En Argentina conviven dos mercados laborales con realidades económicas radicalmente distintas. Los trabajadores registrados acceden a beneficios legales, aportes jubilatorios y obra social, mientras que quienes laboran en la informalidad carecen de esa cobertura. La diferencia de ingresos entre ambos segmentos revela una desigualdad profunda que impacta directamente en la calidad de vida de millones de personas.
El ingreso medio de trabajadores informales durante el segundo trimestre de 2026 fue de $706.204, mientras que el de trabajadores formales alcanzó $1.433.794 mensuales, según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Esta brecha de $727.590 representa una diferencia de 50,7 por ciento, lo que significa que un trabajador en negro percibe menos de la mitad que uno en blanco.
¿Cómo se calcula el ingreso medio y qué revela?
El indicador que mide el INDEC a través de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) es el ingreso promedio: suma lo que perciben todas las personas de un grupo y divide ese total por la cantidad de trabajadores. Aunque es una herramienta útil para comparar segmentos entre sí, no describe lo que cobra una persona en particular, ya que ingresos muy altos o muy bajos pueden distorsionar el resultado. A pesar de esta limitación, los números del segundo trimestre de 2026 evidencian una desigualdad estructural en el mercado laboral argentino.
Evolución de la brecha salarial en los últimos cinco años
La serie histórica del INDEC para el segundo trimestre de cada año muestra oscilaciones significativas en esta distancia. En 2022, la brecha era de 57,1%, con ingresos de $38.476 en la informalidad y $89.630 en el trabajo formal. Durante 2023 se contrajo levemente, pero en 2024 alcanzó su máximo histórico de 60,3%, con $253.702 en el segmento informal y $638.811 en el formal.
En 2025 la brecha se redujo a 50,1%, reflejando ingresos de $565.625 y $1.133.377 respectivamente. Durante 2026, volvió a ampliarse marginalmente hasta el 50,7% actual. Ambos segmentos experimentaron crecimiento interanual: los trabajadores en negro aumentaron sus ingresos 24,9% y los formales 26,5%. Estos montos están expresados en pesos de cada período, por lo que la comparación entre años no descuenta el efecto inflacionario.
¿Cuál es la magnitud de la informalidad en Argentina?
La informalidad laboral abarca a una porción considerable del mercado de trabajo. Según los datos oficiales más recientes, existen 16.628.000 asalariados en el país, de los cuales 5.621.000 trabajan sin registración formal, representando el 33,8 por ciento. Esta proporción se ha agravado durante la gestión actual.
Un análisis de la consultora Equilibra comparó el primer trimestre de 2024 con el mismo período de 2026. Durante esos dos años, los ocupados informales aumentaron 11,3%, pasando de 5,35 a 5,95 millones de personas, mientras que los ocupados formales retrocedieron 3,2%, descendiendo de 7,7 a 7,5 millones, lo que equivale a aproximadamente 246.000 puestos perdidos. La tasa general de informalidad escaló de 40,8% a 44,2 por ciento.
Dentro del segmento de asalariados, los registrados disminuyeron en 306.000 personas y los no registrados sumaron 160.000. El crecimiento más notable se produjo entre los cuentapropistas informales, que aumentaron 421.000 personas, un incremento de 24,1 por ciento.
La perspectiva del Gobierno sobre el empleo y la formalización
Ante estos números, el Presidente Javier Milei sostuvo durante la 47.ª Convención Anual del Instituto Argentino de Ejecutivos de Finanzas en Puerto Iguazú que se crearon medio millón de puestos de trabajo durante su gestión. Explicó que la incertidumbre sobre la continuidad del programa económico motiva a las empresas a evitar contrataciones permanentes y optar por ajustes transitorios.
El Presidente caracterizó el cambio en la estructura del empleo como una reasignación de recursos entre sectores, describiéndola como un resultado natural y esperable. Citó la Ley de Modernización Laboral como herramienta para modificar esa composición y afirmó que cuando "la política se encauce", se producirá una migración desde el sector informal hacia el formal.
Impacto para empresas y administradores: qué significa esta brecha salarial
Para dueños y administradores de empresas argentinas, estos datos revelan dinámicas críticas del mercado laboral que afectan decisiones de contratación, estructura de costos y estrategia de crecimiento. La persistencia de una brecha de 50,7% entre ingresos formales e informales refleja que mantener trabajadores en blanco genera costos significativamente mayores: no solo salarios más altos, sino también aportes patronales, obra social y cumplimiento normativo.
El crecimiento acelerado de la informalidad durante 2024-2026 sugiere que muchas empresas optan por estructuras laborales más flexibles y de menor costo. Sin embargo, esta estrategia conlleva riesgos regulatorios y limita el acceso a trabajadores con mayor productividad y estabilidad. Para las pymes en particular, entender esta bifurcación del mercado es esencial: la decisión entre formalizar o mantener empleados en negro impacta no solo en costos operativos, sino en acceso a crédito, reputación corporativa y capacidad de retención de talento en un contexto donde la incertidumbre económica sigue siendo un factor determinante.







