Durante la semana del 5 al 8 de agosto de 2026, los activos argentinos experimentaron una caída significativa mientras Wall Street avanzaba, reflejando una desconexión entre los mercados locales y globales. El contexto geopolítico internacional, con tensiones en Medio Oriente y la incertidumbre electoral estadounidense, presionó tanto a las acciones como a los bonos soberanos argentinos, mientras el dólar se mantuvo contenido por intervención oficial.
¿Cuánto cayó el Merval en la última semana?
El índice S&P Merval registró una caída de 6,2% en pesos durante estos cinco días, extendiendo una serie de seis ruedas consecutivas en rojo. Medido en dólares por la paridad del contado con liquidación, la pérdida fue más profunda: 6,7%, rompiendo el piso de los USD 2.000 y retrocediendo a mínimos no vistos desde el 22 de mayo pasado. El índice cerró en 3.086.785 puntos, el nivel más bajo desde el 5 de junio.
Este desempeño negativo contrasta con los números de Wall Street, donde los principales índices registraron alzas semanales entre 2,4% y 4,9%, alcanzando máximos históricos. Entre los títulos argentinos negociados en dólares en Nueva York, varios papeles acusaron pérdidas cercanas al 10%, destacándose Banco Supervielle con una caída de 10,2% y Loma Negra de 9,9%.
Riesgo país: el indicador que preocupa a inversores
El riesgo país de Argentina avanzó 17 puntos básicos, alcanzando los 451 puntos, un máximo desde el 10 de junio. Los bonos soberanos en dólares —Globales y Bonares— promediaron una caída de 0,9% en el balance de cinco ruedas. Este movimiento refleja la percepción de mayor incertidumbre sobre la capacidad del país para servir su deuda externa.
Según analistas de Cohen Aliados Financieros, "la tensión en torno al Estrecho de Ormuz volvió a impulsar al crudo, presionó al alza los rendimientos del Tesoro estadounidense y golpeó a las acciones, mientras el dólar se fortaleció". Este factor externo se sumó a las presiones locales sobre los activos argentinos.
Dólar mayorista: contención oficial en $1.500
En el mercado de cambios, el dólar mayorista negoció al filo de los $1.500, con intervención indirecta del Gobierno a través de ventas de títulos dollar linked realizadas por el Tesoro en el mercado secundario y la oferta del Banco Central de Contratos de dólar futuro. El tipo de cambio mayorista quedó ofrecido a $1.498,50 y avanzó 13,50 pesos durante la semana, equivalente a 0,9%.
En lo que va de 2026, el dólar mayorista mantiene una leve alza de 43,50 pesos, representando un incremento de 3%. El Banco Central fijó un techo para las bandas cambiarias en $1.852,73, dejando al dólar mayorista a 354,23 pesos por debajo de ese límite teórico, equivalente al 23,6% de la flotación permitida.
El dólar al público cerró invariable a $1.520 para la venta en el Banco Nación, manteniéndose en este máximo nominal por tercer día consecutivo. Durante la semana ganó diez pesos o 0,7%. El dólar blue, en tanto, hilvanó siete ruedas consecutivas en baja, cerrando a $1.525 para la venta con un descenso semanal de 35 pesos, equivalente a 2,2%.
Compras del BCRA y reservas internacionales
El Banco Central compró un total de USD 111 millones durante las cinco sesiones cambiarias de la semana, un volumen menor al de semanas anteriores. Las reservas internacionales finalizaron en USD 49.455 millones, tras haber superado el miércoles 5 de agosto los USD 50.000 millones por primera vez en siete años.
Según analistas de IEB, "la moderación en el ritmo de compras refuerza la hipótesis de que los $1.500 funcionan como un techo de facto dentro del esquema de bandas. A medida que el tipo de cambio se acerca a ese valor, el BCRA vende dollar linked y modera las compras en el mercado de cambios". Esta estrategia de sincronía entre el Tesoro y el Banco Central busca calibrar la liquidez con sus consecuencias en las tasas de interés y, finalmente, en el tipo de cambio.
Economía a dos velocidades: el riesgo detrás de los números
Más allá de los indicadores macroeconómicos, existe una brecha creciente entre sectores ganadores y rezagados. Según Alfredo Marentes, analista de Mercados de VT Markets, "existe un motor externo potente, pero un mercado interno que no arranca. Vemos una economía a dos velocidades donde energía, minería, agro e intermediación financiera lideran, mientras industria, comercio, construcción y logística permanecen rezagados, golpeados por un consumo interno débil y salarios que no logran recomponerse".
La Gerencia de Estudios Económicos del Banco Provincia señala que "la insuficiencia de ingresos, agudizada en 2026, es una consecuencia inmediata del deterioro del mercado de trabajo. La mayor precarización del empleo golpea tanto a trabajadores con condiciones inestables como a empresas que venden al mercado interno, viéndose obligadas a ajustar cantidades por la caída generalizada del poder adquisitivo".
Implicancias para empresas y administradores de negocios
Para dueños y administradores de empresas, esta semana de volatilidad en los mercados financieros genera múltiples desafíos operacionales y financieros. La caída del Merval y el aumento del riesgo país elevan el costo de financiamiento para empresas que acceden al mercado de capitales local o buscan refinanciar deuda. Las pymes que dependen de crédito bancario enfrentan tasas de interés más elevadas, producto de la menor liquidez en pesos y la política monetaria restrictiva del Banco Central.
Simultáneamente, la contención del dólar en $1.500 beneficia a empresas con pasivos en moneda extranjera, pero complica la situación de sectores exportadores que ven erosionados sus márgenes en pesos. La economía a dos velocidades implica que negocios ligados a consumo interno —comercio, construcción, logística— continuarán enfrentando presiones sobre demanda y márgenes, mientras que sectores de exportación (minería, agro, energía) mantienen mejor desempeño relativo. Para 2026, la prioridad del Gobierno en el ancla cambiaria y la restricción monetaria seguirá limitando la expansión del crédito, obligando a empresas a optimizar capital de trabajo y evaluar alternativas de financiamiento más allá del sistema financiero tradicional.







