Empresarios del sector textil rechazaron las declaraciones del ministro de Economía Luis Caputo, quien calificó de "tarados" a quienes expresan preocupación por la industria nacional. La respuesta de los gremios industriales marca una nueva tensión en el debate sobre la política económica y el futuro del sector manufacturero argentino.
¿Cuál fue el desempeño de la industria según los datos de Pro Tejer?
La Fundación Pro Tejer presentó cifras concretas que contradicen la narrativa oficial sobre el desempeño industrial. Entre 2016 y 2019, durante la gestión de Mauricio Macri, la industria se contrajo un 13% y perdió 4.849 empresas. En contraste, entre 2020 y 2023 el sector creció 19% y sumó 1.465 unidades productivas. Sin embargo, entre 2023 y 2025 la contracción llegó al 10%, con pérdida de 3.759 empresas.
La fundación enfatizó que estos números desmienten que la industria obstaculice la estabilidad macroeconómica. Señaló que países como Alemania y Corea del Sur construyeron su solidez sobre bases industriales fuertes, y que Argentina ya demostró ser capaz de combinar reactivación industrial con superávit fiscal y comercial.
¿Cuánto empleo genera la industria argentina?
La industria sostiene más de 1.100.000 puestos registrados a nivel federal, una cifra significativamente superior a otros sectores. Para contextualizar: el agro genera 330.000 empleos formales y la minería junto a hidrocarburos apenas 85.000. Pro Tejer argumentó que ni el agro, ni la minería, ni los hidrocarburos, ni el sector financiero por sí solos pueden reemplazar el trabajo formal y el nivel de desarrollo que aporta la manufactura.
La fundación también cuestionó la viabilidad de exigir competitividad con una carga tributaria del 52%, una de las más altas del mundo. Esta presión fiscal condiciona tanto la inversión como las posibilidades de exportación de las empresas industriales.
¿Qué dijeron la UIA y otros gremios industriales?
La Unión Industrial Argentina (UIA), representada por su presidente Martín Rappallini, también rechazó los comentarios del ministro. Rappallini afirmó que "no son declaraciones felices que ayudan al diálogo que tanto se necesita para sacar a este país adelante". Subrayó que defender la industria no es incompatible con mantener la estabilidad macroeconómica, la baja de inflación y el equilibrio fiscal.
Rappallini ya mantuvo dos encuentros con Caputo en el Palacio de Hacienda durante 2026, siendo el último el 19 de mayo. En esa ocasión, el ministro expresó que la caída de demanda se revertería hacia agosto, mencionando "los mejores 18 meses" de la historia argentina. Los industriales salieron de ese encuentro con desconfianza respecto de los pronósticos del funcionario. En septiembre está prevista una nueva reunión donde los gremios insistirán en reclamar mejores condiciones competitivas.
Daniel Rosato, titular de Industriales Pymes Argentinos (IPA), también rechazó las declaraciones de Caputo y lamentó la "falta de diálogo" del Gobierno nacional con el sector. Rosato advirtió que las pymes industriales enfrentan una ola de embargos y concursos preventivos, con más de 150% de incremento en los procedimientos concursales respecto de 2023.
Impacto para empresas y administradores: por qué esta disputa importa
Para los dueños y administradores de empresas industriales, esta tensión entre el Gobierno y los gremios refleja una realidad operativa crítica. La caída del sector entre 2023 y 2025 no es un dato abstracto: significa cierre de plantas, despidos, reducción de inversión y competencia desigual frente a importaciones. La carga tributaria del 52% que menciona Pro Tejer impacta directamente en márgenes, capacidad de reinversión y competitividad internacional. Además, el incremento de concursos preventivos señala que muchas pymes están al borde de la insolvencia. Para los administradores, entender estos números es esencial: la política económica que favorezca la importación sin protección selectiva puede significar la diferencia entre viabilidad y quiebra. El diálogo que reclaman los gremios no es ideología: es la búsqueda de reglas claras para invertir, producir y emplear en Argentina.







