Los mercados argentinos operaron con movimientos moderados este martes 11 de agosto de 2026, reflejando un escenario mixto en Wall Street y presiones geopolíticas internacionales que limitan el impulso alcista en los activos locales.
¿Cómo cerró el Merval y qué pasó con los bonos?
El índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires registró una caída de 0,4%, ubicándose en 3.110.000 puntos al cierre de la sesión matutina. En contraste, los títulos públicos denominados en dólares —Bonares y Globales— mostraron un desempeño positivo con alzas moderadas promediadas en 0,2%. Este patrón refleja una preferencia relativa de los inversores por activos de renta fija frente a la volatilidad de las acciones.
Riesgo país: nueva baja en la evaluación de JP Morgan
El indicador de riesgo país de JP Morgan descendió tres puntos básicos, posicionándose en 462 puntos básicos para la Argentina. Esta métrica, que mide la percepción de riesgo soberano del país, continúa reflejando un contexto de relativa estabilidad en la evaluación internacional de los activos argentinos, aunque sujeto a presiones externas derivadas de tensiones geopolíticas.
La baja en el riesgo país contrasta con la caída del Merval, sugiriendo que los inversores institucionales mantienen confianza en los instrumentos de deuda argentina mientras se muestran cautelosos con las acciones locales.
¿Qué pasó en Wall Street y los mercados de commodities?
Los indicadores estadounidenses operaron con poco movimiento durante la jornada. El Dow Jones de Industriales se mantuvo prácticamente neutro, mientras que el Nasdaq retrocedió 0,2%, presionado por preocupaciones sobre tensiones geopolíticas en Oriente Medio. Según reportes de Yahoo Finance, las continuas fricciones internacionales y las exigencias en torno a indemnizaciones de guerra ejercen presión a la baja sobre las cotizaciones.
En el mercado de energía, el petróleo Brent del Mar del Norte subió 0,5% a US$ 88,16 por barril en los contratos para octubre, mientras que el crudo intermedio de Texas avanzó 0,3% a US$ 82,41 en las entregas pactadas para septiembre. Este comportamiento alcista de los precios petroleros benefició a las empresas energéticas argentinas.
Acciones argentinas: YPF y Mercado Libre lideran las ganancias
Entre los valores argentinos negociados en Nueva York, los resultados fueron disímiles. Mercado Libre ganó 5% y Banco Supervielle avanzó 4,3%, liderando el desempeño positivo. Por su parte, YPF subió 1,9% luego de reportar un excelente balance correspondiente al segundo trimestre de 2026.
El movimiento más relevante de la sesión fue Metrogas, que escaló 15% en la Bolsa porteña tras confirmarse la venta del 70% de sus acciones a manos del grupo controlante de Edenor, operación que fue concretada por YPF por US$ 780 millones. Edenor, por su parte, retrocedió 0,1%.
YPF eleva proyecciones de EBITDA para 2026
La petrolera estatal argentina anunció durante la jornada una revisión al alza de sus proyecciones financieras. YPF proyecta un EBITDA de US$ 8.000 millones para 2026, por encima de la estimación previa de US$ 6.000 millones, según declaró el presidente ejecutivo de la empresa, Horacio Marín.
Durante el segundo trimestre de 2026, YPF reportó una utilidad de US$ 1.210 millones. Las inversiones proyectadas para el año se ubicarían entre US$ 5.800 y US$ 6.200 millones, superando la estimación anterior de US$ 5.500 a US$ 5.800 millones. Estos números reflejan la solidez operativa de la compañía en un contexto de precios de energía sostenidos.
Expectativas para las próximas sesiones: licitación de deuda e inflación
El Gobierno argentino se prepara para una licitación de deuda el miércoles 12 de agosto, buscando renovar 12 vencimientos de corto plazo por aproximadamente 4,5 billones de pesos. Este evento será crítico para evaluar la demanda de instrumentos soberanos en el contexto del esquema monetario híbrido implementado por las autoridades.
Un día después de la licitación, el INDEC reportará el índice de precios minoristas (IPC) de julio, cuya lectura se espera sea del 2% según sondeos de mercado. Esta cifra de inflación será fundamental para evaluar la trayectoria de precios y el éxito de la política de austeridad fiscal del Gobierno.
Presiones sobre el tipo de cambio y el esquema monetario
Según reportes de Max Capital, la reciente presión sobre el tipo de cambio nominal ha motivado mayores intervenciones del Banco Central para mantenerlo por debajo de 1.500 pesos por dólar. El BCRA ha combinado ventas de instrumentos dollar-linked con menores compras no esterilizadas, reduciendo así el carácter expansivo de su operatoria.
El equipo económico busca anclar la moneda local mediante el fortalecimiento del programa de financiamiento y una mayor contención de los salarios del sector público, priorizando la austeridad fiscal. Este esquema será puesto a prueba en un contexto de año preelectoral, con elecciones presidenciales pautadas para octubre de 2027, cuando el presidente Javier Milei buscará su reelección.
Impacto para empresas y administradores: volatilidad controlada pero presiones latentes
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, el panorama de mercados de agosto de 2026 presenta un escenario de relativa estabilidad con riesgos contenidos. La baja del riesgo país a 462 puntos básicos facilita el acceso al financiamiento en dólares y mejora las condiciones para refinanciación de pasivos externos. Sin embargo, la caída del Merval refleja cautela institucional que podría afectar la valuación de empresas que cotizan en bolsa.
Las presiones sobre el tipo de cambio nominal requieren que las empresas con exposición en dólares monitoreen de cerca las intervenciones del BCRA y ajusten sus estrategias de cobertura. La próxima licitación de deuda y el dato de inflación de julio serán indicadores clave: si el IPC supera el 2% esperado, podría derivar en mayores presiones cambiarias que afecten costos de importación y márgenes operativos.
Para sectores como energía y commodities, el comportamiento alcista del petróleo Brent beneficia márgenes, pero la volatilidad geopolítica internacional introduce incertidumbre. Empresas con inversiones planeadas o proyectos de expansión deberían evaluar el timing de sus decisiones de capital en función de la evolución del esquema monetario híbrido y la estabilidad del tipo de cambio en los próximos meses.







