ingreso esperado de más de US$ 9.000 millones del sector sojero podría aliviar la presión sobre la oferta de dólares en los próximos trimestres, reduciendo volatilidad y facilitando operaciones de importación y financiamiento en moneda extranjera.
Sin embargo, la incertidumbre sobre el timing exacto de estas liquidaciones y los movimientos cambiarios genera riesgos para empresas con exposición en dólares. Las pymes y medianas empresas que dependen de importaciones o tienen deudas en moneda extranjera deben monitorear de cerca las proyecciones de tipo de cambio y las intervenciones del BCRA. La posible estabilización del dólar en torno a $1.673 hacia fin de año permitiría una mejor planificación financiera, mientras que un salto hacia $1.800 impactaría significativamente en costos de operación y rentabilidad.
La política de reducción gradual de retenciones también abre perspectivas para sectores vinculados al agro: proveedores de insumos, logística y servicios financieros podrían beneficiarse de una mayor liquidez en el sector. Simultáneamente, empresas con posiciones en dólares futuros deben estar atentas a los movimientos del Banco Central en esos mercados, que continúan siendo herramientas clave para contener expectativas devaluatorias.







