Dólar hoy
Cotizaciones del mercado cambiario argentino
Sistema previsional: cae empleo formal y crece informalidad
Economía

Sistema previsional: cae empleo formal y crece informalidad

La cantidad de aportantes al Sistema de Seguridad Social cayó en mayo de 2026, profundizando la crisis de financiamiento del sistema previsional argentino en medio de la contracción del empleo…

La cantidad de aportantes al Sistema de Seguridad Social cayó en mayo de 2026, profundizando la crisis de financiamiento del sistema previsional argentino en medio de la contracción del empleo registrado y el aumento de la informalidad laboral.

¿Cuántos aportantes hay en el Sistema de Seguridad Social?

Durante mayo de 2026, la Subsecretaría de Seguridad Social registró un total de 12,4 millones de aportantes al Sistema de Seguridad Social, cifra que representa el 26,9% de la población total del país. Este guarismo marca una contracción respecto al mismo período del año anterior, consolidando una tendencia negativa que afecta directamente la estructura financiera del sistema previsional.

La composición de los aportantes muestra una concentración importante en trabajadores en relación de dependencia, que alcanzan el 76,2% del total. A esto se suma un 2,9% correspondiente a trabajadoras de casas particulares, mientras que el 20,9% restante corresponde a trabajadores independientes que realizan aportes de manera voluntaria.

Dónde se concentran los aportantes del sistema previsional

En términos absolutos, los asalariados del sector privado constituyen el principal grupo de aportantes, con 6 millones de trabajadores. Detrás de ellos se ubican dos grupos equivalentes: los inscriptos en el Monotributo y los trabajadores en relación de dependencia de otros regímenes, ambos con 2,2 millones de aportantes cada uno.

Esta distribución refleja la importancia del empleo privado registrado como base del financiamiento previsional, aunque su debilitamiento actual representa una amenaza creciente para la sustentabilidad del sistema. Los datos de mayo muestran que esta estructura se está resquebrajando bajo presión.

¿Qué pasó con los aportantes en el último año?

La comparación interanual revela un deterioro significativo. Entre mayo de 2025 y mayo de 2026, el total de aportantes registró una disminución de 38.532 personas. Esta caída se explica principalmente por la reducción de los trabajadores en relación de dependencia, que descendieron en 140.659 aportantes.

Dentro del segmento de dependientes, los trabajadores del sector privado fueron los más afectados, con una disminución de 108.378 aportantes, seguidos por los del sector público con una reducción de 36.034 aportantes. Sin embargo, hubo excepciones positivas: el Monotributo sumó 71.514 trabajadores nuevos, mientras que las trabajadoras de casas particulares registraron un aumento de 29.923 personas.

El empleo formal sigue en caída libre

Los datos laborales complementan este panorama desalentador. Según la Secretaría de Trabajo, el empleo asalariado registrado cayó 0,1% mensual y 1,4% interanual en abril de 2026. Desde noviembre de 2023 (último mes previo al cambio de gobierno), el retroceso acumula el 3,2%, lo que implica la pérdida de 329.667 puestos de trabajo en este segmento.

La caída mensual estuvo explicada principalmente por el empleo asalariado privado, que se contrajo 0,2% y acumuló once meses consecutivos de descenso. La Encuesta de Indicadores Laborales (EIL) de mayo anticipó que esta tendencia contractiva continuaría en los principales aglomerados urbanos del país.

Informalidad laboral en máximos históricos

De acuerdo al INDEC, durante los primeros tres meses de 2026 había 12.887.000 asalariados privados en el país, de los cuales 5.622.000 no estaban registrados. Esto equivale a una tasa de informalidad del 43,6%, indicador que muestra cómo la crisis del empleo formal empuja a trabajadores hacia la economía informal, reduciendo aún más la base de aportantes al sistema previsional.

¿Cuántos jubilados y pensionados hay actualmente?

En mayo de 2026, el Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) contabilizó 6,8 millones de beneficiarios entre jubilaciones y pensiones. Esta cifra creció 73.727 personas respecto a mayo de 2025, representando un crecimiento interanual del 1,1%.

Del total de prestaciones del SIPA, el 46,4% corresponde a personas que accedieron al beneficio mediante una moratoria previsional, mientras que el 44,3% lo hizo por la vía ordinaria. Este equilibrio refleja cómo las moratorias han permitido incorporar trabajadores que no cumplían con los requisitos del régimen general, pero también evidencia la debilidad de la estructura contributiva tradicional.

El desequilibrio entre aportantes y beneficiarios

La brecha entre aportantes y beneficiarios se amplía peligrosamente. Mientras el número total de beneficiarios crece a un ritmo de 1,1% anual, la base de aportantes se contrae. Esta desproporción genera una presión creciente sobre el financiamiento del sistema y obliga a mayores transferencias de recursos del Estado para mantener el pago de prestaciones.

El cambio en la modalidad de acceso a los beneficios también es revelador: las jubilaciones y pensiones otorgadas por la vía ordinaria sumaron 58.863 beneficiarios más que un año atrás, mientras que las prestaciones concedidas mediante moratoria registraron una disminución de 25.912 casos. Esto indica que la incorporación de nuevos beneficiarios depende cada vez más del régimen ordinario, lo que requiere una base de aportantes activos más sólida.

Impacto para empresas y administradores de negocios en Argentina

Para dueños y administradores de empresas, esta situación presenta desafíos operacionales y de planificación inmediatos. La contracción del empleo formal privado afecta directamente la capacidad de crecimiento y la disponibilidad de mano de obra registrada. Muchas pymes enfrentan presión para mantener nóminas registradas cuando la actividad económica se contrae, mientras que simultáneamente deben cumplir con obligaciones patronales cada vez más gravosas.

La informalidad creciente genera competencia desleal para empresas que respetan la legalidad laboral y previsional. Además, la sostenibilidad del sistema previsional depende de que más empresas logren crecer y formalizar empleo, un círculo virtuoso que actualmente está roto. Administradores de negocios deben monitorear cómo futuras reformas previsionales podrían impactar en costos laborales y contribuciones patronales, mientras que la presión fiscal sobre empresas formales tiende a aumentar para compensar la erosión de la base de aportantes.

Etiquetas#sistema previsional#empleo formal argentina#aportantes seguridad social#informalidad laboral#jubilaciones y pensiones

Más noticias