Las exportaciones de software argentino alcanzaron USD 744 millones en el primer trimestre de 2026, marcando el máximo registrado para enero-marzo desde que se tienen mediciones disponibles. El crecimiento del sector contrasta con la desaceleración de otras industrias y posiciona a la tecnología como uno de los motores de divisas más dinámicos de la economía argentina.
¿Cuál fue el crecimiento del sector en el último trimestre?
Las exportaciones de software crecieron 4,8% respecto del trimestre anterior (Q4 2025), lo que representó USD 34 millones adicionales en ingresos. Este avance se alinea con una tendencia más amplia: en el acumulado de los últimos doce meses (abril 2025 a marzo 2026), el sector totalizó USD 2.848 millones, también un máximo histórico para ese período, con un incremento interanual del 11,4% equivalente a USD 291 millones más que en el mismo lapso del año anterior.
Durante 2025 (año calendario completo), las exportaciones de software cerraron en USD 2.741 millones, representando un 13,8% de crecimiento respecto de 2024, tras tres años consecutivos de contracción. Este ritmo superó significativamente el avance de otros Servicios Basados en el Conocimiento (16,3%), el total de servicios del país (5,1%) y el conjunto de bienes y servicios exportados por Argentina (8,5%). En perspectiva de diez años, las exportaciones de software se duplicaron: crecieron 106,4% entre 2015 y 2025, contra un 81,6% de otros servicios del conocimiento y un 36,5% del total de servicios.
¿Cuáles son los principales mercados de destino?
Estados Unidos concentra casi la mitad de las ventas externas del sector. Durante 2025, ese país representó el 49,1% de los ingresos por exportaciones de software argentino. España le sigue con 14,7%, seguida por Uruguay con 10,7%. México (7,7%) y Chile (4,3%) completan los cinco principales destinos, mientras que Paraguay explicó el 3,3% y el resto de América Latina en conjunto el 7,1%.
Cuando se analiza la cantidad de empresas exportadoras en lugar de montos, el mapa se amplía. El 43% de las firmas del sector vendió a Estados Unidos, el 34% a México, el 29% a Uruguay y el 27% a Chile. España fue destino del 23% de las empresas, mientras que Perú y Colombia, pese a representar montos menores en dólares, aparecieron como mercados extendidos entre las compañías, con 20% y 16% de penetración respectivamente.
Empleo en software: primera caída trimestral en seis años
El sector registró 162.391 empleos al cierre del primer trimestre de 2026, según datos de la Subsecretaría de Industria y Economía del Conocimiento. Esta cifra representó una caída del 0,5% respecto del trimestre anterior, equivalente a 849 puestos de trabajo menos. Se trata de la primera baja trimestral en seis años, en sintonía con la contracción del 0,3% registrada en el total del sector privado durante el mismo período.
Sin embargo, la tendencia de mediano plazo sigue siendo positiva. Medido en promedios anuales, el empleo en software creció 3,0% interanual durante 2025, por encima de otras principales actividades económicas, y generó 4.739 puestos de trabajo netos ese año, cifra superada solo por el comercio. En una década (2015-2025), la industria generó 65.398 nuevos puestos de trabajo netos y su plantilla creció 67,3%, muy por encima del 1,2% que aumentó el empleo privado registrado total. Como resultado, la participación del software en el empleo privado registrado pasó del 1,5% en 2015 al 2,4% en 2025.
Salarios: crecimiento por encima de la inflación
El salario promedio en el sector alcanzó los $3.738.000 en marzo de 2026, según el Boletín de Remuneraciones de la Secretaría de Trabajo. Esto implicó un aumento del 13,4% respecto de diciembre de 2025 y del 37,2% frente a un año atrás, por encima de la inflación acumulada en ese período (32,6% según IPC). El salario del sector se ubicó 110% por encima del promedio de toda la economía argentina, medido a través del Ripte, que en marzo de 2026 fue de $1.776.000.
En términos reales, el poder adquisitivo de los trabajadores de software aumentó 3,6% durante Q1 2026, luego de haber crecido 3,5% en los últimos tres trimestres de 2025. Esta recuperación contrasta con el salario promedio de la economía, que apenas igualó la inflación en el primer trimestre. Medido en dólares, el salario del sector alcanzó los USD 2.639 al tipo de cambio oficial en marzo de 2026, cerca del máximo de los últimos dos años.
Composición de ventas y expectativas para 2026
Durante 2025, los servicios gestionados de software (arquitectura, diseño, codificación, consultoría y testing) representaron el 30,3% de la facturación total, seguidos por desarrollo de plataformas y servicios con 28,8%. La venta de licencias sumó casi el 20% en conjunto. El sector financiero fue el principal comprador con el 20,1% de las ventas, seguido por el propio sector de software y el de energía, ambos alrededor del 12%.
Las perspectivas para 2026 son optimistas. El 63% de las empresas reportó haber aumentado sus ventas en unidades fijas durante 2025, y un 36% dijo que ese incremento superó el 10%. Solo el 16% reportó caída. Para 2026, el 73% de las empresas espera aumentar sus ventas y apenas el 6% prevé reducirlas. En materia de precios, el 59% de las compañías subió sus tarifas por debajo de la inflación durante 2025, y para 2026 solo el 21% proyecta aumentos superiores al 30% anual.
Impacto para empresas y administradores argentinos
El desempeño del sector de software tiene implicaciones directas para las pymes y empresas argentinas que dependen de servicios tecnológicos. El crecimiento de divisas en este rubro fortalece la capacidad de importación de insumos y tecnología, beneficiando a sectores que requieren bienes de capital. Además, la creación neta de empleos de calidad en software presiona al alza los salarios del sector, generando competencia por talento que afecta a otras industrias que necesitan perfiles técnicos.
Para administradores de empresas, es relevante que el 73% del sector espera crecer en 2026 y que mantiene una política de precios moderada: solo el 21% proyecta subas superiores al 30% anual. Esto sugiere que los servicios de software seguirán siendo accesibles para pymes que busquen invertir en transformación digital. Al mismo tiempo, la estabilidad relativa del tipo de cambio (con salarios en dólares cerca de máximos) y la recuperación del poder adquisitivo de los empleados del sector indican que las empresas tecnológicas tienen margen para invertir en innovación y expansión, lo que probablemente se traduzca en mayores oportunidades de negocio para proveedores y contratistas locales.







