La ciudad de Baltimore presentó demandas contra los mercados de predicción Kalshi y Polymarket acusándolos de operar apuestas deportivas sin licencia estatal. El caso involucra a Coinbase, Robinhood y Webull como distribuidores de Kalshi y busca sanciones máximas, restitución y bloqueo de operaciones.
¿Cuáles son los cargos contra Kalshi y sus socios?
La demanda presentada por el alcalde Brandon Scott y el Concejo Municipal de Baltimore en el Tribunal de Circuito de la Ciudad de Baltimore acusa a Kalshi Inc., KalshiEX LLC, Robinhood Markets, Robinhood Derivatives, Webull Corporation, Webull Financial y Coinbase Financial Markets de violar la Ordenanza de Protección al Consumidor local. Según la ciudad, estas plataformas ofrecen contratos de eventos deportivos —ganadores de partidos, márgenes de puntos y rendimiento de jugadores— sin las licencias estatales requeridas para operadores de apuestas deportivas tradicionales.
La acusación sostiene que Coinbase, Robinhood y Webull permiten a sus usuarios negociar directamente contratos deportivos de Kalshi desde sus aplicaciones, funcionando efectivamente como casas de apuestas no autorizadas. La ciudad alega ocho cargos de comercio engañoso y desleal contra estas cuatro plataformas, argumentando además que los "combos" ofrecidos en Kalshi y Robinhood operan idénticamente a las apuestas combinadas (parlays) de las casas de apuestas con licencia.
¿Qué argumenta Kalshi en su defensa?
Un portavoz de Kalshi rechazó las acusaciones señalando que la empresa opera bajo supervisión regulatoria federal. "Kalshi pasó años siendo regulado por el gobierno federal y cumple con todas las regulaciones aplicables, incluidas las leyes de protección al consumidor", expresó el representante a The Block. La empresa destacó que los mercados de predicción funcionan como espacios "neutrales, justos y transparentes" y se comprometió a defenderse en los tribunales si es necesario, aunque también manifestó disposición a dialogar con el alcalde sobre preocupaciones genuinas.
Sin embargo, Baltimore sostiene que la regulación federal no exime a estas plataformas de cumplir con las leyes estatales de protección al consumidor, un argumento que podría establecer precedentes para otras jurisdicciones en el país.
Los cargos específicos contra Polymarket
La demanda contra Polymarket —que incluye a QCX LLC, Blockratize Inc. y QC Tech LLC— señala un conflicto de intereses fundamental. Baltimore alega que Polymarket estableció un equipo interno de creación de mercado que puede tomar posiciones contrarias a las de sus usuarios, transformando la plataforma en una casa de apuestas tradicional donde los clientes negocian contra la casa en lugar de entre sí. Esta práctica, según la ciudad, viola directamente las leyes estatales.
La procuradora de la ciudad, Ebony Thompson, fue enfática: "Kalshi y Polymarket no pueden eludir las protecciones al consumidor de Baltimore al reempaquetar el juego como otra cosa o alegar que la regulación federal los pone fuera del alcance de nuestras leyes". Polymarket no respondió de inmediato a solicitudes de comentarios sobre la demanda.
¿Qué busca lograr Baltimore con estas demandas?
La ciudad persigue sanciones legales máximas contra las plataformas, restitución completa para usuarios afectados y la devolución de ganancias que alega fueron obtenidas de manera ilegal. Además, solicita al tribunal que ordene el bloqueo inmediato de cualquier oferta de apuestas deportivas no autorizadas a residentes de Baltimore.
Este caso se enmarca en un debate más amplio sobre la regulación de los mercados de predicción en Estados Unidos. Aunque la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC) permitió a Kalshi operar bajo supervisión federal, la posición de Baltimore refleja la tensión creciente entre regulación federal y protecciones estatales locales en el sector de activos digitales.
Implicaciones para empresas y administradores argentinos en criptoactivos
Este caso estadounidense tiene relevancia directa para empresarios argentinos involucrados en plataformas de trading de criptoactivos y mercados de predicción. Aunque Argentina tiene su propio marco regulatorio, el precedente de Baltimore demuestra cómo las autoridades locales están cuestionando modelos de negocio que operan bajo regulación federal pero evaden supervisión estatal. Para administradores de empresas fintech y exchanges en Argentina, esto subraya la importancia de cumplir no solo con regulaciones nacionales (como las del Banco Central de la República Argentina), sino también de anticipar requisitos adicionales a nivel provincial o municipal. La demanda también ilustra el riesgo regulatorio de actuar como distribuidor o socio de plataformas cuyo estatus legal está en disputa, un factor crítico para empresas argentinas que consideran alianzas con plataformas internacionales de predicción o trading de derivados.







