El Banco Central de la República Argentina (BCRA) intensificó sus compras de divisas tras la conclusión de la misión técnica del Fondo Monetario Internacional (FMI) en septiembre de 2026, aunque los vencimientos de deuda limitan la retención neta de reservas internacionales.
¿Cuánto compró el BCRA en las últimas semanas?
Durante la semana del 30 de septiembre al 4 de octubre de 2026, la autoridad monetaria adquirió USD 369 millones en operaciones de cambio. El mayor volumen se registró el miércoles con USD 160 millones, seguido por el jueves con USD 93 millones. En los primeros días de octubre, la entidad continuó con compras de USD 14 millones el lunes, USD 41 millones el martes y USD 45 millones el miércoles.
Esta aceleración refleja una mayor presencia del BCRA en el mercado de cambios después de las conversaciones con técnicos del FMI respecto a las metas del primer semestre de 2026 y la evolución del programa económico acordado.
La brecha entre compras y reservas retenidas
Según análisis de la consultora Analytica, existe una diferencia significativa entre lo que compra el BCRA y lo que efectivamente retiene. Durante 2026, la entidad presidida por Santiago Bausili acumuló más de USD 14.700 millones en compras de divisas, pero la acumulación neta llegó apenas a USD 8.760 millones desde el 2 de enero.
Esta brecha de aproximadamente USD 5.900 millones se explica por varios factores que erosionan las reservas internacionales:
- Pagos de los Bonos para la Reconstrucción de una Argentina Libre (Bopreal)
- Operaciones de repo con bancos comerciales
- Movimientos del Tesoro Nacional, que utilizó neto USD 6.658 millones de la Cuenta Única del Tesoro (CUT)
El Tesoro fue responsable de una parte sustancial de la diferencia. Sus operaciones netas, descontadas las transacciones con el BCRA, alcanzaron USD 6.658 millones, lo que explica por qué el saldo consolidado de divisas no refleja el volumen de compras que realiza la autoridad monetaria.
Volatilidad en la acumulación neta semanal
La evolución de las reservas netas mostró volatilidad a lo largo de 2026. En mayo se registró el mejor resultado semanal con USD 2.493 millones, mientras que en agosto la medición arrojó un saldo negativo de USD 709 millones. En septiembre, los datos alternaron entre resultados favorables de USD 91 millones y USD 30 millones, pero también negativos de USD 903 millones.
En lo que va de octubre de 2026, la serie volvió a terreno positivo con USD 85 millones, aunque los analistas advierten que esta recuperación aún no genera un nuevo impulso sostenido como el que se observó en meses anteriores.
Compras mensuales y pausa en emisiones de bonos
Septiembre de 2026 registró el menor volumen mensual de compras del año con USD 473 millones. Sin embargo, en los primeros siete días de octubre la entidad ya había adquirido USD 469 millones, lo que sugiere que el ritmo se mantendría o superaría el mes anterior.
Paralelamente, el Tesoro suspendió las nuevas colocaciones de bonos en dólares en el mercado local para evitar validar tasas de interés más elevadas. La última emisión del bono AO29 ocurrió el 13 de agosto de 2026 por USD 100 millones. Desde entonces, el total colocado se mantuvo en USD 1.200 millones, significativamente por debajo de los USD 2.000 millones previstos en el programa financiero presentado por el ministro de Economía Luis Caputo.
Implicaciones para empresas y administradores de negocios
Para los dueños y administradores de empresas argentinas, esta dinámica de reservas tiene impactos directos. La brecha entre compras y retención neta de divisas condiciona la disponibilidad de dólares en el mercado de cambios y presiona sobre la estabilidad cambiaria. Una menor acumulación neta de reservas limita el colchón de divisas que tiene el BCRA para intervenir ante presiones especulativas o volatilidad del mercado paralelo.
Además, la pausa en colocaciones de bonos en dólares del Tesoro reduce la oferta de activos en moneda extranjera para inversores locales, lo que puede intensificar la demanda de dólares billete o financieros. Las empresas que dependen de financiamiento en dólares o que mantienen posiciones en divisas deben monitorear estas dinámicas con atención, ya que afectan tanto la disponibilidad como los costos de acceso a moneda extranjera en el mercado local.
La estrategia de acelerar compras sin suspender los pagos de deuda refleja un equilibrio frágil: el BCRA busca acumular reservas para fortalecer la posición externa, pero los vencimientos de Bopreal y las necesidades del Tesoro consumen una parte significativa de esas adquisiciones, limitando el impacto neto sobre las reservas internacionales disponibles.







