El ministro del Interior, Diego Santilli, proyectó una reducción en las tasas de interés durante el próximo período, señalando que las entidades financieras ya avanzan en procesos de reestructuración de deudas para aliviar la situación de empresas y particulares.
¿Cuándo llegará el alivio a los deudores?
Santilli afirmó que el sector financiero ya comenzó a implementar mecanismos de reestructuración de deudas en distintas regiones del país. Durante su participación en el encuentro del Council of the Americas, organizado por la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) en agosto de 2026, el funcionario enfatizó que la mora se detuvo y que este proceso de reestructuración llevará a un alivio progresivo para los deudores.
El ministro indicó haber presenciado avances concretos en Santa Fe, la Ciudad de Buenos Aires y varias provincias, donde distintos bancos ya implementan estas políticas. Sin embargo, aclaró que la iniciativa proviene del sector privado y no de medidas adicionales del Gobierno en este momento.
La perspectiva sobre las tasas actuales
Santilli pidió contextualizar el nivel actual de tasas considerando el escenario previo. Recordó que durante 2024 y principios de 2025, cuando la inflación alcanzó 211%, las personas y empresas contrajeron deudas en condiciones mucho más adversas. Hoy, con tasas significativamente menores, el sector financiero cuenta con márgenes para reestructurar esas obligaciones.
El funcionario reconoció que las tasas vigentes en agosto de 2026 aún no son las ideales, pero destacó que representan una mejora sustancial respecto del período inflacionario anterior. Este contexto, según su análisis, facilita que las entidades financieras avancen en acuerdos de refinanciación.
Crecimiento económico desigual y recuperación micro
En el marco de su exposición, Santilli reconoció que aunque la economía argentina atraviesa un proceso de crecimiento durante 2026, la recuperación aún es desigual entre sectores. Explicó que la macro es el resultado de comportamientos heterogéneos en la micro: mientras algunos sectores avanzan, otros aún rezagan.
Consultado sobre cuándo la mejora macroeconómica se trasladará completamente a empresas y pequeños negocios, el ministro señaló que el camino es correcto y que tarde o temprano la recuperación llegará de manera generalizada. No obstante, reconoció que falta que se generalice esa mejora de manera uniforme en todo el territorio.
Relación público-privada en la reestructuración
Santilli destacó la articulación entre el sector público y privado en este proceso. Según el funcionario, conversó con el ministro de Economía, Luis Caputo, quien le informó sobre las iniciativas que bancos y entidades financieras están desarrollando para múltiples sectores de la economía.
- El sector financiero está reestructurando deudas sin intervención directa del Gobierno
- La mora se ha detenido en varios puntos del país
- Hay convergencia entre objetivos públicos y privados en materia de alivio crediticio
- El proceso ya se observa en provincias y en varios bancos simultáneamente
Impacto para empresas y administradores de negocios argentinos
Para dueños y administradores de empresas, las declaraciones de Santilli representan una señal de que la presión crediticia podría reducirse en los próximos meses de 2026. La reestructuración de deudas que ya está en marcha en el sistema financiero abre oportunidades para renegociar obligaciones contraídas en períodos de tasas más elevadas.
Las pymes que mantienen deudas con bancos e instituciones financieras deben estar atentas a las propuestas de refinanciación que estos últimos estarán presentando. El hecho de que la mora se haya detenido sugiere que el sector financiero tiene capacidad para ofrecer alternativas viables. Además, la recuperación económica gradual durante 2026 proporciona un contexto más favorable para negociar términos menos onerosos, especialmente considerando que las tasas actuales ya representan una reducción respecto de los niveles inflacionarios previos.
Los administradores deben anticipar que este alivio será progresivo y desigual entre sectores, por lo que resulta estratégico adelantarse a contactar a las entidades financieras para explorar opciones de reestructuración antes de que se saturen los canales de negociación.







