Michael Burry, el inversor que anticipó el colapso de 2008, alerta nuevamente sobre una posible corrección severa en los mercados estadounidenses similar a la de 1987, en momentos en que el S&P 500 alcanza máximos históricos impulsado por el entusiasmo en torno a la inteligencia artificial.
¿Qué señales de alerta envía Burry sobre el mercado actual?
Burry mantiene que estamos cerca de un máximo importante del mercado, posiblemente seguido de una caída de proporciones similares a la del 19 de octubre de 1987, cuando el Dow Jones se desplomó más del 22% en una sola sesión. Durante el martes 4 de agosto de 2026, el S&P 500 cerró en 7.736,52 puntos con una ganancia de 1,79%, mientras que el Nasdaq Composite avanzó 2,59% hasta alcanzar un máximo histórico de 26.584,99.
El inversor publicó sus análisis en una nota titulada "Trading Post August 4, 2026 My Options" en su plataforma Substack, donde expresó su convicción sobre los riesgos latentes. Aunque reconoce que los nuevos máximos tienden a atraer capital fresco hacia el mercado, sostiene que los fundamentos no justifican las valuaciones actuales en el sector tecnológico.
Posiciones cortas en tecnología e inteligencia artificial
Burry mantiene apuestas bajistas contra varios nombres vinculados a la inteligencia artificial y tecnología. Sus posiciones cortas incluyen:
- Nvidia (la única posición perdedora hasta el momento)
- Tesla
- Palantir
- Micron
- Applied Materials
- Caterpillar
- ETF iShares Semiconductor (SOXX)
Todas estas posiciones resultan rentables para Burry excepto su apuesta contra Nvidia, que enfrenta una prueba decisiva el 26 de agosto de 2026, cuando la empresa reportará sus ganancias trimestrales. A pesar del desempeño negativo de esta posición, el inversor ha señalado que cortaría sus pérdidas si los movimientos se produjeran de manera decisiva en su contra.
¿Por qué Burry cuestiona la sostenibilidad del boom de la IA?
La tesis central de Burry se centra en que el auge de la inteligencia artificial no se sustenta en fundamentos económicos sólidos, sino en una ola de financiamiento que podría revertirse en cualquier momento. Argumenta que la infraestructura requerida para desarrollar y desplegar sistemas de IA depende de inversiones masivas cuya rentabilidad futura resulta incierta.
Un factor adicional que preocupa al inversor es el comportamiento de los fondos sistemáticos. Cuando la volatilidad disminuye, estos fondos tienden a aumentar su apalancamiento para mantener los retornos esperados, creando condiciones frágiles que podrían desencadenar correcciones abruptas si la volatilidad regresa o si el flujo de capital se invierte.
Nvidia y el próximo reporte de ganancias: punto de inflexión
Nvidia representa un caso especial en la cartera de Burry. Mientras que casi todos los analistas de Wall Street mantienen recomendaciones de compra sobre la acción, la posición corta de Burry ha generado pérdidas conforme el fabricante de chips ha avanzado impulsado por el entusiasmo en torno a la IA.
El reporte de ganancias programado para el 26 de agosto podría validar o refutar la tesis bajista de Burry. Si Nvidia supera expectativas, la posición podría sufrir pérdidas adicionales. Si decepciona, podría confirmar que la sobrevaloración del sector es insostenible.
Contexto macroeconómico y flujos de capital
Durante el martes, los mercados avanzaron con solidez gracias a resultados corporativos positivos y a la caída de los precios del petróleo, impulsada por expectativas sobre la reapertura del estrecho de Ormuz. Este escenario ha aliviado temporalmente las preocupaciones inflacionarias.
Sin embargo, Burry advierte que estos factores positivos podrían enmascarar desequilibrios subyacentes. La comparación con 1987 no es casual: en ambos contextos, máximos históricos consecutivos atraen dinero fresco que puede acelerar correcciones cuando la dinámica se invierte.
Impacto en empresas y administradores argentinos: qué significa esta volatilidad global
Para dueños y administradores de empresas argentinas, las advertencias de Burry tienen implicaciones concretas. Una corrección severa en los mercados estadounidenses tendría efectos en cascada sobre la economía global, afectando directamente el acceso a financiamiento internacional, las tasas de interés y la disponibilidad de crédito en dólares.
Las empresas argentinas con exposición a mercados externos, deuda en dólares o dependencia de importaciones de tecnología enfrentarían presiones adicionales. Además, una contracción en los mercados globales típicamente fortalece el dólar frente a monedas emergentes, impactando el costo de endeudamiento externo y los márgenes de negocios importadores.
Por otro lado, si bien Burry ha demostrado capacidad predictiva en 2008, sus análisis también incluyen predicciones erróneas a lo largo de su carrera. Los administradores financieros argentinos deberían monitorear estas dinámicas sin asumir que una corrección es inminente, pero manteniendo márgenes de prudencia en la gestión de tesorería y endeudamiento en moneda extranjera.







