Claudio Zuchovicki, presidente de Bolsas y Mercados Argentinos (ByMA), señaló que el debate económico argentino ha girado hacia el consumo y la actividad cotidiana, dejando atrás la concentración exclusiva en variables macroeconómicas que caracterizó períodos anteriores de 2025 y principios de 2026.
¿Cuál es el próximo desafío económico según Zuchovicki?
Para el economista, el desafío inmediato no consiste en implementar nuevas medidas sino en garantizar que las reformas ya aplicadas se sostengan en el tiempo y se traduzcan en la economía real. Zuchovicki expresó una postura equilibrada sobre el rumbo del país: reconoció que el ajuste fiscal fue profundo y rápido, pero consideró que ya se completó en áreas clave como subsidios, tasas de interés y créditos. La recuperación económica, según su análisis, dependerá de mantener esa consistencia en las decisiones tomadas.
Cómo cambió la discusión pública sobre economía
Durante 2025 y lo que va de 2026, la conversación de los argentinos sobre economía se transformó. Mientras antes dominaban preocupaciones sobre inflación y funcionamiento macroeconómico, ahora la atención se desplaza hacia cuestiones concretas de consumo y actividad empresarial. Zuchovicki estimó que aproximadamente el 90% de los argentinos respalda el rumbo general, aunque el debate se centra cada vez más en la velocidad de los cambios.
El presidente de ByMA utilizó una analogía aeronáutica para explicar este fenómeno: cuando un avión alcanza cierta velocidad, el cambio se vuelve irreversible. De manera similar, argumentó, algunas transformaciones económicas ya adquirieron dinámica propia y no dependen únicamente de decisiones gubernamentales.
El rol de los incentivos en la economía argentina
Zuchovicki ubicó en el centro del debate actual la cuestión de los incentivos correctos para que los individuos y empresas tomen decisiones productivas. Enfatizó que cuando existe la expectativa de que el Estado resolverá los problemas, desaparece la motivación para esforzarse. En contraste, señaló que los incentivos vinculados al mérito individual generan comportamientos económicos más dinámicos.
Esta perspectiva lo llevó a destacar cambios en la relación entre empresarios y funcionarios públicos. Históricamente, según su visión, el éxito empresarial dependía más de mantener buenas relaciones con autoridades que de la calidad del proyecto. Esa dinámica, argumentó, está comenzando a modificarse.
Transformaciones que se vuelven irreversibles en la economía
El economista diferenciación entre medidas que pueden revertirse y cambios que se incorporan permanentemente a los hábitos de la población. Mencionó ejemplos concretos:
- La expansión de nuevos modelos de negocio (como plataformas de transporte) que enfrentaron restricciones pero hoy operan libremente.
- El cambio en el comportamiento de consumo digital: años atrás el vendedor tenía poder de decisión; ahora, quien realiza el clic es quien determina la compra.
- La transformación en cómo los consumidores comparan precios, acceden a productos y eligen dónde gastar.
Zuchovicki destacó que Uber, que estaba prohibido, hoy opera públicamente incluso con presencia en aeropuertos, como símbolo de cambios que la sociedad adoptó y consolidó.
De la macroeconomía a los problemas reales de empresas y consumidores
Una observación relevante de Zuchovicki fue que, por primera vez en años, la discusión económica pública se enfoca en economía real: dónde compra la gente, cómo operan las empresas, cuáles son los comportamientos concretos de mercado. Esto representa un cambio respecto a períodos anteriores cuando las finanzas y variables agregadas concentraban el debate.
El presidente de ByMA reconoció también sus propios errores de pronóstico. En 2017, sus proyecciones no se cumplieron porque la crisis era sintomática y existían divisiones internas en el Gobierno: mientras el Banco Central de la República Argentina (BCRA) contraía dinero, otras áreas lo expandían. Cuando asumió el actual Gobierno, la crisis era mucho más evidente y estructural.
Nuevos riesgos del comercio digital: el aumento de ciberdelitos
Zuchovicki advirtió sobre un fenómeno paralelo al crecimiento del comercio digital: el aumento de estafas y ciberdelitos. Señaló que aproximadamente el 80% de las estafas corresponde a delitos cibernéticos, vinculados directamente con la expansión de aplicaciones y nuevos canales de transacción.
En ese contexto, cuestionó la narrativa de ganancias extraordinarias sin riesgos. Enfatizó que no existe el "milagro de las inversiones": si fuese posible obtener retornos imposibles sin asumir riesgos, la pobreza no existiría. Este mensaje apunta a proteger a consumidores y pequeños inversores de estafas que aprovechan la digitalización.
Qué significa este cambio de enfoque para empresas y administradores argentinos
Para dueños y administradores de empresas, el giro en el debate económico hacia cuestiones operativas y de consumo real abre una ventana de oportunidad. Si la macroeconomía está ordenada —como sugiere Zuchovicki— la atención se desplaza hacia eficiencia operativa, modelos de negocio innovadores y decisiones basadas en mérito y rentabilidad, no en conexiones políticas.
Las pymes y empresas medianas pueden capitalizar este cambio enfocándose en transformación digital, mejora de procesos y adaptación a nuevos comportamientos de consumo. Sin embargo, deben estar atentas a riesgos cibernéticos crecientes y a la importancia de mantener controles internos robustos en operaciones digitales. El contexto actual premia la innovación y la eficiencia, pero exige también mayor diligencia en seguridad y cumplimiento normativo en transacciones electrónicas.







